El oficialismo de Javier Milei no llegó solo al quórum que abrió este jueves la sesión por la reforma laboral. Lo hizo con la ayuda decisiva de seis gobernadores que alinearon a sus diputados en pleno paro general de la CGT.

Jaldo, Sáenz, Jalil, Orrego, Passalacqua y Vidal alinearon a sus diputados para que el oficialismo llegara a 130 legisladores
El oficialismo de Javier Milei no llegó solo al quórum que abrió este jueves la sesión por la reforma laboral. Lo hizo con la ayuda decisiva de seis gobernadores que alinearon a sus diputados en pleno paro general de la CGT.
Sin los legisladores que responden a Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Marcelo Orrego (San Juan), Hugo Passalacqua (Misiones) y Claudio Vidal (Santa Cruz), el oficialismo no hubiera podido abrir el recinto. En total, estos seis mandatarios aportaron 16 diputados que resultaron determinantes para inclinar la balanza.
El aporte fue el siguiente: cuatro misioneros (Daniel Vancsik, Yamila Ruiz, Oscar Herrera y Alberto Arrúa), tres salteños (Bernardo Biella, Pablo Outes y Yolanda Vega), tres catamarqueños (Fernanda Ávila, Sebastián Nóblega y Fernando Monguillot), tres tucumanos (Gladys Medina, Elia Fernández y Javier Noguera), dos sanjuaninos (Nancy Picón y Jaime Quiroga) y un santacruceño (José Garrido).
El nexo con el gobierno lo tejió el ministro del Interior, Diego Santilli, que se reunió en días previos con Jaldo, Sáenz y Jalil en la Casa de Salta para acercar posiciones.
La pregunta que sobrevuela el mapa político es por qué ciertos gobernadores acompañaron al gobierno de Milei en una votación que sus propios sindicatos repudian con un paro general. La respuesta, al menos en parte, está en los beneficios concretos que cada uno de ellos recibió de la Casa Rosada.
El caso más elocuente es el de Jalil. A Catamarca el Gobierno le transfirió Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), una caja que retiene el 60% de las utilidades de millonarias inversiones en oro, plata y litio. El hermano del gobernador, Fernando Miguel Jalil, preside actualmente la entidad.
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Para el conjunto de estos mandatarios, además, flota en el horizonte la reforma de la ley de Glaciares, que al acotar las zonas protegidas habilitaría inversiones mineras de enorme escala en sus provincias. Un incentivo que pesa especialmente sobre Orrego, cuya provincia alberga la mayor reserva de cobre del país.
Pese al quórum conseguido, el oficialismo no da la votación por cerrada. Algunos de estos mismos gobernadores no garantizan todavía el apoyo de sus diputados a todos los artículos del texto. Los puntos más sensibles son el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que propone financiar indemnizaciones con aportes patronales que hoy van a la Anses, y la derogación de una serie de estatutos profesionales.
"Los números están justos", reconocen en el propio oficialismo. Una ausencia inesperada que favorece al Gobierno es la de tres diputados cordobeses aliados al gobernador Martín Llaryora - Alejandra Torres, Ignacio García Aresca y Juan Schiaretti - que optaron por no presentarse. Su faltazo le conviene al Ejecutivo: baja el umbral de la mayoría necesaria y reduce el margen opositor.
El resto del quórum lo completaron los bloques de la UCR, el PRO y el MID, más un diputado de Provincias Unidas, el rionegrino Sergio Capozzi, que se diferenció de su bloque y sumó su voto. Ni Unión por la Patria ni la izquierda aportaron un solo legislador para abrir el debate.




