Los abogados de Carlos Carrascosa depositaron ayer en una cuenta bancaria el millón de pesos de fianza que exigió un tribunal de San Isidro para otorgar la prisión domiciliaria al viudo acusado de haber matado a su esposa, María Marta García Belsunce.
El dinero fue reunido entre familiares y amigos del agente de bolsa que está preso desde el 2009, pero su defensa apelará el monto solicitado por entenderlo excesivo.
El abogado Adrián Murcho, defensor de Carachaza, explicó a DyN que la defensa depositó a través de una transferencia electrónica el monto solicitado en un número de cuenta del Banco Provincia que le informó el Tribunal Oral Federal 6.
“Mañana tenemos que ir al tribunal con el comprobante para informar que cumplimos con el pago de la fianza. Y esperar que, a partir de ahí, se convoque al Centro de Monitoreo para que entregue la pulsera o tobillera electrónica, con el fin de que el Servicio Penitenciario haga el traslado a su nuevo lugar de alojamiento”, explicó anoche.
En ese marco, Murcho abogó para que hoy pueda concretarse la salida de Carrascosa de prisión, pero dijo que no podía confirmarlo porque excedía a los abogados.
Uno de los defensores del viudo, el abogado Adrián Murcho, aseguró a Télam que “lo más probable es que la salida de Carrascosa de la cárcel de Campana recién se efectivizará a partir de mañana”.
Una vez que el tribunal tenga la constancia de la acreditación del millón de pesos, le podrá ordenar al Servicio Penitenciario Bonaerense que le coloquen la pulsera o tobillera electrónica con la que será monitoreado.
Si bien Murcho señaló que al tribunal le garantizaron que “hay stock” de este tipo de dispositivos, lo cierto es que a veces la asignación de uno de estos aparatos también puede demorar unos días.
Cuando el viudo tenga colocada su pulsera magnética, la penitenciaría trasladará a Carrascosa desde la Unidad 41 hasta su nuevo lugar de detención, la casa de su amigo Héctor Liñeiro, en el exclusivo country Centro Urbano Barrancas de Escobar.
Los jueces María Angélica Etcheverry, Federico Tuya y Débora Ramírez hicieron lugar a un pedido que había formulado la defensa del viudo, luego de que éste cumpliera 70 años el 13 de diciembre.
En enero, el fiscal de Ejecución Penal de San Isidro, Luis Angelini, había emitido un dictamen a favor de otorgarle el arresto domiciliario bajo monitoreo a Carrascosa, teniendo en cuenta que la ley permite ese beneficio a los mayores de 70 años.
Al ser notificado del otorgamiento de la domiciliaria, el fiscal Angelini no apeló y la resolución quedó firme, según confiaron fuentes de la defensa.
Durante los últimos meses de 2014 Carrascosa había sufrido varios reveses en sus intentos por salir del penal de Campana, donde está preso desde 2009.
El último fue a mediados de diciembre, cuando la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro rechazó un pedido de excarcelación planteado luego de que el 27 de noviembre la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó una revisión del fallo que condenó a Carrascosa a perpetua por el crimen de su esposa.
El máximo tribunal consideró que ninguna instancia judicial había revisado esa sentencia, la cual fue impuesta en 2009 por el Tribunal de Casación bonaerense pese a que en el juicio oral de 2007 el viudo había sido absuelto de ese delito y sólo condenado a cinco años y medio por el encubrimiento.
El caso. La socióloga María Marta García Belsunce apareció muerta el 27 de octubre de 2002 semisumergida en la bañera de su casa del country Carmel de Pilar y la primera versión, según la familia, era que había sufrido un accidente doméstico. Tenía 50 años.
La autopsia reveló, 36 días más tarde, que en realidad había sido asesinada de cinco balazos en la cabeza y, por el caso, fueron condenados su marido como autor del asesinato y luego, por el encubrimiento, tres familiares, un vecino y un médico.
Cuando fue asesinada, García Belsunce era vicepresidenta de la fundación Missing Children Argentina, desde donde investigaba asuntos relacionados al tráfico de menores en la provincia de Buenos Aires, actividad por la cual habría recibido amenazas reiteradas. Se casó con Carrascosa, un graduado de la marina mercante y agente de Bolsa, en 1971, cuando ella tenía 19 años. No tuvieron hijos.
































