Un asesinato ocurrido en mayo de 2023, con un sugerente trasfondo por las características de la víctima, llegó a juicio oral este jueves. Se trata del crimen de Valeria Nasca, una mujer que había sido condenada en 2021 como testaferro del narco Esteban Lindor Alvarado. El acusado tiene 30 años y enfrenta un pedido de pena de 25 años de prisión. La investigación no develó quién encargó el homicidio ni por qué motivos.
La teoría de la Fiscalía es que a la víctima la emboscaron tras engañarla con un plan que la dejó expuesta al sicario que la mató a balazos. La pareja de la mujer había acordado un encuentro en un galpón de su propiedad con un supuesto interesado en comprar una batea de camión, pero todo fue parte de la estrategia para concretar el ataque.
Valeria Nasca había sido condenada en 2021 a 3 años de prisión condicional en el marco de un juicio abreviado al aceptar ser parte de la asociación ilícita liderada por Alvarado, que a diferencia de la mujer fue a juicio oral y terminó condenado a prisión perpetua. La pareja de ella, Jorge Benegas, era mano derecha del jefe narco y también fue condenado como parte de la organización. Ambos habían integrado el engranaje económico haciendo las veces de testaferros.
Un crimen bajo engaño
A principios de mayo de 2023, Jorge Benegas, pareja de Nasca, había dialogado con una persona que decía estar interesada en comprar una batea de camión que el hombre tenía a la venta en Marketplace. Coordinaron para encontrarse en el galpón ubicado en Liniers al 2600 donde estaba guardada y en ese marco fue que el 6 de mayo Banegas y Nasca llegaron juntos cerca de las 11.
Minutos después, llegó al lugar el supuesto interesado en un Ford Focus que estacionó en la puerta. Tocó bocina y continuó su simulación. Nunca se supo quién era el objetivo del plan criminal, pero quien abrió la puerta fue Valeria Nasca, por lo tanto quedó a merced de quien en realidad era un sicario que terminó descargándole una pistola calibre 9 milímetros.
>> Leer más: Detienen en Entre Ríos al presunto autor del crimen de Valeria Nasca, ligada a Esteban Alvarado
Benegas estaba dentro del galpón y escuchó los gritos previos de su pareja, lo que sugiere que apenas alcanzó a ver que el supuesto comprador había desenfundado un arma de fuego. Cuando Benegas salió a la calle solo quedaba Valeria Nasca, acribillada a balazos, ya sin vida. En la escena del crimen los peritos levantaron 15 vainas.
Juicio con misterio
Las cámaras de vigilancia de la zona captaron al Ford Focus y tras un seguimiento el vehículo fue hallado abandonado casi una hora después entre las torres de un complejo de vivienda de Teniente Agneta al 2100. La policía confirmó que se trataba de un auto que había sido denunciado como robado el 1 de marzo de 2023, poco más de dos meses antes del crimen. Luego los peritos confirmaron el hallazgo de huellas dactilares de quien terminó acusado como autor del asesinato.
>> Leer más: Condenan a dos miembros importantes del andamiaje económico de la banda de Alvarado
Los investigadores identificaron a Eric Nicolás Rojas, un joven de entonces 27 años al que habían registrado con permanentes viajes entre las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Efectivamente, dos semanas después del hecho, el 22 de mayo, lo detuvieron en la localidad de Nogoyá de la provincia vecina. Esa pesquisa arrojó que Rojas tenía contactos con el círculo de Alan Funes, preso por narcotráfico y homicidio que compartía prisión con Esteban Alvarado.
Sin embargo, el crimen llegó a juicio sin haberse esclarecido el móvil del crimen ni quién lo instigó, más allá de lo que pueda sugerirse por los vínculos de la víctima con Alvarado. La teoría expuesta al comienzo del juicio por la fiscal Marisol Fabbro, a cargo de la acusación, se limitó a ubicar a Rojas como autor material del ataque. En ese marco solicitó la pena de 25 años de prisión al final del debate que tendrá como jueces a Gonzalo Fernández Bussy, Lisandro Artacho y Eleonora Verón.