Anteayer, como cada mediodía, debía salir con mis cuatro hijos de 9 años, 6 años y los dos más pequeños de 20 meses hacia la escuela, jardín y luego irme a trabajar. Pero no disponía del auto ya que lo tenía en el taller mecánico. Por lo que obligadamente debía organizarme para resolver nuestro traslado. Sabía que en taxi no podía hacerlo ya que el seguro cubre hasta cuatro pasajeros. Por lo que ningún móvil se hace responsable de llevarte excediendo ese número. Así es que me dispuse a averiguar el horario de los colectivos que debía tomarme, siendo las opciones 102 o 103 siempre y cuando tuviera rampa para movilidad reducida ya que para trasladarme con los más pequeños debía hacerlo con el coche para mellizos. De otra forma imposible hacerlo, caminando cinco cuadras hasta la parada con ellos a upa. Así que a las 8:30 horas llamé al ente del transporte de Rosario donde me atendieron muy amablemente. Solicité se me informe el horario en que pasarían vehículos 102 ó 103 hacia el centro con la rampa correspondiente, a lo que me responden que solo tenían la información sobre las empresas Semtur y la mixta. Pero con muy buena predisposición me tomó el teléfono particular para averiguarme y comunicarse apenas tenga la información. A las 11,30 sin novedades insisto nuevamente con el llamado, y me responden que habían mandado mails a la empresa pero todavía esperaban respuesta. A las 12,19 suena mi teléfono y efectivamente era una de las chicas que me había atendido con tanta cordialidad informándome que a las 12,25 pasaría un 103 con los requisitos para poder trasladarnos. La conversación duró dos minutos a lo que me restaban solo cuatro minutos para trasladarnos hasta la parada que como ya mencioné estaba a cinco cuadras. Imposible. El siguiente sería a las 14:30. Le agradecí su atención y pensé, pensé en las personas que tendrían una reducción en su movilidad, en la situación de personas que no tengan recursos económicos para otro tipo de transporte, en mi situación. Me quedaban dos opciones, aunque ninguna me parecía agradable. Una era optar por la ilegalidad y los riesgos que esto implica, Remís trucho, descartada. Y la segunda era tomar dos taxis, enviando a mi hijo de solo 9 años solo en uno de ellos. Lo que no sólo me generaba miedos sino también una tristeza muy grande de responsabilizarlo de esa manera por una terrible deficiencia del servicio público del transporte de Rosario, 35 pesos cada taxi; enviar a un pequeño de 9 años solo, con un desconocido fue mi única opción. ¿Por qué? Porque el Ente del Transporte de Rosario no supo, no pudo suministrar una simple información que debería ser de fácil acceso. Los horarios de transporte público habilitado para movilidad reducida.



































