Patagonia: nombre derivado de los aborígenes tehuelches que fueron llamados "patagones" por Hernando de Magallanes en 1520, debido al gran tamaño de sus pies, que al estar además cubiertos por pieles, dejaban llamativas huellas en la arena de la bahía San Julián, zona donde un grupo de ellos habitaba. Patagonia: la de los puertos marítimos y las cumbres andinas; de vastedades inhóspitas y ciudades acogedoras; de lagos de ensueño y áridas extensiones. Región de interminables pastizales donde el viento ensaya su antigua canción de soledad. Región del paraíso verde en el Alto Valle; del viejo petróleo y las nuevas bodegas; de represas, ventisqueros y jerarquizadas pistas de esquí. Patagonia: la que con esfuerzo trata de mostrar al mundo no solamente la belleza paisajística de su territorio, desde el río Colorado hasta Ushuaia y desde las alturas cordilleranas hasta las costas atlánticas, sino también su capacidad docente de alto nivel y su potencial tecnológico. No en vano el Instituto Balseiro que funciona en Bariloche desde 1955 es uno de los más prestigiosos de la Argentina y Latinoamérica en la enseñanza de ingeniería nuclear, mecánica, física, química y de telecomunicaciones. Además, cuenta con el Invap, una empresa también radicada en Bariloche desde 1976, dedicada al diseño y construcción de sistemas complejos tales como instalaciones nucleares y elementos satelitales. Tanto es así, que la Nasa la ha calificado como el único emprendimiento consolidado en la Argentina, capaz de diseñar, construir, ensayar y operar satélites. La notable diversidad fabril de Invap incluye, entre otras realizaciones, aparatos para "terapia radiante", turbinas eólicas, robots y maquinarias especiales, sistemas de control fiscal, reactores de investigación y radares. Como contratista de Arsat, ente del Estado argentino encargado de la explotación de satélites geoestacionarios, Invap comenzó el diseño y posterior ejecución de los satélites Arsat-1, 2 y 3 para la recepción y transmisión de señales de telefonía, Internet y televisión. El Arsat-1 será puesto en órbita en el próximo mes de octubre en una plataforma de lanzamiento espacial perteneciente a la compañía francesa Arianespace. Esta plataforma ubicada en Kourou (Guayana Francesa), utilizará un cohete Ariane V- or Soyuz para poner en órbita al satélite de telecomunicaciones Arsat-1, que desde la Estación Terrena Benavídez será posicionado en los 72 grados de longitud oeste.


































