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Máxima Zorreguieta será reina de Holanda a partir de abril

Después de más de 120 años de dominio femenino en el trono, volverá a haber un hombre frente a la dinastía Orange-Nassau. Beatriz anunció ayer que dejará la corona a su hijo Guillermo Alejandro. La monarca, de 75 años, estuvo 30 años en el cargo.  

Martes 29 de Enero de 2013

La reina Beatriz de Holanda anunció ayer su abdicación en favor de su hijo, el príncipe Guillermo Alejandro, y dijo a su país que ya es hora de dejar la corona a la siguiente generación tras más de tres décadas en el trono.

Beatriz dijo en un mensaje a la nación transmitido por radio y televisión que deja el cargo porque siente que su hijo, Guillermo Alejandro, de 45 años, está preparado para asumir el papel de rey. Su sucesor será coronado el 30 de abril.

La decisión de la monarca, que el jueves cumplirá 75 años, llevará a que Máxima Zorreguieta (41 años, nacida en Buenos Aires el 17 de mayo de 1971), esposa de Guillermo Alejandro, se convierta en reina de Holanda. El matrimonio tiene tres hijas pequeñas.

La ceremonia de abdicación de la reina Beatriz y de coronación de Guillermo Alejandro se celebrará el 30 de abril venidero, según adelantó ayer la Casa Real, en Amsterdam, capital de Holanda, a pesar de que el gobierno y la Corona tengan establecida su sede en La Haya.

Al acto no se espera la asistencia de los padres de Máxima, según habría comunicado la propia princesa al primer ministro, Mark Rutte.

Los Zorreguieta no acudieron a la boda de su hija, celebrada el 2 de febrero de 2002, porque así lo decidió el Parlamento holandés en respuesta a las críticas que Máxima recibió por ser hija de un antiguo ministro del gobierno de Jorge Rafael Videla.

El padre de Máxima, Jorge Zorreguieta , formó parte del gobierno de la última dictadura militar. Su cargo comenzó siendo menor, subsecretario de Agricultura, entre 1977 y 1978 y nunca pasó —al menos en forma oficial— de ser secretario de esa cartera hasta 1981.

El enlace fue entonces recibido con dudas en Holanda, tanto por el pasado de la familia de Máxima como por su confesión católica (la familia real holandesa es protestante), reticencias que han ido desapareciendo con los años.

Traspaso. Décadas de preparación para el trono terminaron con la imagen de Guillermo Alejandro de estudiante de una fraternidad aficionado a la cerveza cuyos comentarios enfadaban a la prensa y los políticos.

La reina Beatriz dijo en su discurso que Guillermo está listo para el desafío. "No abdico porque las tareas del cargo sean muy grandes, sino por la convicción de que las responsabilidades de nuestro país deben transmitirse a una nueva generación", dijo la reina.

"Es con la mayor confianza con la que el 30 de abril de este año pasaré el reinado a mi hijo, el Príncipe de Orange. El y la princesa Máxima están totalmente preparados para sus futuras tareas", destacó en un mensaje al país en el que mostró mucha calma.

Fuentes cercanas a la familia real dijeron que la monarca no quiso dejar el trono hasta que sintió que su hijo estaba preparado y sus nietas. Catharina-Amalia (8 años), Alexia (6) y Ariane (5). tuvieran edad suficiente. Guillermo Alejandro, que se especializó en historia y gestión del agua, reinará como Guillermo IV, el primer monarca holandés en más de un siglo.

Como monarquía constitucional, Holanda ha reducido la implicación de la Casa Real en la política, vista más como una formalidad que como una posición de poder.

En el pasado, la reina tomó parte en la formación de coaliciones de gobierno nombrando a un mediador político, lo que planteó dudas sobre su grado de influencia en el proceso democrático.

Esta función fue retirada antes de las últimas elecciones, celebradas en septiembre de 2012.

En 1980, la reina Beatriz se convirtió en la sexta monarca de la Casa de los Orange tras la abdicación de su madre, la reina Juliana, que fue soberana durante 31 años.

La reina Juliana tenía 73 años y problemas de salud mental cuando cedió el cargo a su hija, pero Beatriz sigue en actividad y goza de buena salud.

La monarca se vio muy afectada cuando un hombre estrelló su coche contra el desfile del Día de la Reina en el 2009.

Su segundo hijo, el príncipe Johan Friso, se encuentra en coma desde que el año pasado fue sepultado por una avalancha mientras esquiaba. Aún permanece internado en una clínica de Londres.

Con Guillermo Alejandro en el trono, Holanda podría reavivar el debate sobre el papel de la monarquía y el alto costo de su mantenimiento mientras los holandeses afrontan medidas de austeridad.

El nuevo rey. Guillermo Alejandro, por consejo de su padre, el príncipe Claus, fallecido en 2002, concentró su formación en el manejo de recursos hídricos, algo adecuado para el reino que desde hace siglos debe defenderse de las corrientes del mar del Norte y depende de un gran sistema de canales y estaciones de bombeo.

Durante muchos años el príncipe asesoró a las Naciones Unidas como experto en manejo de recursos hídricos. Además, participó en el Comité Olímpico Internacional (COI). Como su madre, estudió en la Universidad de Leiden, donde en 1993 finalizó sus estudios de historia. Uno de sus profesores lo describió como un alumno "no intelectual, pero inteligente".

Su casamiento fortaleció la fama de la casa real de estar cerca del pueblo, con el agregado de que, en la actualidad, nadie en Holanda es más popular que Máxima.

Después de más de 120 años de dominio femenino en el trono holandés, con el rey Guillermo IV volverá a haber un hombre al frente de la dinastía Orange-Nassau.

El cargo será honorífico

El embajador de Holanda en Argentina, Hein de Vries, aclaró en tanto que el cargo que recibirá Máxima, reina consorte de los Países Bajos, será honorífico, sin poderes políticos. “La primera en la línea de sucesión será la princesa Catharina-Amalia”, la hija mayor de las tres que tienen Guillermo Alejandro y Máxima.

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