Antes de embarcarse en la aventura europea hubo muchas dudas. Pero fue un disgusto el que provocó la toma de una decisión clave para Martín y Maurizio. "En aquel entonces teníamos un auto con el cual nos movíamos a todos lados, y justamente en uno de los viajes a Buenos Aires estacionamos para comer y cuando regresamos nos lo habían robado. No calculamos que el seguro nos pagaría el auto, ¡que nunca apareció! Entonces nos planteamos comprar dos pasajes aéreos y nos aventuramos al Viejo Mundo, con un trabajo, algunos contactos y mucha inexperiencia. Poco a poco el esfuerzo y el azar desencadenaron hechos que nos ubicaron en los diferentes escenarios. Lo más increíble en estos días es ver que tuvimos la suerte y la gracia de ser compañeros de trabajo de figuras que veíamos desde Rosario por Youtube", cuentan al unísono.




























