Un grupo de trabajadores que fueron despedidos a fines de diciembre del año pasado tras el cierre del establecimiento metalúrgico Dinelli Thelma, que funcionaba en la localidad de Chañar Ladeado, reclaman el pago de sus indemnizaciones.
Por Gustavo Orellano
Los trabajadores despedidos se manifestaron frente al domicilio del propietario de la empresa para exigir el pago de sus acreencias laborales.
Un grupo de trabajadores que fueron despedidos a fines de diciembre del año pasado tras el cierre del establecimiento metalúrgico Dinelli Thelma, que funcionaba en la localidad de Chañar Ladeado, reclaman el pago de sus indemnizaciones.
De los 20 operarios que quedaron en la calle solo seis lograron cobrar sus acreencias laborares, mientras que los 14 restantes, de mayor antigüedad, aún siguen esperando en medio de un clima de malestar que se profundiza a medida que pasan los días sin obtener respuesta.
La situación ya llegó a un límite al agotarse la instancia administrativa que se abrió en el Ministerio de Trabajo de la provincia para buscar un acuerdo entre las partes, lo cual no sucedió ante la falta de una oferta concreta de la empresa.
Lo ocurrido derivó en la judicialización del conflicto a partir de la presentación de una demanda en el Juzgado Civil, Comercial y Laboral de la ciudad de Firmat para que tome cartas en el asunto y resuelva en consecuencia.
La acción fue llevada adelante a principio de esta semana luego de una manifestación que protagonizaron los trabajadores despedidos con el acompañamiento del gremio metalúrgico frente al domicilio del propietario de la firma para exigirle que "pague lo que nos corresponde", sostuvieron.
Y la protesta se profundizará el próximo miércoles cuando se desarrolle otra movida similar con el propósito de seguir visibilizando la crítica problemática que atraviesan los obreros despedidos al no poder cobrar sus indemnizaciones, algo que, aseguran, los está llevando al borde de la "desesperación". Más aún ante la crítica coyuntura económica del país que reduce al máximo las posibilidades de conseguir nuevos empleos.
"La deuda que mantiene la empresa en concepto de indemnizaciones y otras obligaciones ronda los 110 millones de pesos", detalló a La Capital el tesorero de la seccional casildense de la Unión Obrera Metalúrgica, Héctor Javier Morinigo.
El dirigente sindical indicó que "es una situación muy triste porque hay 14 familias que esperan desde hace dos meses una solución que no llega, razón por lo cual no quedó otra alternativa que recurrir a la justicia ante la falta de sensibilidad de la empresa que sigue mirando para otro lado mientras los compañeros despedidas viven con angustia al no tener un peso para subsistir".
Morinigo rescató "la predisposición y buena voluntad de la comuna de Chañar Ladeada al plantearle la necesidad de que los trabajadores afectados sean beneficiados por un tiempo con la eximición o postergación del pago de los contribuciones". Y al mismo tiempo, destacó que "para ayudar a las familias tenemos previsto realizar una campaña de recolección de alimentos no perecederos que lanzaremos en los próximos días en el marco del congreso de delegados que haremos en Casilda con la participación de las distintas seccionales de la región".
Sobre las circunstancias que motorizaron el conflicto, Morinigo remarcó que "esta empresa de Chañar Ladeado sostuvo su producción durante más de 40 años pura y exclusivamente con corte y plegado de chapas para la firma Agrometal hasta que ésta dejó de darle trabajo y el 30 de diciembre cerró definitivamente sus puertas”
"De los 20 trabajadores despedidos _amplió_ solo seis cobraron sus indemnizaciones, pero los otros 14 no y vienen soportando desde hace dos meses la falta de sensibilidad por parte del apoderado de la firma, Domingo Dinelli, quien se fue alejando de su propuesta inicial de reconocer las indemnizaciones, más las deudas por aportes y contribuciones”. “Así _completó_ la idea de los trabajadores de recibir lo que les corresponde se fue diluyendo".
En ese contexto, recordó que "el representante de la empresa no se presentó en los dos últimas audiencias realizadas en Rosario y solo envío a un letrado sin ningún tipo de mandato, por lo que el Ministerio de Trabajo de la provincia dio por agotado la instancia administrativa y archivó el expediente para que el reclamo valla por vía judicial, que es lo que terminamos haciendo".
Finalmente, aclaró que "Agrometal fue citada por el ministerio y realizó un ofrecimiento para que de algún modo los trabajadores recibieran una parte de sus indemnizaciones, pero la falta de interés de llegar a un acuerdo por parte de Dinelli y arribar a una solución quedó demostrado al no presentarse en las audiencias".


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