La imagen de Soledad Pastorutti cantándole a Lionel Messi en su despedida con la Selección argentina tuvo uno de esos detalles que rápidamente se vuelven virales: el poncho celeste y blanco que lució la cantante. La prenda no era una pieza cualquiera, es un trabajo artesanal nacido en Belén, Catamarca, elaborado por Rua Chaky un emprendimiento familiar que ya transita su quinta generación.
Y después de la aparición de La Sole en el Monumental llegó otra historia inesperada. El futbolista Agustín Giay quedó encantado con el poncho, se acercó a la cantante y se lo pidió a cambio de la campera que llevaba puesta. Finalmente, el jugador se quedó con la prenda y se la regaló a su mamá.
En diálogo con Una Tarde Más, el programa de La Capital+, Ramón, uno de los creadores de Ruachaki, contó cómo nació el poncho y qué sintió al verlo nuevamente en un escenario tan especial.
Un poncho que nació hace 16 años
El origen de la prenda se remonta a 2010. La familia fue convocada para participar de los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo, a través del programa nacional Emprendedores de Nuestra Tierra.
La propuesta era llevar una colección de ponchos para la celebración y fue entonces cuando apareció la idea de trabajar con los colores de la bandera argentina.
“Este poncho nace hace 16 años”, contó Ramón. “Nos invitan a llevar una colección de ponchos para los festejos del Bicentenario y ahí nos inspiramos en la bandera y salió el poncho del Bicentenario, que inicialmente le llamaron así”.
Desde entonces, aquella creación se convirtió en una de las piezas distintivas de la familia.
La Sole lo recibió en Catamarca
La cantante ya tenía un vínculo con el poncho antes de la despedida de Messi. Según contó Ramón, recibió uno durante la última edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, en Catamarca. “La Secretaría de Turismo de la provincia nos encargó para regalarle a todos los artistas de nivel nacional”, explicó.
Así llegó la prenda a manos de La Sole, que años después decidió utilizarla para uno de los momentos más emotivos de la despedida de Messi.
Para Ramón, además, la cantante ya se había convertido en una especie de embajadora del producto. “Es un símbolo del poncho”, señaló durante la entrevista.
Del Monumental a la mamá de un jugador
El detalle que terminó de convertir a la prenda en protagonista apareció después de la actuación de La Sole. Giay, jugador de la Selección, vio el poncho y se lo pidió para intercambiarlo por la campera que llevaba puesta. El futbolista finalmente se quedó con la pieza artesanal y se la regaló a su mamá.
Ramón se enteró de lo ocurrido después de ver la repercusión en redes. “Yo anoche pensé que la Sole le iba a entregar el poncho, pero el otro jugador fue más rápido que todo”, contó entre risas.
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Lana de oveja, índigo y piel de cebolla
Detrás de la imagen que se vio en el Monumental hay un proceso completamente artesanal. El poncho parte de un vellón de lana de oveja. Luego se trabaja el teñido para conseguir el degradé de azules y celestes y se borda el sol.
El amarillo, además, tiene un origen particular: se consigue utilizando piel de cebolla común, la parte marrón de la cebolla.
Todo el proceso demanda entre 15 y 20 días, según explicó Ramón, con varias horas de trabajo por día. “Es todo artesanal”, destacó.
Un poncho que ya había llegado a la Selección
La aparición junto a La Sole no fue la primera vez que uno de estos ponchos alcanzó a un integrante de la Selección. Ramón recordó que en 2023 otra de las prendas se viralizó cuando Lisandro Martínez recibió un poncho en España, justamente para el 20 de junio.
El futbolista lo mostró en sus redes y la publicación tuvo repercusión no solo en Argentina sino también en otros países.
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Una tradición que ya llegó a la cuarta generación
Rua Chaki es, ante todo, una historia familiar. Ramón trabaja junto a su esposa, Graciela Carrasco, y sus hijos.
La tradición artesanal pasó de generación en generación. Ramón contó que a sus propios hijos les dio libertad para elegir sus caminos profesionales, pero que actualmente colaboran con el emprendimiento familiar durante sus ratos libres. “Hoy por hoy ya le podemos dejar el legado a ellos y jubilarnos”, contó.
¿Y un poncho para Messi?
La pregunta apareció inevitablemente al final de la entrevista. Si La Sole lució uno, Giay se llevó otro y otros jugadores de la Selección ya recibieron prendas, ¿podría llegar uno a manos de Messi?
Ramón contó que ya le solicitaron un poncho para intentar acercárselo al capitán argentino.
“Creo que en el último partido que jugó acá en la Argentina ante el Mundial, nuestro gobernador le regaló un poncho”, recordó, aunque aclaró que no tenía una fotografía para confirmar ese momento.