Un hombre que los últimos 36 años de su vida los pasó detenido en una prisión de California por un asesinato del que fue declarado culpable en 1980, fue puesto en libertad hace unas horas, luego de que pruebas de ADN indicaran que fue condenado erróneamente a cadena perpetua.
El fiscal del condado de Ventura informó hace unos días que nuevos análisis de los restos de ADN encontrados en la escena del crimen demostraron que éstos no pertenecían a Michael Hanline ni a su presunto cómplice.
Además, informes confidenciales de la policía revelaron que al abogado de Hanline se le ocultó información que podría haber contribuido a la defensa de su cliente, que fue condenado por la muerte de JT McGarry, ocurrida en 1978.
Por otro lado, una de las mujeres que testificaron contra Hanline, que en esa época era su novia, lo hizo bajo los efectos de las drogas.
Hanline, quien se encontraba cumpliendo condena en la prisión estatal de Solano, en la localidad californiana de Vacaville, fue puesto en libertad tras una audiencia que se celebró este lunes.
A su salida de la prisión estatal de Solano, en la localidad californiana de Vacaville, Hanline aseguró que le costaba creer que de nuevo era un hombre libre y dijo que lo único que quería ahora era ir a casa y pasar tiempo con su esposa, de la que dijo era su "roca".
Fuentes de California Innocence Project (Proyecto de la Inocencia de California), dijeron que esta es la encarcelación errónea más larga de la historia de California.
A pesar de que la condena a Hanline fue revocada, las autoridades le instalaron un dispositivo electrónico de localización, a la espera de que se lleven a cabo nuevas investigaciones para determinar si debe ser enjuiciado de nuevo.