La defensora del Pueblo porteño, Alicia Pierini, criticó hoy a la Policía Federal al sostener que fue “a sangre y fuego” a desalojar a los ocupantes del parque Indoamericano y consideró que la fuerza no “digirió la política de derechos humanos del Gobierno”, al tiempo que felicitó a la administración nacional por haber separado a los encargados del operativo.
Además, fustigó el “déficit” de la política de viviendas del gobierno porteño, pero advirtió que esa carencia “no tiene relación” con la “masiva invasión” del parque Indoamericano, al considerar que estuvo vinculada a una “inmigración” compuesta por un “70 por ciento” de extranjeros de naciones limítrofes, que “nadie ha controlado” en el país.
Alertó en ese sentido que, producto de la ausencia del Estado en el asunto, intervienen en la organización de las tomas de terrenos por parte de personas sin viviendas “punteros políticos, organizaciones sociales y narcos”.
“La política de derechos humanos del gobierno (nacional) todavía no ha sido digerida por la Policía Federal, no penetraron (en la fuerza) las normas internacionales sobre acciones de desocupación de predios: van a sangre y fuego”, criticó Pierini.
La defensora del Pueblo porteño evaluó así el desalojo encabezado por esa fuerza el martes último en el parque Indoamericano, donde actuó junto a la Metropolitana.
La Federal lideró una represión en medio de la cual dos personas perdieron la vida a raíz de balazos de plomo, cuyos familiares atribuyeron a la Policía, la que por su parte dijo que disparó proyectiles de goma.
“La Policía Federal aplicó una violencia absolutamente innecesaria, por eso, hay que felicitar al ministro (Julio) Alak por las medidas que tomó”, consideró Pierini al referirse a la separación preventiva de efectivos a cargo del operativo, con el fin de que sean sometidos a una investigación judicial.
Luego, la defensora del Pueblo de la Ciudad alertó: “Existe un déficit del gobierno (porteño) en política habitacional, pero esa masiva invasión (del martes) ni siquiera tiene relación con el déficit histórico habitacional de la Ciudad”.
En declaraciones a radio La Red, completó: “Es imposible dar vivienda a todo el que viene a la ciudad (de Buenos Aires) producto de una inmigración de países limítrofes y del norte del país que nadie ha controlado” y, después, la defensora del Pueblo porteña citó una estadística según la cual la primera “es del 70 por ciento”.
“No se le puede exigir a la ciudadanía porteña que le dé vivienda a los habitantes de todo el mundo”, exageró Pierini para graficar el aumento del arribo de extranjeros en los últimos años.
Y en relación a la llegada a Capital Federal de ciudadanos provenientes del interior del país, reclamó “políticas de arraigo en las provincias” sobre la base de un “desarrollo económico”.
Insistió luego con que existe “una invasión en Capital Federal que nadie ha controlado” y en la, ante la ausencia del Estado, intervienen “punteros políticos, organizaciones sociales y narcos”.
Recordó por último que el apoderado legal de Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, denunció que “narcos de las villas más conocidas querían ocupar las viviendas” que construye en el barrio porteño de Villa Soldati la asociación, en paralelo a la represión policial del martes. (DyN)