En el mes de marzo, con mi esposa detectamos que la cañería pluvial que pasa por frente a nuestro domicilio (Provincias Unidas 1200 bis) estaba tapada. Cabe destacar, que si bien contamos con cordón-cuneta no estamos beneficiados con el servicio de cloacas. Advertidos de la situación, realizamos el reclamo correspondiente a la Dirección de Hidráulica de la Municipalidad de Rosario. Pasaron los días, más de 30, y nadie se acercó a solucionar el problema por lo que decidimos renovar el reclamo. Grande fue nuestra sorpresa al obtener como respuesta por parte del personal municipal que el tema estaba resuelto. Luego de tomar contacto con algunos vecinos dedujimos que la cuadrilla realizó una inspección ocular en el lugar equivocado, esto es a 100 metros de nuestro domicilio. Claro, allí no hay ninguna obstrucción. Es decir que no resolvieron nada porque en ese lugar no había nada que resolver. A mediados de julio, la cuadrilla de Hidráulica se hizo presente en el lugar, está vez lograron dar justo en el sitio donde está el inconveniente. Constataron la obstrucción, intentaron destapar la cañería pero no lo lograron. Me comunicaron que el problema estaba en el caño maestro ubicado debajo de la avenida por lo que esa tarea debía realizarla la empresa Aguas Santafesinas. Delante mío hicieron la derivación, al tiempo que me recomendaron insistir con el reclamo ante la empresa de servicios sanitarios. Ya en el mes de agosto la situación se empezó a tornar insostenible. El agua comenzó a filtrarse por las rejillas de la vereda de mi domicilio. A los pocos días empezamos a notar que ya ni siquiera desagotaba de nuestra propia casa. Bastante cansados por la falta de respuesta decidimos apersonarnos en la oficina que la empresa Aguas Santafesinas posee en el Distrito Noroeste. Allí nos explicaron que como nosotros no tenemos cloacas la solución del problema le corresponde a la Dirección de Hidráulica de la Municipalidad. Volvimos a renovar el reclamo en la Dirección municipal y otra vez esa palabrita: resuelto. Les explicamos que no se resolvió nada, que el tema se lo derivaron a la empresa de aguas, que dicha compañía dice no tener nada que ver con el asunto, que la situación en nuestro hogar se tornó delicada porque una lluvia intensa impedirá que agua fluya y nos terminaríamos inundando. Y un montón más de argumentos que ni vale la pena mencionar. El empleado municipal (nobleza obliga nos atendió muy amablemente y hasta se mostró preocupado por la situación) se comprometió a que el asunto quedaría resuelto en breve. Pasaron 48 horas en la que los medios anunciaban un alerta de tormentas fuertes e intensas lluvias, amenazas que por suerte no se cumplieron. Como no podía especular con un nuevo yerro por parte del Servicio Meteorológico Nacional no lo dudé y decidí contactarme telefónicamente con el titular de la Dirección de Hidráulica de la Municipalidad, el ingeniero Alfredo Manavella. El funcionario no sólo me atendió muy amablemente, sino que a las pocas horas y por tercera vez la cuadrilla se hizo presente en el lugar. Lamentablemente la tercera no fue la vencida. El trabajador municipal constató una vez más que la cañería está tapada, pero dijo desconocer quién tiene que destapar el maldito caño. Si ellos o la empresa de aguas. Se retiró del lugar con la promesa de regresar el lunes 25 de agosto con una solución, cosa que no ocurrió. Al parecer y vaya a saber uno por qué extraña razón para Aguas nosotros no tenemos cloacas y para la Municipalidad sí contamos con ese servicio. Es ahí donde se centra el tira y afloje entre las partes. Esto me hizo reflexionar sobre la posibilidad de que la zona en que vivimos no cuente con el servicio de cloacas porque la Municipalidad en realidad cree que sí lo tenemos. Sé que mi elucubración suena rebuscada y difícil de aceptar, pero a esta altura nada me extrañaría. Más temprano que tarde la lluvia llegará y aspiro a que alguien nos solucione este inconveniente. De lo contrario entiendo que la Municipalidad deberá asumir los costos tantos materiales como morales por las consecuencias que pueda dejarnos una fuerte tormenta.
Miguel Barredo
DNI 20.174.733
Con mucho orgullo vimos publicado en ese prestigioso matutino, sección Sociedad, página 45 del día 21 del corriente, un artículo sobre Gangi. En Rosario, el 24 de octubre de 2009, se fundó la Asociación Familia Gangitana, debido a la gran cantidad de gangitanos y descendientes que se establecieron en nuestra zona con la finalidad de conocernos y revivir nuestras historias. A lo largo de estos cinco años fuimos concretando objetivos: firma de un acuerdo de cooperación entre ambas ciudades, Encuentro Nacional de Gangitanos, creación de un Centro de Investigación sobre la Inmigración Gangitana, proyecto “Antenati”, que consiste en recopilar las actas de nacimientos, casamientos y defunción a partir de 1860 archivadas en Gangi; publicación del libro “Suspiros gangitanos”, de la autora Delia Ballistreri; viaje grupal, cursos de italiano, participación activa en la colectividad italiana, entre otras actividades. También un apoyo permanente a la Parroquia del Espíritu Santo (Protector de Gangi) de calle Cochabamba 6350, construida por los primeros gangitanos llegados a nuestra ciudad entre 1890 y 1900. Apellidos gangitanos como Andaloro, Ballistreri, Balsamello, Barberi, Barreca, Bevacqua, Blando, Blasco, Bongiorno, Bonomo, Botta, Bracco, Cammarata, Cascio, Castello, Centineo, Chiavone, Cigno, Ciuro, Conte, Dinolfo, Doccula, Domina, Dongarrá, Duca, Faranna, Ferraro, Giunta, Lapunzina, Lavore, Messineo, Mocciaro, Muré, Nasello, Pane, Paradiso, Paternó, Patti, Pellegrino, Piazza, Placenti, Quattrocchi, Restivo, Rigatuso, Sabella, Salerno, Salvo, Sanfilippo, Sauro, Scavuzzo, Scibona, Seminara, Sottile, Speciale, Spitale, Tornabene, Vazzano, Virga, Vitale y Zaffora, fueron aportando al crecimiento de la ciudad en todos los ámbitos de la sociedad, y nuestra entidad le rinde un emocionado homenaje a quienes nos dieron vida y pasión gangitana.
Juan José Mocciaro
Pte. Asoc. Familia Gangitana de Rosario
DNI. 6071149
www.gangitanosderosario.com.ar
Sólo busco
un trabajo
Mi nombre es Franco, tengo 21 años de edad y dos pidiendo un empleo digno. Soy el único que queda como sostén de familia, he repartido CV por casi todo Rosario, sea personalmente o por la web. La situación en mi casa es angustiante, mi madre ya no puede trabajar por un problema cardíaco y está viendo si con los 25 años de aportes que tiene puede acogerse a una jubilación, pero el tiempo de espera es mucho y los servicios no esperan, las necesidades básicas de alimento tampoco. Me faltan dos años de la secundaria, pero tengo experiencia en trabajos esporádicos, cuento con ganas de trabajar, salud y soy un chico sano de alma, sin vicios y espero que alguien me dé una oportunidad de trabajar. No pido puestos de nada, sólo un trabajo que nos permita salir de este momento tan difícil, y la dignidad que da tener un empleo y ganarse el pan honestamente. Mi celular es: 153-023735. Desde ya, muchas gracias.
Franco Sanguinetti
DNI 37.336.114
Basta de
engaños
Al pan pan y al vino vino, llamemos las cosas por su nombre. En cada marzo y septiembre, se anuncia la “movilidad” como un aumento y equivocadamente todos comenzamos a llamarlo de esa manera y en realidad lo que hacemos, es contagiarnos de un relato engañoso. Movilidad Septiembre 2014 - 17,21%: Dejemos de llamar aumento a la Movilidad Semestral. Si bien se produce la modificación de un importe, que es distinto al anterior, este nuevo valor no nos permite comprar lo mismo, que sí podíamos cuando se produjo la modificación anterior (hace seis meses), no podemos llamar aumento a un valor que tiene una variable constante de poder de compra menor, al de la movilidad anterior. Mencionémoslo como lo que verdaderamente es, “ajuste negativo” del ingreso de los jubilados y pensionados.
Ernesto Sosa
En respuesta a una carta
No sin poca sorpresa tomo reciente conocimiento de la carta en que el lector del diario La Capital, señor Mario Ulanovsky, alude directamente a mi persona, por lo que me veo en la ineludible necesidad de ejercer mi derecho a réplica, para así poder llevar la claridad necesaria que seguramente enmendará los erróneos conceptos vertidos en su carta del 13 de agosto pasado. En primer lugar, jamás suscribí lo que usted titula como “Reclamo de la comunidad Arabe”. Sí en cambio se publicó en este medio una carta de mi autoría titulada: “Un baño de sangre”, la cual ratifico y está a disposición de todo el público lector de este diario. Le recomiendo su lectura. En segundo lugar, le informo que suscribí junto al presidente del Centro de Amistad Argentino Palestino, una “carta abierta a la presidente de la República Argentina, Cristina Fernández de Kirchner” en la que se plantea la pavorosa realidad que sufre el pueblo palestino, invitando a quien comparta la perplejidad de la comunidad internacional ante la masacre sionista, a suscribir la misma. Ya hay más de 170 firmas y usted también puede ser uno más de los suscriptores si visita la página web creada a tal efecto, lo cual desde ya le agradezco. Por lo demás, le aclaro que en la República Argentina, mi país, todavía existe el derecho de opinión, y no es necesario representar a nadie para poder expresarla. No es este precisamente un derecho calificado, y en lo personal jamás me arrogué representatividad alguna. Sólo soy un ciudadano argentino, descendiente de árabes como muchos otros, y que como profesional del derecho, conoce y ejerce los suyos, respetando los límites que le impone la ley. Esto es de la esencia de toda carta abierta, como la antes referenciada. A todo evento le sugiero la lectura, al menos, del Artículo 14 de nuestra Carta Magna. En lo que usted alude a la situación de Siria, pretendiendo hacer un caprichoso paralelismo con la realidad de Palestina y señalando mi supuesto mutismo, permítame decirle que toda guerra es deleznable, pero más aún cuando ésta es sinónimo de genocidio y las escuelas, hospitales y centros de salud se convierten en blanco fácil de unas fuerzas armadas profesionales y ultraequipadas que implacablemente, y sin miramiento alguno, masacran a niños, mujeres y ancianos bombardeándolos por aire, mar y tierra. Creo que usted sabrá a quién me refiero. Por último, y esperando haberle sido útil con las lecturas sugeridas, vaya esta cita como epílogo de la presente respuesta: “Jamás hubo una guerra buena o una paz mala”. Franklin.
Jorge Enrique Yunes Farrud
DNI 12.944.573
Para Domingo Nelo Oliva
Desde aquel fatídico 6 de agosto, todos los días nos levantamos y nos acostamos pensando en ti. Durante el día recordamos los bonitos momentos vividos a tu lado. Jamás nos olvidaremos cuando hacías pasta casera, los días en la playa, tus pollos al horno, cuando repartías con tu nieto Gianluca los folletos de la pizzería, cuando íbamos a la churrería o cuando comíamos “salamito” a escondidas de la abuela. Nos regalaste una infinidad de momentos increíbles, inolvidables, que siempre permanecerán en nuestra memoria. Te recordaremos por el esposo, padre y abuelo ejemplar que fuiste, por el amor incondicional que nos brindaste día a día. Por preocuparte por nosotros y protegernos. Por ser una persona honrada. Por ofrecernos tu experiencia, tu sabiduría, tus conocimientos; convirtiéndonos en mejores personas. Cuesta creer que ya haya pasado un año, un año muy triste, que se hizo largo y corto a la vez. Tardaremos mucho tiempo en asumir lo que realmente sucedió. Todos buscamos un motivo para evadirnos de la realidad, de la triste realidad. Sin ti cada día es muy dificil de afrontar. Parece que ya no haya un motivo por el que seguir adelante. Pero todos nosotros podemos y debemos estar orgullosos de haber tenido la suerte de contar en nuestra familia con una persona excepcional, única. Podríamos seguir escribiendo horas, días... pero no bastaría para expresar lo mucho que te queremos y cuanto te echamos de menos. No podemos volver el tiempo atrás, ni seguir disfrutando contigo. Pero aún hay algo que podemos hacer. Es pedir y luchar por la justicia. Siempre te querremos y recordaremos.
Claudia A. Oliva
NdR: Domingo Oliva, a quien se refiere la carta, vivía en el 4º piso del edificio de Salta 2141 y falleció en la explosión del 6 de agosto de 2013.