Bajo amenazas de atacar a balazos a un familiar, un joven logró que una vecina de Puerto General San Martín entregara repetidas veces sumas de dinero que, si bien fueron módicas, consolidaron la maniobra a lo largo del último mes. Hasta que la víctima se negó a pagar un último aporte de 50 mil pesos y comenzó a recibir fotos de armas de fuego y amenazas de balaceras. Un muchacho de 26 años fue detenido como el autor de esas intimidaciones y este martes quedó en prisión preventiva por tres meses en una audiencia judicial.
El trámite de imputación se realizó en los tribunales de San Lorenzo, donde el fiscal Aquiles Balbis acusó a un detenido identificado como Nicolás N. de haber sido quien intimidó a la víctima. Le atribuyó el delito de extorsión. El juez Carlos Gazza formalizó la imputación y dispuso la prisión preventiva del joven hasta el 20 de abril, un plazo al partir del cual la Fiscalía podrá solicitar la prórroga de la medida si la considera necesaria.
La investigación se inició con la denuncia que presentó el 7 de enero una vecina de Puerto San Martín dando cuenta de una práctica extorsiva que se había iniciado un mes antes.
El 5 de diciembre, según planteó el fiscal en la audiencia, la mujer recibió mensajes de un joven que amenazaba con matar a un familiar si no entregaba dinero. Logró así que la víctima entregara una suma de 8 mil pesos y dos entregas posteriores de 10 mil y 15 mil pesos.
Montos de baja cantidad que, según la pesquisa, el autor de las intimidaciones requería para costear un grave padecimiento de adicción. La situación escaló cuando la mujer se negó a pagar un monto de 50 mil pesos.
Fotos con armas
El 6 de enero pasado, según planteó Aquiles Balbis, “el imputado le envió fotografías portando un arma de fuego a los fines de intimidarla” y le indicó a la víctima que si no cumplía con el pago iba a concretar un ataque a tiros.
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Luego le envió capturas de pantalla de conversaciones con un tercero en la que acordaban cometer una golpiza o un ataque contra un allegado a la víctima. Quien al advertir que el tenor de las amenazas escalaba se presentó en la policía a denunciar lo ocurrido. Los mensajes telefónicos, además del testimonio de la víctima y el resultado del allanamiento a la casa del imputado, fueron parte de la evidencia exhibida en la audiencia.
El juez consideró necesario dictar la prisión preventiva del muchacho frente a la gravedad de los hechos y la modalidad violenta de la extorsión, a fin de preservar el avance de la investigación en la primera etapa y resguardar a la víctima.