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Dolor de espalda, la mayor causa mundial de incapacidad

Cuando la lumbalgia se extiende a los muslos, entonces se le llama lumbago o ciática. Quienes la padecen coinciden como un calco al relatar su sufrimiento.

Sábado 29 de Marzo de 2014

El dolor en la parte baja de la espalda, conocido como lumbalgia, es la mayor causa de discapacidad en el mundo. Cuando la lumbalgia se extiende a los muslos, entonces se le llama lumbago o ciática. Quienes la padecen coinciden como un calco al relatar su sufrimiento. Sienten como si una de sus piernas estuviera ardiendo, no hallaron ninguna posición que aliviara el dolor. Cuando el ataque se inicia sienten un dolor verdaderamente insoportable y quedan imposibilitados de moverse. Los procesos van de tres semanas a tres meses. Y por lo general, la dolencia es causada por el roce o aprisionamiento de un nervio por discos intervertebrales.

   Si bien el dolor de espalda es muy común en todo el mundo, es en los países desarrollados donde hay más información, debido a que —entre otras cosas— es más fácil llevar un registro de las personas que han tenido que dejar de trabajar por esta afección.

   La Organización Mundial de la Salud realizó un estudio sobre la carga mundial de morbilidad que acaba de ser publicado en la revista especializada Annals of Rheumatic Diseases. Para ello se evaluó la prevalencia de dolor de espalda y el impacto que tiene en las personas de 187 países.

   “El mayor hallazgo fue ver lo común que es”, dijo a la BBC el profesor Tony Woolf, del hospital Royal Cornwall en Reino Unido y coautor del artículo. “Una de cada diez personas en todo el mundo tiene dolor de espalda. Hay una gran concentración de esta afección en adultos en edad laboral”, aseguró.

   Es por esto que el impacto es tan grande, porque incapacita a la persona para hacer sus actividades diarias, no sólo en el trabajo, sino también en el hogar.

   No obstante, el especialista indica que si bien se trata de una afección universal, es más común en países occidentales. “Esto se debe a la forma en que vivimos y trabajamos. Pero en otras partes del mundo también es extremadamente común, es de uno de cada 15 personas”.

   A los expertos les llamó la atención que en la medida que un país se va desarrollando aumentan el número de casos de lumbalgia. “Esto se debe en parte a que la gente vive más”, justifica Woolf. “En la medida que se envejece se es más propenso a tener dolor de espalda”.

   Pero el experto aclara que también se debe al tipo de trabajos, que pueden ser más sedentarios. “Para estar sano, además de evitar levantar objetos muy pesados, hay que mantenerse activo”, señaló.
  El cambio del estilo de vida puede aumentar los casos de dolor de espalda crónico, que si bien por lo general no mata, sí causa discapacidad. “Uno no se puede mover bien, no puede caminar ni alzar objetos y tiene dificultades para levantarse de la silla, para meterse en la cama, para agacharse. Y todo eso tiene un impacto en la calidad de vida”, indicó Woolf.

   Una periodista de la BBC, Beth, que sufre la dolencia, explicó el gran sufrimiento que experimenta en cada crisis. “Las primeras semanas uno está literalmente mordiendo la almohada, incapacitado por el dolor. La idea de levantarse de la cama es aterradora”. Recordó que la primera lumbalgia que sufrió se inició con un ardor en una pierna, y luego un tirón y rigidez en la espalda. Luego, el dolor fue aumentando poco a poco. Empezó a quedarse rígida. “Continuó así durante varias semanas, incluso meses... creo que me llevó cerca de un año llegar al nivel de dolor insoportable”, recordó.

   No hay que desestimar el impacto económico de esta afección, tomado en cuenta que el 10% de la población la sufre, y que la mayoría está en edad laboral. Para prevenir que cada vez más adultos sufran de lumbalgia, Woolf recomienda planes de salud pública que promuevan la actividad física. “Es necesario evitar la obesidad, y esta es una preocupación de muchos países en vías de desarrollo”, señaló.

   “Pero a grandes rasgos, las medidas de prevención son las mismas que se tendría para enfermedades cardiovasculares o de pulmón: llevar un estilo de vida sano”, agregó el experto.

   Para Woolf, uno de los problemas es que los problemas de dolor de espalda no se toman lo suficientemente en serio. “Junto con la artritis, no se le da la importancia que requiere”, aseguró.

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