Ucrania teme que Rusia planee partir en dos al país, y crear un régimen "coreano" en las regiones que ocupó desde que lanzó la invasión el pasado 24 de febrero, según declaró el jefe de la inteligencia militar ucraniana, Kyrylo Budanov. El alto mando ucraniano expresó que Vladimir Putin se ha dado cuenta de que "no puede tragarse al país entero'' y podría tratar de partir al país en dos "como en el caso coreano''. Añadió que "la ocupación tratará de consolidar los territorios ocupados en una estructura semiestatal única y ponerla de frente a una Ucrania independiente''.
Señaló como antecedentes a los intentos rusos de establecer gobiernos paralelos en ciudades ocupadas y de prohibir el uso de la moneda ucraniana, la hryvnia. Budanov vaticinó que la resistencia ucraniana se ampliará hasta convertirse en una guerrilla "total'', frustrando los designios rusos. Hasta ahora, en algo más de un mes de guerra, Rusia no pudo tomar ninguna ciudad ucraniana de primera magnitud, y aún lucha por conquistar los restos del puerto de Mariúpol, ciudad reducida a escombros por los masivos bombardeos rusos.
"De hecho, se trata de un intento de crear una Corea del Norte y una Corea del Sur en Ucrania", dijo el jefe de la inteligencia militar ucraniana, Kyrylo Budanov. Las dos Coreas siguen hoy técnicamente en guerra después de que el conflicto de 1950-53 terminara con un armisticio en lugar de un tratado de paz, sellando la división de la península. Su frontera es un área de cuatro kilómetros de ancho por 248 kilómetros de largo conocida como Zona Desmilitarizada (DMZ).
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Rusia admitió el viernes señaló que reducirá sus objetivos bélicos, que inicialmente alcanzaban a toda Ucrania, para centrarse en el este del país invadido, tras fracasar en su intento de tomar todo el territorio y derrocar al gobierno del presidente Volodimir Zelensky. Ante este freno, el Kremlin lanzó una ola de bombardeos aéreos con misiles de gran potencia, que han causado estragos en las ciudades ucranianas y desencadenaron la fuga de al menos 4 millones de civiles hacia los países vecinos, además de 6 millones de desplazados internos.
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La división sería la nueva estrategia de Moscú, y no la idea de centrarse en el este, como aseguró el pasado viernes el Kremlin, al admitir oficialmente que resignaba su ambición de conquistar por completo Ucrania. La toma de Kiev, por ejemplo, ha quedado de hecho descartada por el ejército ruso, al que se ha visto tomando posiciones defensivas al norte de la capital ucraniana.
Mientras, el líder de la autoproclamada República Popular de Lugansk (RPL), Leonid Pasechnik, planteó este domingo abiertamente la posibilidad de declarar un plebiscito sobre la incorporación de ese territorio a Rusia. Lugansk y Donetsk son dos autoproclamadas repúblicas que se encuentran en el este de Ucrania, afines a Rusia, y que desde 2014 fueron escenario de una guerra con el ejército ucraniano. Las milicias armadas con tanques y artillería por Rusia e incluso apoyadas en momentos críticos por el propio ejército ruso, dominan la parte oriental de Lugansk y Donetsk, que en conjunto forman el llamado Donbass.
Rusia reconoció a ambos territorios como entidades separadas de Ucrania y firmó tratados de amistad y asistencia mutua con sus líderes horas antes de invadir Ucrania, el pasado 24 de febrero. Ucrania sostiene, sustentada en el derecho internacional, que ambos territorios son parte de su soberanía nacional, al igual que la invadida y anexada Crimea. Los referendos realizados tanto en Crimea como en Lugansk y Donetsk para legitimar a las autoridades prorrusas nunca fueron reconocidos por la comunidad internacional, y observadores electorales europeos consignaron la falta de garantías para el electorado, en territorios dominados por bandas armadas a las órdenes de un gobierno militar de facto.
Pesadilla en Chernóbil
El ministro de Energía ucraniano dice que no ha habido filtraciones a pesar de que tanques rusos dispararon contra las plantas nucleares en Chernóbil y Zaporizhzhia, pero que está teniendo pesadillas sobre un desastre nuclear.
En entrevista con corresponsales de Corriere della Sera en Kiev, German Galushchenko dijo que las plantas nucleares de su país "son una constante causa de preocupación. No dormí toda la noche debido a la pesadilla de un desastre nuclear'', expresó Galushchenko, quien es también funcionario de la compañía estatal que maneja las cuatro plantas nucleares del país.
En referencia a las instalaciones en Chernóbil y Zaporizhzhia, Galushchenko indicó que "afortunadamente ambas instalaciones siguen estando en manos de nuestros técnicos, pero vehículos blindados rusos les dispararon''. Tales acciones, añadió, son "criminales' y totalmente irresponsables''.