"No me llore tanto que ya se va a dormir. No me llore tanto que ya se va a dormir. Tranquilízate que la mamá está acá la mamá". La letra es de Nayalí, 17 años y la música, de Ricardo Mollo. Junto a otras 16 canciones de diferentes chicos en situación de calle y músicos que le pusieron sonido, se armó el CD "Canciones de cuna", un proyecto de la Casa de la Cultura de la Calle y que coordinó el actor Nicolás Pauls. En un mes estará la segunda tirada del mismo. Sus letras aportan ternura y esperanza, ganas de dormir y volver a despertarse con alegría.
Pocas personas son las que no recuerden una canción de cuna cantada con amor, aunque la realidad dice que muchos chicos no tuvieron esa oportunidad e íntimamente lo soñaron.
Con el criterio de recordar esas canciones de la infancia o en todo caso crear una que les gustaría que le cantaran, se armó este CD de "Canciones de cuna", una iniciativa de una asociación civil que formó el también actor Gastón Pauls hace siete años y donde participan distintos miembros de su familia.
Uno de ellos es Nicolás, ligado a la música, quien se sumó con el armado del disco y al objetivo de lograr la reinserción social de chicos de la calle a través del arte. En la organización hacen talleres de pintura, de fotografía y distintas disciplinas en las diferentes lugares donde están los chicos, ya sea en hogares o en instituciones con régimenes cerrados. Son alrededor de 400 pibes los que participan en la Casa de la Cultura de la Calle y más de 30 los que se animaron a escribir letras de canciones para, por sobre todas las cosas, disfrutar.
Entre los autores de la letras están Nayalí, Karina, Lucas, Elizabeth, Selena, Claudio, Gastón, Luciano y Emanuel. Sus edades van desde los nueve a los 18 años.
La otra pata del proyecto fue convocar a músicos que le pusieron sonido a las expresiones de estos chicos y el resultado fue la presencia de artistas como Hugo Fattoruso, Luis Alberto Spinetta, Pedro Aznar, Damián Rice, Vitor Ramil, Kevin Johansen, Hilda Lizarazu y Fito Paez, entre otros.
"La convocatoria fue todo un éxito", relató Pauls, tanto que ya hay nuevos interesados en en participar para una segunda edición que se está trabajando para el año próximo. Por lo pronto, con una tirada de 15 mil ejemplares comercializados por el supermercado Disco, ya está prácticamente vendida. En un mes estará en la calle una segunda tirada por lo cual los pocos que quedan pueden conseguirse o bien en alguna sucursal de la cadena de supermercados o a través de la página ( ver aparte).
"El proyecto arrancó en el año 2009 y fue un largo proceso armarlo", explicó Nicolás Pauls y agregó:" Los músicos se engancharon enseguida hasta prestaron estudios para que produjéramos el disco. Para los chicos también fue emocionante, porque no sabían quien le había puesto la música a sus letras y se encontraron con los artistas en el estudio de Fito Paez. Fue revelador ya que eran para muchos sus ídolos".
Con respecto a la tapa del disco, la ilustra unas muñecas andinas que trajo Ricardo Mollo de un viaje al norte del país y que le regaló al coordinador apenas fue convocado. "Esta es la tapa", vislumbraron al momento.
Lo recaudado por la venta de los discos es para aportar el proyecto de al Casa de la Cultura de la Calle que no cuenta con apoyo estatal.
"Dormirse en paz para soñar, soñar con libertad, con dolor también, despertar, despertar para vivir, vivir para creer, creer para crecer, y asi, seguir soñando con despertar". La frase sintetiza el concepto de la iniciativa.