El operador de La Favorita consideró que existen razones fundadas que empujaron a la extinción del contrato locativo con el Fideicomiso Asturias atribuyéndoles responsabilidad por la situación. Pero la réplica no se hizo esperar y el fideicomiso reclamó las deudas impagas del alquiler de abril y mayo rechazando los argumentos de la operadora comercial. Según explicaron fuentes cercanas a los encargados de la comercialización del espacio a La Capital, “todo lo que se ventiló no fue de nuestra parte y está, como mínimo, tergiversado, con inexactitudes y falsedades”.
Ahora bien, en el medio quedan comerciantes y clientes. Los primeros pierden un punto de venta en una esquina emblemática y neurálgica de la ciudad, mientras que los otros podrían ver una vez más cómo baja la persiana un lugar de encuentro y de oportunidades.
Por qué La Favorita quedó relegada
La Capital repasó la situación con varias voces relacionadas al comercio y si bien la mayoría la relacionó a una baja de consumo, se desprende una multiplicidad de factores. Aunque reconoció desconocer los pormenores del armado de La Favorita, para Ricardo Diab, presidente de Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), “las consecuencias no escapan a la caída de consumo”. Además, remarcó que “es muy duro que La Favorita esté en esta situación porque es un emblema del centro”.
Diab sostuvo que el conflicto no es único ni en la ciudad ni en el país porque "se está lejos de un momento de bonanza", ya que la competencia desmedida, baja en el consumo y pérdida de poder adquisitivo, se concentran como una tormenta perfecta para los comerciantes. “Cada comercio que cierra es un dolor y más un estandarte como este comercio que a todos les servía porque atrae gente y derrama. No se sustituye de un día para el otro”, agregó el referente de las pymes.
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Durante el último semestre se sumaron las malas noticias en La Favorita con marcas que dejaban vacantes los locales y una rotación que no se daba. Los pequeños comerciantes no veían que el peso del lugar traccionara las ventas que justificaban alquileres que rondaban los 2 millones de pesos, sumado a otros 2 millones de pesos de expensas. Mientras tanto, comercios por fuera del centro comercial tenían alquileres un 40% más baratos.
Especialistas del mercado inmobiliario le confiaron a La Capital que los espacios grandes, como los que ofrecía La Favorita, “hoy son antieconómicos” por impuestos y servicios. Y si a esta ecuación se suma que la venta online pica en punta, “no tiene sentido tener tanta superficie en exposición”.
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La Favorita abrió sus puertas y generó una gran expectativa entre los rosarinos.
Foto: Sebastián Suárez Meccia / La Capital
“La política económica degradó el poder adquisitivo de la gente y anuló el comercio. El emprendedor y el que logró alquilar un buen local no paran de achicarse. No tiene nada que ver con precios altos, aunque bajes el alquiler la gente no se anima porque el cliente no entra”, señalaron.
La voz del comercio
“No quise entrar porque me imaginé lo que iba a ser”, contó sin rodeos un comerciante a La Capital. Recibió la propuesta de sumarse a La Favorita, pero la rechazó, mientras que otros que apostaron por el lugar se van ahora desilusionados. “Desde que entré la gente no subía a los pisos. La gente iba a la planta baja. Fue un fiasco”, se sumó otro empresario que pasó un año en el centro comercial y cortó relación con 18 meses de contrato por delante.
Para este comerciante, el conflicto se inició en el diseño y la ubicación del patio de comidas en la parte superior y, con el diario del lunes, observó que hubiera sido importante tener ofertas gastronómicas en los pisos intermedios.
Aquellos que llevaron adelante comercios en La Favorita aseguran que la curva fue “de mayor a menor” y que “tuvo mucho que ver la economía que está llevando adelante el gobierno nacional, porque la gente no tiene plata”.
“No es una linda noticia que esté por cerrar, me gustaría que funcione. Sin embargo, si la economía funcionara bien, andaría bien lo de adentro y lo de afuera”, planteó una fuente cercana a una de las marcas que abandonó La Favorita días atrás a La Capital.
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Una de las marcas que anunció su salida del centro comercial fue This Week. Sergio Colatti, titular de la marca de indumentaria, dijo que el proyecto en la esquina de Sarmiento y Córdoba "tuvo dos o tres meses de una euforia enorme" que después "no se supo sostener".
Al dueño de This Week le quedaban dos años más de contrato, pero su mala experiencia lo llevó a buscar otro lugar ubicado a pocas cuadras de allí. Entre sus antecedentes negativos, recordó que estuvo "días sin aire acondicionado en el tercer piso" y los clientes se iban debido a este problema. También apuntó a que pasaron "meses" sin que se pudieran utilizar las escaleras mecánicas.
Explicaciones para La Favorita
En mayo de 2026 se inició el proyecto La Favorita, luego de la salida de Falabella. El nuevo shopping ofreció una mixtura de marcas locales y nacionales, con opciones de moda, decoración, hogar, belleza y servicios. La oferta se completaba con un centro de servicios, opciones de gastronomía y un mercado de especialidades. Algunas de las marcas que sobrevivieron a los tres años fueron: Equus, This Week, Mokka, Farmashop, Perramus, O’Assian, Paruolo, Team Sport, Royal y Panadería Boutique. En el último tiempo se sumó Mall China en un intento de traccionar clientes al resto del edificio. No se pudo.
La variedad estaba a la vista de los rosarinos y había marcas para todos los segmentos. Público desde el ABC 1 hasta el C3 podían encontrar una oportunidad para comprar. Una opción totalmente opuesta a la anterior gestión. “Falabella venía de un modelo con una marca que era el comercio amplio y que resolvía varias necesidades, como indumentaria y bazar, con buena ecuación de precio y calidad. Ese fue el principal diferencial de Falabella, productos de alta calidad y a un precio accesible, basada en una gama de precios medios”, explicó Cristian Bergmann, profesor de marketing y estrategia en la Universidad Nacional de Rosario.
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Los rosarinos podrán disfrutarlo a partir de este viernes de la reapertura de La Favorita, pero este miércoles por la noche fue la antesala con invitados especiales.
Fotos: Marcelo Bustamante / La Capital
En total eran 10 mil metros cuadrados de comercios y un edificio imponente. Para Bergmann, esa cantidad de espacio “requiere equilibrar muy bien el mix con el objetivo de que la suma de las partes construya un todo que atraiga más que el peso de la marca por su individualidad”.
Por otro lado, el especialista subrayó que “la reactivación se da en un contexto de menor actividad económica o caída en el consumo” y agregó: "La percepción de valor la tiene que dar el ciudadano que va a La Favorita por algo distinto y no lo encontró”.
¿Puede haber desalojo?
El contexto económico y la poca respuesta a las expectativas del emprendimiento dejó a los locales en medio de la incertidumbre. La caída en las ventas y la poca afluencia de público generaron una ecuación económica en la que no cierran las cuentas. Progresivamente, se profundizó el vaciamiento de los negocios, y dueños e inquilinos tensaron la cuerda por las sucesivas renegociaciones del canon locativo. Ahora, comenzaron los cruces de cartas documento entre las partes.
El 20 de mayo pasado, Onatisur le informó a Compañía Asturias que las fallas en la escalera mecánica que lleva de planta baja al primer piso complicaban la viabilidad del emprendimiento, lo que, en lugar de deudores, los convertía en acreedores de los dueños y solicitaban el fin del vínculo contractual.
El martes pasado, el fideicomiso de La Favorita rechazó el argumento por "falso e improcedente", y manifestó que no existe motivo para terminar el contrato con causa.
En la carta documento, se le recordó a la gerenciadora que a los pocos meses de comenzada la relación locativa se había aceptado rebajar el alquiler, y que incluso se introdujo una adenda en la que se cobraría un porcentaje sobre las ventas que nunca se percibió por la baja facturación del centro comercial. Extraoficialmente, trascendió que la suma mensual rondaría los 40 millones de pesos de canon de un contrato que debería finalizar en octubre del año que viene.
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Sin embargo, en marzo pasado y con deudas acumuladas por parte de la firma comercial, se solicitó una nueva rebaja al canon locativo, petición que fue rechazada por los dueños en una tercera instancia de negociaciones. Para ellos (propietarios) no existe una causa de extinción (argumentan que el mantenimiento de la escalera mecánica era responsabilidad del operador), sino que se esconde la realización de malos negocios que buscan compensar con reclamos monetarios.
En concreto, se exige el pago de los meses de abril y mayo adeudados (marzo se cobró porque se puso en autos a la compañía de seguros), y se fijó un plazo de 72 horas que finaliza el martes próximo. Luego, los titulares del inmueble consideran que se tendrá por extinguido el contrato por falta de pago, se exige la restitución de La Favorita y a pagar las deudas. Si se incumple, se promovería el desalojo.
Toda esta fricción prejudicial y los cruces epistolares entre las partes impactaron negativamente entre los negocios que aún subsisten en el interior del majestuoso edificio y le ponen ruido a una negociación paralela: la venta de la esquina céntrica más famosa de Rosario. Voces comerciales manejan algunas estimaciones: 17 millones de dólares sería la pretensión de los titulares.
Lo cierto es que llegado el martes que viene, las dos partes considerarían que el contrato está extinguido. A partir de allí, se abriría un margen de negociación para que Onatisur se retire del inmueble. Al esplendor de las épocas doradas hay que contraponerle la postal de la actualidad: locales cerrados en el primer y segundo pisos.