Clara se aleja de la ciudad para visitar a la familia de su novio. Registra difusamente el presente con una cámara de video, mientras viaja al pasado a través de audios de Whatsapp con amigos en los que rememora las luces y sombras de una época pérdida, arrebatada: la adolescencia de recitales y calle marcada por la tragedia de Cromañón.
Esta es la premisa de “Clara se pierde en el bosque”, la ópera prima de la escritora Camila Fabbri, que llega a cines del país este jueves 4 de abril. Antes de su desembarco en salas, el filme tuvo un recorrido por festivales internacionales, que inició con su estreno el año pasado en el Festival de San Sebastián, y siguió por Mar del Plata, La Habana y Torino
Si bien asegura que no se trata de una adaptación sino de un nuevo abordaje, Fabbri ya había abordado esta temática en su novela de no ficción “El día que apagaron la luz” (Seix Barral, 2019). Y aunque ninguna de las dos instancias son necesariamente autobiográficas, retoman con insistencia la propia experiencia generacional de la autora y directora en torno a una juventud, unos vínculos, una cultura atravesadas por Cromañón.
Para Clara, los días compartidos con la familia de su pareja traen algunas complejidades y roces. Desde esa extrañeza, busca darle forma a un proyecto artístico a la vez que recupera, a través de testimonios de amigos de otra época, esas adolescencias de los 2000 marcadas por la tragedia del 30 de diciembre de 2004 en el recital de Callejeros, pero también por la crisis económica.
El filme está protagonizado por Camila Peralta (que recientemente estuvo en Rosario presentando su unipersonal “Suavecita”), acompañada por un elenco completado por Agustín Gagliardi, Julián Larquier Tellarini, Florencia Gómez García, Maitina De Marco, Pedro García Narbaitz, y Martina Chamorro.
“Fue una alegría enorme hacer esta película. A Cami Fabbri, que es quien la escribe y dirige, la conocía del ambiente teatral y un día me llamó para decirme que le gustaría que la película la haga yo. Fui a su casa, me contó del proyecto, hicimos unas pruebas y nos llevamos muy bien al toque. También con Agustín, que hace de mi novio”, contó Peralta en diálogo con La Capital, sobre el proceso que la llevó a ser parte del filme.
Embed - 'Clara se pierde en el bosque', de Camila Fabbri - Trailer
“Estuvo buenísimo porque si bien no es autobiográfica tiene muchas cosas de la vida de Cami y de cómo ella vivió todo el momento de Cromañón. Somos de la misma generación, y si bien yo soy de Balcarce y no estaba en Buenos Aires, donde impactó mucho más, también viví ese impacto. En mi ciudad también cerraron muchos pequeños lugares porque no estaban habilitados, y los adolescentes quedamos medio en la calle. No sabíamos dónde juntarnos, era un poco estar en la vereda y seguir escuchando unas bandas”, sumó la actriz, en relación a ese universo compartido que marcó a las juventudes en todo el país.
“Eso generacional que nos unía hizo que para mí fuera mucho más fácil empatizar con lo que ella me relataba de cómo quería que fuera el personaje y lo que había vivido“, agregó Peralta. “Así que se armó a través de mucha charla con ella, mucho recuerdo personal. Y después fue trabajo con todos los actores ensayando, tratando de encontrar de qué manera contar esta historia a través de estos personajes”, narró.
En la ciudad de Buenos Aires, la película se estrenará, como suele ocurrir con novedades nacionales, en el cine Gaumont. “Este cine tan preciado que necesitamos que siga existiendo para que se puedan mostrar estas películas que si no a lo mejor no ves en ningún lado”, calificó Camila, en referencia al posible cierre del espacio que vendría de la mano del plan de desfinanciamiento del INCAA llevado a cabo por el gobierno nacional.
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La directora Camila Fabbri, cuando habló con la prensa en el festival de San Sebastián.
La directora Camila Fabbri tuvo un vínculo muy cercano con Cromañón: “Cuando tenía quince años estuve en República Cromañón viendo a Callejeros. Como la banda hizo tres recitales yo estuve la noche anterior a la tragedia del jueves 30 de diciembre. Mi relación con la masacre de Cromañón puede entenderse como una ligación a medias, o no.
A esa edad ya había empezado a ir a recitales de rock. Algunos eran conciertos al aire libre, otros se parecían mucho a cajas de cemento sellado sin circulación de aire. Según Martina, mi amiga de la infancia, Callejeros en Cromañón del 29 de diciembre del 2004 fue una de las noches más lindas de su vida”.
Y prosiguió: “A los quince años aprendimos que encerrarnos en un lugar inmenso a escuchar música en vivo, a la luz del fuego artificial, era una forma de final. Un corte. Una interrupción. La tragedia de Cromañón fue la canción que se llevó algo nuestro cuando terminó, esa canción que siguió en repeat durante años, y años, y años”.
Fabbri recordó una cita de Rebeca Solnit, en su libro “Una guía sobre el arte de perderse”, quien cita que “los lugares que tenemos dentro importan tanto como los de afuera. Es como si, al formar parte de nosotros y despertar nuestro anhelo, los lugares se convirtieran en deidades”. Desde ese disparador, la directora destacó que “nuestra adolescencia, entonces, es esa deidad que quiero contar”.
“Clara se pierde en el bosque” es una película de formato híbrido entre ficción y documental. “A partir de un viaje a un paisaje que dista mucho de la ciudad, Clara empieza una conversación por audios de whatsapp con su amiga Martina acerca de sus pasados como fanáticas del rocanrol argentino. En ese recorrido aparece un chispazo de presente que tiene que ver con el deseo de ser madres, con el deseo tímido pero irreprimible de que se produzcan, entonces, las nuevas generaciones. Todo eso que vendrá. Ese lugar donde sí haya alguien”, concluyó la realizadora, escritora y actriz.