Edición Impresa

Los pueblos originarios celebraron el Inti Raymi

El solsticio de invierno marcó la llegada del nuevo año, el 5521 del retorno. Hubo una numerosa y colorida ceremonia en Jujuy

Sábado 22 de Junio de 2013

La salida del Sol fue recibida ayer con los brazos en alto hacia el Este, en cumplimiento del ritual con el que los pueblos andinos originarios celebran al Inti Raymi en el año nuevo aymara, con una invocación para que a nadie le falte nada y todos tengan buena vida y mejor cosecha.

En el comienzo del año 5521 del Willkakuti (el retorno), al pie de la réplica del templo de Kalasasaya que la organización Tupac Amaru levantó en su barrio en Alto Comedero, la celebración reunió a miles de personas en Jujuy, sobre la monumental estructura de piedra cuya puerta mira hacia el Este frente a las serranías del Zapla, con la precordillera de los Andes por detrás.

El año nuevo aymara, Machaq Mara, coincide con el solsticio de invierno, que da inicio a una nueva época de siembra, y es celebrado por la antigua cultura que influyó desde los actuales territorios de Ecuador hasta los del norte argentino.

Las comunidades indígenas jujeñas habían iniciado los preparativos de la ceremonia anteanoche, y cuando el Sol se elevó gritaron al unísono "¡Jallalla, jallalla, jallalla!", saludo fraterno que significa "¡Viva!".

Apenas despuntó al alba, se encendió una gran fogata, alrededor de la cual Mama Quilla, amauta espiritual de El Alto, en Bolivia, realizó una invocación pidiendo al Padre Sol "que a nadie le falte nada y todos tengamos una buena vida, mejores cosechas de la tierra y trabajo".

Los sikuris y el Pim Pim musical de los pueblos guaraníes acompañaron el caminar en derredor de la fogata de Mama Quilla, Milagro Sala, Raúl Noro y el amauta Limber Nina, mientras arrojaban cerveza y vino como ofrenda a la Pachamama (Madre Tierra) y repartían hojas del arbusto de coca.

Participaron integrantes de los pueblos Kolla, Ava Guaraní, Tupi Guaraní, Wichi, Qom, Mocovi, Mapuche, Comechingón, Diaguita, Quilmes, Chorote, Aymara, Maya, Uitoto, Piratapuyo, Pilagá y Charrúa, entre otras comunidades y organizaciones indígenas.

El Kalasasaya marca el año solar de 365 días y las estaciones: el Sol nace por el centro de su puerta principal en los equinoccios de otoño y primavera, en el de invierno, por su esquina noreste, y en el de verano, por la del sureste.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario