En medio de problemas legales y de privacidad, Facebook suspendió hace cinco años el sistema de reconocimiento facial para etiquetar a las personas en las fotos de su red social, con el argumento de que quería encontrar “el equilibrio adecuado”. Ahora quiere traer de vuelta el reconocimiento facial pero en una tecnología más avanzada: los lentes inteligentes que Meta fabrica con el propietario de Ray-Ban y Oakley.
La nueva y controvertida función estaría lista este mismo año, según indicaron cuatro personas implicadas en los planes que no están autorizadas a hablar públicamente sobre conversaciones confidenciales. La función, denominada internamente Name Tag, permitiría a los usuarios de lentes inteligentes identificar a las personas y obtener información sobre ellas a través del asistente de inteligencia artificial de Meta.
Los planes de Meta, empresa matriz de Facebook, Instagram, WhatsApp, Messenger y Threads, podrían cambiar. Desde principios del año pasado consulta cómo lanzar una función que conlleva “riesgos de seguridad y privacidad”, según un documento interno visto por The New York Times. El documento describía los planes de lanzar primero Name Tag a los asistentes a una conferencia para personas ciegas (cosa que la empresa no hizo el año pasado) antes de ponerlo a disposición del público en general.
La nota interna de Meta decía que el revuelo político en Estados Unidos era un buen momento para lanzar la función, ya que muchos grupos críticos de este tipo de herramientas "tendrían sus recursos centrados en otras preocupaciones”, según el documento de Reality Labs de Meta.
La tecnología de reconocimiento facial lleva mucho tiempo provocando inquietud en materia de libertad civil y privacidad por su posible uso por parte de los gobiernos para vigilar a los ciudadanos y reprimir la disidencia, por parte de las empresas para rastrear a clientes desprevenidos o por sus posibles usos poco éticos por parte de la población en general.
“La tecnología de reconocimiento facial en las calles de Estados Unidos supone una amenaza especialmente grave para el anonimato práctico del que todos dependemos”, dijo Nathan Freed Wessler, de la Unión Americana de Libertades Civiles, y añadió que “esta tecnología está madura para que se abuse de ella”.
EssilorLuxottica, que colabora con Meta en la fabricación de los lentes, dijo esta semana que el año pasado vendió más de siete millones de unidades. Ahora empezarían a tener contendientes, como OpenAI, que ya anunció un futuro lanzamiento de sus propios dispositivos.
Meta sostuvo en un comunicado: “Estamos creando productos que ayudan a millones de personas a conectarse y enriquecer sus vidas. Aunque con frecuencia oímos hablar del interés que suscita este tipo de función —y ya existen algunos productos en el mercado—, todavía estamos estudiando las opciones y adoptaremos un enfoque meditado antes de lanzar nada”.