La masiva represión policial del sábado en Moscú de una marcha opositora que protestaba contra la prohibición de candidatos en las elecciones municipales y dejó 1400 detenidos, indica una nueva escalada represiva del gobierno de Vladimir Putin. Pero Radio Free Europe se pregunta si se está ante un punto de quiebre y no de la habitual represión de mano dura del régimen ruso. Putin usa la mano dura como práctica rutinaria e inhabilita en masa a los candidatos opositores en todas las elecciones. También envía directamente a prisión a las principales figuras opositoras, como hizo la semana pasada con Alexei Navalny, quien habría sido envenenado en la cárcel. Pero esta praxis represiva ahora aumentó visiblemente su escala.






















