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Familiares creen que los náufragos se salvarán

Familiares de los cuatro argentinos que navegaban en un velero y quedaron a la deriva e incomunicados en medio de una tormenta en alta mar, a la altura del puerto brasileño de Río Grande do Sul...

Martes 02 de Septiembre de 2014

Familiares de los cuatro argentinos que navegaban en un velero y quedaron a la deriva e incomunicados en medio de una tormenta en alta mar, a la altura del puerto brasileño de Río Grande do Sul, hace hoy una semana, viajarán a Brasil para sumarse a las tareas de búsqueda.

Además, se mostraron optimistas respecto a que los náufragos hayan podido armar un aparejo de emergencia para navegar y estén cerca de la costa.

Los cuatro tripulantes de la embarcación desaparecida desde el pasado miércoles pasado son Jorge Benozzi, Horacio Morales, Alejandro Vernero y Mauro Cappuccio.

También mencionó que posiblemente viaje Giovanna, hija de Benozzi y esposa de Mauro Cappuccio. "Es posible que hayan armado un aparejo de tormenta para seguir navegando. También tenían una balsa salvavidas, pero no creemos que estén en ella", indicó la mujer de Vernero. Lejos de perder la esperanza en que los náufragos sigan con vida, comentó: "Es muy difícil que un velero se hunda, por eso pensamos que están cerca de la costa".

"Ayer (por este domingo) la Armada brasileña empezó a buscarlos más cerca de la costa", agregó.

Por otro lado, se intensificó en las últimas horas el operativo de búsqueda para hallar con vida a los cuatro náufragos.

Este domingo zarpó de la Base Naval Puerto Belgrano, la corbeta ARA Gómez Roca (dependiente del Comando de la Flota de Mar, del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada) para colaborar en las tareas de búsqueda y rescate. En tanto, el remolcador Tritao, de la Marina brasileña, y la corbeta Rosales, de la Armada argentina, continuaban en la zona con las tareas de rastrillaje.

También el área era sobrevolada constantemente por aviones que ya sumaban ayer unas 100 horas de vuelo. El pasado martes el velero se declaró en emergencia y desde entonces nunca más hubo comunicación con la nave. Todos se encontraban a bordo de la embarcación Tunante II, de 12 metros de largo, afectada por un temporal con vientos de más de 70 kilómetros por hora y olas de hasta ocho metros de altura.

La última vez que fue visto el velero fue el pasado miércoles, cuando fue avistado por el buque mercante noruego Selje.

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