Policiales

Cuando la vigilancia policial se fue entraron al pasillo y la mataron de un disparo

Al grito de "policía" un hombre entró al pasillo de Ayacucho al 4000 y asesinó a una mujer de 45 años. La zona era un punto de vigilancia policial intermitente

Miércoles 09 de Junio de 2021

En Ayacucho al 4000, a metros del cruce con Doctor Riva sobre la vereda oeste, se abre un pasillo angosto que conduce hacia la profundidad de la manzana. A veinte pasos de ese ingreso vivía Nélida Susana Benítez, de 45 años, quien este martes fue asesinada en un hecho sobre el cual todavía no hay una mecánica clara. Sobre calle Ayacucho desde hace un tiempo había un móvil policial cumpliendo vigilancia intermitente. El ataque a Benítez ocurrió después de que los policías recibieran la orden de moverse para patrullar la zona.

Desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) indicaron que pasadas las 14 del martes un hombre ingresó al pasillo al grito de "policía" y disparó con un arma de fuego hacia la ventana de la casa de Nélida Susana Benítez. En tanto desde la Agencia de Investigación Criminal (AIC) aportaron otra mecánica. Según esta línea el homicida entró a pie al pasillo, golpeó la puerta del domicilio de Benítez y cuando ella abrió la puerta le disparó. Ambas líneas coinciden en que la víctima recibió un balazo en el cuello y fue trasladada al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde falleció pasadas las 19.30. La investigación está a cargo del fiscal Alejandro Ferlazzo.

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Zona custodiada

La mañana del miércoles un patrullero de la policía provincial custodiaba el ingreso del pasillo de Ayacucho al 4000. Las oficiales confirmaron a este diario que venían cumpliendo vigilancia en el lugar y que el martes por la tarde habían recibido la orden de moverse para patrullar la zona. Fue en ese tiempo de desprotección que ocurrió el ataque en el interior del pasillo.

Desde el MPA explicaron que la víctima tenía una custodia fija desde febrero pero que el lunes pasado se había cambiado a una modalidad mixta con rondas de patrullaje durante el día y la noche. Indicaron que en febrero había ocurrido en el lugar “un hecho de abuso de armas”.

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En una de las paredes del ingreso al pasillo hay una pintada de Newell's con la consigna "Enemigos del silencio". Sin embargo lo que primó en el vecindario las horas siguientes al crimen de Benítez fue la cautela. En las viviendas alrededor de la casa de la víctima los vecinos se asomaron ante la presencia de este diario pero enseguida se ocultaron. Uno cerró las cortinas, otro puso un candado en su portón y el pasillo entero quedó sumido en el silencio. A la escena del crimen la delató un resto de sangre en el ingreso a la vivienda y los guantes de látex que los peritos dejaron tirados ahí mismo.

Historial violento

El crimen de Benítez ocurrió en los límites de la zona de barrio Tablada conocida como Cordón Ayacucho. Se trata de uno de los lugares de la ciudad más afectados por la violencia urbana con el trasfondo de las disputas callejeras por la venta de drogas a baja escala. Un problema que se sostiene en el tiempo a pesar de que programas provinciales y municipales invirtieron en la infraestructura de la zona para abrir sus calles y pasillos.

Sin ir más lejos el último informe del Observatorio de Seguridad Pública del Ministerio de Seguridad provincial sobre personas heridas por armas de fuego advierte sobre la problemática con especial mención en esta zona. "Destaca particularmente la concentración de casos en Cordón Ayacucho", puntualiza el informe en el cual se conoce que en lo que va del año hubo 358 personas heridas de bala.

Las paredes de las calles y pasillos que conforman el Cordón Ayacucho suelen mostrar con sus pintadas el historial más impactante de la violencia en la zona, que son los homicidios. Los nombres de los muertos en dedicatorias de sus seres queridos identifican a los protagonistas una crónica urbana que lleva más de diez años escribiéndose.

En los alrededores del pasillo de Ayacucho al 4000 en el que mataron a Nélida Susana Benítez todavía resisten pintadas en homenaje a "Caio". Se trata de Claudio Colli, que tenía 18 años cuando el 21 de septiembre de 2011 fue asesinado a tiros en un colectivo de la línea 143 roja. El chico acababa de subirse en la esquina de 1º de Mayo y Centeno cuando desde una moto en movimiento otro joven del barrio gatilló y lo mató.

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Las pintadas en homenaje a Caio abundaron durante un tiempo en la zona de Ayacucho al 4000 porque allí residía Cristian Ojeda, el joven apuntado como homicida por los testigos. Ojeda fue apresado tres años después del hecho y en 2016 condenado a 12 años de prisión. Ese homicidio se explicó en el barrio dentro de un conflicto protagonizado por grupos antagónicos referenciados por nombres de dos calles paralelas distanciadas por 200 metros. De las broncas entre "los de Ameghino" y "los de Centeno" resultaron varias de las tantas muertes que se registraron en esa zona.

Otros crímenes

La cuadra de Ayacucho al 4000 fue escenario de otros crímenes en los últimos años, varios de ellos vinculados a disputas por negocios ilegales. Es el caso de Mariana Valeria Espinoza, asesinada a balazos en el ingreso del pasillo en el que mataron a Nélida Benítez este martes. Fue el 12 de junio de 2020 cuando dos hombres que llegaron a pie llamaron a la mujer por su nombre y cuando ella se asomó la ejecutaron a sangre fría.

La víctima era la madre de Lucas "Berraco" Espinoza, un joven preso en Piñero desde comienzos de 2020, sindicado como tiratiros de Los Monos. En investigaciones judiciales hacia el joven trascendieron las escuchas en las que su madre luego asesinada hablaba de las costumbres de su hijo. "Él no se come ninguna, sale y tira. No le importa que después venga la policía", dijo la mujer en una de las escuchas.

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En noviembre de 2018 en la misma cuadra fue asesinado Mauricio Sandimino, de 25 años. El joven estaba en la puerta de su casa de Ayacucho al 4000 cuando lo atacaron a balazos dos hombres que pasaron en una moto. Cien metros hacia el este, sobre todo en la zona de la calle Patricias Argentinas entre el tramo de Ivanowsky y Uriburu, se alza otro escenario de decenas de crímenes ocurridos en los últimos años. Un informe de este diario publicado en enero de 2021 contabilizó en esas cuadras al menos 19 crímenes en los últimos siete años.

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