Un portaviones estadounidense fue desplegado en el Caribe, según indicaron las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en un comunicado público, en un contexto de crecientes tensiones con Cuba.
La acción se produjo el mismo día en que el gobierno de Donald Trump anunció la imputación contra el expresidente de Cuba Raúl Castro
Un portaviones estadounidense fue desplegado en el Caribe, según indicaron las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en un comunicado público, en un contexto de crecientes tensiones con Cuba.
Las fuerzas armadas de Estados Unidos anunciaron este miércoles la llegada del Grupo de Ataque del Portaviones Nimitz, que incluye su ala aérea y al menos un destructor lanzamisiles.
“El portaviones USS Nimitz (CVN 68), la Escuadrilla Aérea del Portaviones 17 (CVW-17) embarcada, el USS Gridley (DDG 101) y el USNS Patuxent (T-AO 201) son el epítome de la preparación y la presencia, el alcance y la letalidad sin igual, y la ventaja estratégica”, afirmó el Comando Sur de Estados Unidos en una publicación en la red social X (ex-Twitter), donde añadió: “El USS Nimitz ha demostrado su destreza en combate en todo el mundo, garantizando la estabilidad y defendiendo la democracia desde el estrecho de Taiwán hasta el golfo Pérsico”.
El despliegue del portaaviones se produjo el mismo día en que el gobierno de Donald Trump anunció la imputación contra el expresidente de Cuba Raúl Castro.
El expresidente de Venezuela Nicolás Maduro ya había sido acusado cuando las fuerzas armadas estadounidenses llevaron a cabo una operación de captura en enero que lo llevó a Estados Unidos para ser juzgado.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que Cuba “tiene el derecho absoluto y legítimo de defenderse contra un ataque militar”, y que tal ataque “provocaría un baño de sangre con consecuencias incalculables”.
El USS Nimitz, que entró en servicio en 1975, es el portaviones más longevo actualmente operativo en la Marina de EE.UU. y participó en operaciones militares en Medio Oriente y Asia. El despliegue en América Latina ocurre en medio de una creciente tensión regional por la situación en Cuba.
"No, en absoluto", se limitó a responder Trump cuando fue consultado si la presencia del portaaviones busca intimidar al liderazgo cubano.
El presidente insistió en que Cuba "es un país fallido" que no tiene "electricidad, no tiene dinero, no tiene comida" y prometió que Estados Unidos va a tenderles la mano".


