La Tarjeta Sube mantiene en vigencia el saldo negativo para los usuarios del transporte público en Argentina, el cual permite seguir viajando cuando no se cuenta con crédito disponible. Sin embargo, la disposición impacta de manera diferente según el medio de transporte utilizado y la región.
El saldo negativo funciona como un margen de emergencia para quienes no tienen dinero cargado en su tarjeta antes de recargarla y deben realizar un viaje en colectivo. Cuando el saldo del pasajero resulta insuficiente para abonar la totalidad del boleto, se le presta cierto monto para viajar y, en la próxima recarga, se cancela automáticamente la deuda.
Este importe permite mejorar la movilidad de millones de personas en la Argentina, garantizando que puedan acceder al transporte en cualquier situación.
Cuáles son los montos de saldo negativo en febrero
El saldo negativo tiene dos límites principales, por un lado aquel que rige para los colectivos de todo el país, los subtes porteños y el transporte fluvial del Delta bonaerense, y por el otro, uno para el sistema ferroviario del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
En cuanto a los límites para el saldo negativo en colectivos, durante febrero es de $1.200. Esta herramienta cubre boletos que no superen ese valor. Es por esto que, si el usuario intenta abonar un viaje más costoso, no se efectuará la operación y no podrá viajar.
En ese sentido, en Rosario, ese monto ha quedado lejos. El boleto de colectivo dentro de la ciudad tiene un costo de $1.580, por lo que el saldo negativo no alcanza a costear ni siquiera un viaje. Por otro lado, el límite para el sistema ferroviario, por su parte, es de $650.
Cuáles son los métodos de carga de la Tarjeta Sube
A partir de la implementación de múltiples sistemas de pago para el boleto de transporte, los pasajeros que anteriormente debían contar con su tarjeta Sube para viajar, hoy en día pueden elegir abonar su viaje por otros medios.
Así, en caso de no contar con saldo en la tarjeta Sube, los usuarios pueden elegir recargarla desde sus propios celulares y acreditarla en el mismo colectivo, ya que la herramienta de saldo negativo no les serviría para abonar el boleto rosarino.
Asimismo, pueden elegir directamente no usar la tarjeta Sube y efectuar el pago con tarjetas de crédito, débito o prepagas, código QR a través de la billetera electrónica o la app de Sube. De esta manera, mientras cuenten con dinero en alguna de sus cuentas, los pasajeros podrán abonar el boleto sin la necesidad de usar la tarjeta Sube.