"Está haciendo un muy buen trabajo en Fórmula 2", dijo el jefe del equipo Williams, James Volwes, a La Capital, en medio de las nuevas felicitaciones a Franco Colapinto en Imola, en el mejor fin de semana desde su debut en la telonera de la Fórmula Uno. El sitial adónde aspira llegar.
Es que el piloto argentino, de la Academia de Williams, vivió en Imola un fin de semana extraordinario. Ganador del sprint del sábado tras una maniobra inolvidable en la última vuelta, en la carrera del domingo avanzó del 9° lugar de partida al 5° que pudo ser cuarto.
A diferencia del sábado hizo una buena largada dónde avanzó posiciones y acertó con la estrategia de empezar con gomas blandas y finalizar con duras.
Un gran paso adelante que él mismo le explicó a La Capital. "Los tests que hicimos en Barcelona fueron muy buenos. Encontramos el auto, lo empecé a sentir más cómodo y puedo obtener la vuelta más rápidamente", dijo a La Capital.
"Después de sumar 13 puntos en el inicio del campeonato, haber sumado más de 20 (7° en el campeonato, a 34 del líder de Barbados Zane Maloney) en una sola carrera me pone muy contento. Es como que la temporada empieza ahora, en los circuitos europeos, tengo mucha confianza", agregó.
Colapinto inclusive estuvo muy cerca de ser cuarto, acosando a Kimi Antonelli hasta el final. "Creo que demoré una vuelta en presionarlo. En la última vuelta me quedé pegado y pude superarlo y ser cuarto, pero el quinto puesto fue muy bueno también". Eso sí, contuvo a Paul Aron, su "víctima" en el sprint del sábado y 2° en el certamen.
Y ni tiempo de festejar tuvo. Porque ya está viajando a Mónaco para la cita estelar. "No veo la hora de correr ahí, es un circuito que me gusta mucho. Venimos en una buena racha y hay que aprovecharlo".
El Poppy se quedó con las ganas en Imola
Oscar Poppy Larrauri giró el sábado de nuevo con el EuroBrun que lo llevó a la Fórmula Uno en 1988. Pero este domingo no pudo repetir porque, como en aquella época, el auto se rompió.
Ya lo había dicho el Poppy el sábado, cuando marcó que se había roto la bomba de embrague y que los resortes de la suspensión eran demasiado blandos para un auto inmanejable. En modo piloto siempre, se ilusionaba con corregir los defectos y poder acelerarlo mejor este domingo. Pero no fue posible.
Los repuestos no llegaron a tiempo, el EuroBrun que era de Stefano Modena no arrancó y la aventura no pudo completarse.
De todas formas, el Poppy disfrutó la experiencia y se mostró muy agradecido por los actuales dueños del auto, que lo rescataron, lo pusieron a punto e invitaron al baigorriense a subirse de nuevo, en un viaje que compartió con su familia.