Nina Suárez viene dando pasos de gigante en la música alternativa. A fuerza de una identidad artística inapelable, en los últimos años se convirtió en una de esas artistas a las que resulta imposible no prestarles atención. A mediados de 2025, lanzó “El Lado Oscuro”, su segundo disco de estudio. Con esa novedad todavía entre las manos, vuelve a Rosario en formato power trío: el show será el próximo viernes 6 de febrero, a las 21, en Refi (Vélez Sarsfield 641).
Acompañada por Manolo Lamothe y Juana María Muschietti, presentará sus canciones entrañables en poderosas versiones eléctricas. Con el mismo equipo y más de 70 conciertos encima, Nina y su banda se adentran en “El Lado Oscuro”, un disco de 13 canciones crudas, llenas de capas sonoras y recuerdos.
Nina tiene 24 años y es la hija de Rosario Bléfari y Fabio Suárez. Los datos biográficos no son caprichosos ni faranduleros: en la música de la artista, hay algo eminentemente Bléfari. Cierto color de voz, cierta forma de enunciación, cierta sensibilidad en las letras. Algo que se presenta completamente orgánico, quizás una forma de herencia. A la vez, con este segundo disco, Suárez consolida un sonido propio, una sonoridad identificable, genuina, potente. Sus canciones se destacan, entre otras cosas, por una convivencia entre esa urgencia propia de la juventud y una especie de nostalgia luminosa.
“Toda la etapa previa a que salga el disco es muy mental, de imaginar cómo va a ser. Y finalmente, poder hacer lo que uno hace que es tocar, es bastante liberador. Mismo antes de grabar, la etapa de estar en mi casa haciendo las maquetas es muy personal e íntima. Así que lo de ahora lo estoy re disfrutando. Además, es muy divertido porque estamos tocando en formato power trío, y puedo hacer todas las guitarras. Eso a la vez me obliga a mejorar, que es algo que me gusta también”, contó Suárez en diálogo con La Capital en ocasión de su última visita a la ciudad en octubre de 2025.
“El lado oscuro” fue grabado entre enero y junio de 2025 en Ciudad de Buenos Aires, en los históricos Estudios ION y Resto del mundo. Fue producido Felipe Quintans, al igual que el primer disco de Nina, “Algo para decirte” (2023).
“Fuimos el mismo equipo exacto que hizo el primer disco así que crecimos juntos. Pipe (Felipe) Quintans, que es mi productor, es un capo. Hace discos hace un montón y es un genio, pero uno siempre aprende de los grupos humanos en los que está. Al haber grabado otro disco juntos antes, yo tomé muchos consejos que él me dio en esa primera experiencia. Uno fue preproducir más en mi casa, tratar de llegar a grabar con lo máximo avanzado. Le hice caso y estuve un año y medio en mi casa maquetando los temas, pensando qué guitarras exactas quiero que estén en cada lado. Entonces, de mi parte había crecido en eso y después nosotros también nos entendíamos mejor. Es re lindo que eso genere por las conexiones humanas que uno decide desarrollar y no por elegir un productor, al que le pago y hace su trabajo y listo. Hay que invertir humanidad para que crezca”, apuntó la cantautora.