El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió este martes una alerta de nivel amarillo por calor extremo para toda la provincia de Santa Fe. Eso quiere decir que las temperaturas que se registrarán en la jornada de hoy efecto pueden tener efecto leve a moderado en la salud y que pueden ser peligrosas, sobre todo para los grupos de riesgo, como niños y niñas, personas mayores de 65 años, con enfermedades crónicas.
De acuerdo con el parte del SMN difundido esta mañana, el alerta amarillo rige también para el norte de la provincia de Buenos Aires, todo Entre Ríos, buena parte de Corrientes, sudeste de Santiago del Estero y norte de Córdoba.
Para Rosario y su zona de influencia, el organismo prevé para hoy una jornada con cielo parcial a mayormente nublado, con una temperatura máxima que llegaría a los 36 grados. Cuando eran poco más de las 7, la humedad estaba en 80 por ciento, el viento soplaba del norte a 4 kilómetros por hora, la presión atmosférica era de 1.002,6 hectopascales, y la visibilidad era de 12 kilómetros.
Cómo seguirá el tiempo
Según el pronóstico extendido, Rosario y la región podría recibir para mañana condiciones de inestabilidad, con probables tormentas aisladas durante la mañana. En este caso, en cuanto al calor no habrá mayores novedades, porque se espera una temperatura mínima de 23 grados y una máxima de 33.
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Para el jueves, en cambio, el SMN menciona concretamente las chances de precipitaciones y se anuncian tormentas aisladas que podrían darse durante toda la jornada. De todos modos, el calor no dará tregua porque la máxima trepará otra vez a los 35 grados.
Las condiciones de inestabilidad se extenderían hasta la mañana del viernes, pero con el correr de las horas el tiempo iría mejorando para cerrar la jornada con cielo mayormente nublado. En el anticipo del fin de semana, el verano ofrecería un poco de alivio con una máxima que llegaría a los 31 grados.
Cómo cuidarse ante el calor extremo
Hidratación: el cerebro es uno de los órganos más sensibles a los cambios de temperatura y a la deshidratación. La deshidratación afecta gravemente al cerebro, que es 85% agua, causando "niebla mental", dificultad de concentración, fatiga, dolores de cabeza y alteración en el rendimiento cognitivo (memoria, atención, toma de decisiones) al ralentizar la comunicación neuronal y alterar su forma y actividad, pudiendo llevar a problemas graves si es severa. Por esta razón, es fundamental tomar agua de manera frecuente, incluso sin sentir sed, evitar la exposición al sol en horas pico y sostener rutinas de descanso.
Actividades recreativas: en momentos donde hay más tiempo para el ocio, los juegos de mesa, la lectura y los encuentros sociales favorecen la estimulación cognitiva y el bienestar emocional. Es importante pensar actividades para ancianos, que sean refrescantes y seguras, enfocándose en la hidratación y evitando horas picos de sol. La natación, el aquagym, los paseos tranquilos en parques al atardecer son buenas recomendaciones.
Actividad física: hacer ejercicio con calor aumenta el riesgo de sobrecalentamiento, deshidratación y golpes de calor, especialmente para adultos, ya que el cuerpo lucha por regular su temperatura. La recomendación es entrenar temprano/tarde, elegir lugares frescos o climatizados, beber mucha agua, usar ropa ligera y adaptar la intensidad, evitando las horas centrales del día, donde el sol es más fuerte y el riesgo es mayor. Se recomiendan caminatas y ejercicios moderados, adaptados a cada persona, para favorecer la salud cerebral.
Alimentación: se sugiere una alimentación saludable para el cerebro. Esta se basa en nutrientes clave como omega-3 (pescado azul, nueces, semillas de lino), antioxidantes (arándanos, frutas y verduras coloridas, chocolate negro) y vitaminas del grupo B (huevos, legumbres, carne roja), además de carbohidratos complejos (cereales integrales) y proteínas para energía y neurotransmisores, mientras se mantiene la hidratación con agua y se limitan alimentos procesados para proteger contra inflamación y deterioro cognitivo.
Descanso y rutinas: dormir bien y mantener horarios regulares, aun en vacaciones, es esencial para la memoria, la atención y el estado de ánimo. El descanso adecuado permite que el cerebro se recupere y procese la información del día.