Las restauraciones encaradas en una basílica del centro de Roma, muy cerca de la famosa Plaza de España, se habían hecho necesarias debido a filtraciones de agua que arruinaron una pintura en la pared. Pero de repente un pequeño escándalo llevó a turistas y curiosos a visitar el templo para comprobar si era cierto lo que se decía: que uno de los querubines tiene las facciones de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Es más, muchos aseguran que es la mismísima meloni convertida en un angelito.
"No, definitivamente no me parezco a un ángel", publicó Meloni en redes sociales en un mensaje acompañado por un emoji de risa, tomando con humor la escandalosa restauración.
La diócesis de Roma y el Ministerio de Cultura de Italia ya anunciaron investigaciones sobre las recientes renovaciones en la Basílica de San Lorenzo in Lucina, después de que periódicos italianos publicaran este fin de semana algunas fotografías de un querubín llamativamente parecido a Meloni.
La basílica, una de las iglesias más antiguas de Roma (consagrada en el año 440 y reconstruida en el siglo XII), congregó en estos días a una gran número de curiosos que intentó fotografiar al ángel pintado en una capilla lateral cerca del altar principal.
Restauración y polémica
Una de las capillas frontales fue renovada en el 2000 para incluir un busto del último rey de Italia, Umberto II. En la decoración se incluyó a un querubín sosteniendo un mapa de Italia, aparentemente arrodillado ante el rey. Esa figura ahora está en el ojo de la tormenta ya que parece tratarse de Meloni en una posición de deferencia hacia el rey. Los italianos rechazaron la monarquía después de la Segunda Guerra Mundial debido a su apoyo al dictador fascista Benito Mussolini; el partido derechista de Meloni tiene sus raíces en el partido neofascista que sucedió a Mussolini.
El párroco, el reverendo Daniele Micheletti, reconoció el parecido con Meloni pero desestimó la importancia, señalando que muchos artistas representaron a personas reales en sus obras. "¿Qué quieren de mí? Yo no hice la pintura”, añadió.
El Ministerio de Cultura envió a una delegada especial, Daniela Porro, y a funcionarios del ministerio a la basílica durante el fin de semana para inspeccionar el ángel. Su objetivo era “determinar la naturaleza de la obra” y “decidir qué hacer”.
El restaurador, por su parte, negó haber actuado de forma indebida y rechazó la idea de que haya usado a Meloni como modelo. Bruno Valentinetti dijo que la supuesta imagen de Meloni está en ojos de quien lo vea, y que él simplemente restauró la pintura original, que él mismo había hecho en 2000.
Las investigaciones buscan determinar cómo era el querubín original.