La idea estaba puesta en sumar de a tres ante un rival directo. Era lo ideal en la previa y en los números que arrojan los promedios. Y Central buscó cumplir con esa meta, con más empuje que ideas futbolísticas y no le alcanzó para hacerla realidad ante un Colón que se plantó de la misma forma. El empate, al final, no hizo otra cosa que premiar a los dos en un juego intenso, de ida y vuelta. Entretenido. El resultado no hizo otra cosa que reflejar que los problemas internos, de atrasos salariales _con intervención de Futbolistas Argentinos Agremiados para solucionar el conflicto_ y el enojo de Diego Cocca por la venta de Maximiliano Lovera a Olympiacos de Grecia quedaron atrás. O disimulados detrás del resultado. La igualdad instaló la tranquilidad para transitar la previa para el clásico con Newell’s, que esta vez será algo más extensa por la inactividad del próximo fin de semana por la fecha Fifa. Pero que será, como siempre, el que pueda establecer un antes y un después de acuerdo al marcador final.

































