He leído sobre el enojo de Cristina, nuestra Presidenta, cuestionando a dirigentes políticos propios (en Lomas de Zamora) que se hacen los idiotas o que la toman a ella por idiota. Agregó que, debemos hablar sin miedo, sin hipocresías. A los problemas se los encara, tomando el toro por las astas y diciendo las cosas como son. No creo que ningún funcionario se atreva a descalificar a Cristina o la subestime, tenemos que darnos cuenta que hay funcionarios que no llegan a la capacidad presidencial y eso atenta al funcionamiento normal del Ejecutivo. Cuando se cometen equivocaciones, estupideces, que perjudican al sistema y después encontramos al funcionario que se esconde, dicen “yo no fui” y miran para otro lado, y terminan siempre la historia como que la responsable es Cristina. Los hombres se pueden equivocar, pero si lo hacen seguido es peligroso y deberían recordar las palabras de nuestros ancestros: “La bota e potro no es pa cualquiera”. Cuando hay ineptitud en el cargo, lo correcto es dar un paso al costado y no comprometer la política del gobierno. Vivimos en una época complicada, no sólo en la Argentina, sino en todo el mundo, donde el que manda necesita los mejores profesionales que lo ayuden. Deben ser leales al proyecto político y a quien lo representa, pero es fundamental tener capacidad para el cargo que detenten. Dios proteja a la República y a su pueblo.



































