Managua. — Una inesperada sentencia judicial dictada en Nicaragua y que
permitiría la reelección del actual presidente Daniel Ortega desató ayer una tormenta en sectores
de oposición que acusaron al gobierno sandinista de "romper el orden constitucional" del país.
El fallo judicial, que tomó por sorpresa a la oposición, fue emitido la noche
del lunes por tres magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) proclives al gobernante Frente
Sandinista, al aceptar un recurso presentado en favor de Ortega y de 105 alcaldes de ese mismo
partido, que podrán ser reelegidos en 2012. La sentencia, dictada en ausencia de los jueces ligados
al Partido Liberal (oposición de derecha), modifica de facto la Constitución de 1987 que prohíbe la
reelección presidencial continua y que Ortega intentó sin éxito reformar en el Parlamento en las
últimas semanas.
Las primeras voces de juristas, políticos y medios de prensa de oposición
coinciden en calificar el fallo como "aberrante e inaudito". Para algunos supera incluso prácticas
utilizadas por el dictador Anastasio Somoza, cuya dinastía familiar fue derrocada en 1979 por la
guerrilla sandinista de la cual Ortega formó parte. La CSJ ordenó al Consejo Supremo Electoral
habilitar a Ortega para volver a postularse en los comicios de 2011, lo cual las autoridades del
tribunal acataron inmediatamente.
El fallo fue emitido en respuesta a un recurso presentado en favor de Ortega y
de 105 alcaldes sandinistas, y por lo tanto sólo ellos resultarán beneficiados con la sorpresiva
disposición legal. "Esto quiere decir que tenemos Frente Sandinista para rato", exclamó eufórico el
ex guerrillero Edén Pastora ("comandante Cero") que hoy ocupa un puesto del gobierno.
La oficina de prensa de Ortega, que dirige su esposa Rosario Murillo, anunció
que el mandatario enviará un mensaje a la nación, y divulgó un comunicado de respaldo emitido por
los nueve países de la Alianza Bolivariana de las Américas (Alba).
Calificada de "aberrante" e "inaudita" por políticos opositores, la resolución
declara "inaplicable" el artículo 147 de la Constitución de 1987 que prohíbe la reelección
presidencial continua, el cual rige desde una reforma aprobada en 1995. "Anoche (lunes) se produjo
una asonada, un golpe de Estado a la Constitución", dijo el presidente de la Corte, el liberal
Manuel Martínez, que no participó en la decisión tomada por el vicepresidente de la CSJ, Rafael
Solís, y otros colegas sandinistas.
Puja en el Congreso. La sorpresiva resolución judicial surgió después de varias
semanas de impasse en el Parlamento, donde el oficialismo intentó sin éxito aprobar una reforma
constitucional para autorizar la reelección, posible sólo con el voto de 56 de los 96 diputados.
Analistas estiman que la aparente resistencia de los legisladores del Partido Liberal (derecha),
que lidera el ex reo Arnoldo Alemán, a los sobornos, empujó a Ortega a recurrir al Poder Judicial,
uno de los órganos del Estado subordinado al poder gobernante, para aplicar una reforma de facto a
la Carta Magna.
La sentencia surge también en momentos de tensión entre el gobierno y sectores
empresariales, a raíz de una reforma tributaria que propone duplicar impuestos. Economistas temen
que se traduzca en la quiebra de miles de pequeños negocios, que conforman el 80 por ciento de las
empresas del país.
Ortega, un aliado al presidente venezolano Hugo Chávez, dijo en julio que
buscaba proponer la reelección de presidente y alcaldes para garantizar la soberanía popular de
electores. El ex guerrillero marxista volvió al poder en enero de 2007 tras 16 años de oposición.
Gobernó por primera vez en la década del 80 con el apoyo de Cuba y la ex Unión Soviética. Su
gobierno estuvo bajo la hostilidad de Washington, que patrocinó a los rebeldes derechistas de "la
contra" para combatirlo.