La Cámara Nacional del Trabajo consideró justificado el despido de un empleado que escupió una servilleta para secar la vajilla de un restaurante, confirmaron fuentes judiciales.

La Cámara Nacional del Trabajo consideró justificado el despido de un empleado que escupió una servilleta para secar la vajilla de un restaurante, confirmaron fuentes judiciales.
La sentencia rechazó la demanda promovida por el empleado, quien se enteró que estaba siendo filmado por una cámara de seguridad de la empresa —una sociedad anónima con local en Puerto Madero— y la tapó con otro paño.
Los camaristas Oscar Zas y Luis Raffaghelli consideraron que el trabajador "incumplió con su accionar normas básicas de higiene, y además de rascarse el cuero cabelludo, levantó con su pié una servilleta del suelo y la arrojó contra la cámara ubicada en el office donde prestaba labores".

Por Florencia O’Keeffe