Franco Colapinto se subió por primera vez a lo más alto del podio de la Fórmula 2. En la antesala del GP de Emilia Romagna en Imola, el argentino hizo ondear la bandera albiceleste en lo más alto, quedándose con el sprint, además con una maniobra espectacular en el último giro.
Una buena siembra en su sueño de llegar a la Fórmula 1. Y este fin de semana en el Enzo y Dino Ferrari de Imola no es uno más, ni para Colapinto ni para los argentinos en general y la región en particular. Es que además de tener la compañía de La Capital en los boxes del tradicional y antiguo trazado, el ex piloto de F-1, de Granadero Baigorria, Oscar Poppy Larrauri, se subirá al EuroBrun 188 que condujo en 1988, cuando cumplió el sueño de llegar a lo más alto.
El mismo sueño que persigue Franco Colapinto y un país tuerca, desde que Gastón Mazzacane aceleró por última vez en la F-1. ¿Adónde fue? en este mismo circuito, pero corriendo el denominado GP de San Marino, el 15 de abril de 2001. Cuando abandonó su Prost Acer, sería reemplazado a la carrera siguiente y pese a un intento fallido de volver al año siguiente en un Arrows, nunca más un argentino llegó a la máxima.
Los anteriores argentinos en la F-1
Antes de Mazzacane, que disputó la temporada completa del 2000 con Minardi y esas cuatro carreras del 2001 con Prost, Esteban Tuero disputó todo el 98 con Minardi y Norberto Fontana corrió 4 GP en 1997 con Sauber. Y en la década anterior, luego del adiós a 12 años de F-1 de Carlos Alberto Reutemann en el GP de Brasil de 1982, el Poppy Larrauri llegó en 1988 disputando toda la temporada y en 1989 hizo un intento menor sin poder clasificar a ningún GP.
Y precisamente Larrauri fue invitado especialmente para conducir el EuroBrun, con el número 33 que usaba su compañero Stéfano Módena, ya que él usaba el 32, y la decoración blanco y amarilla que usó en el GP de Australia de ese 88. Llegó el viernes junto a su familia y la de Walter Brun, uno de los propietarios de aquel equipo modesto que llegó a lo más alto, y después de la clasificación de la Fórmula Uno lo conducirá por 15 minutos. También el domingo, antes de la gran final de la F-1, el Poppy lo acelerará otros 15 minutos.
Y la carrera tuvo de todo. Una largada accidentada detrás de Colapinto, la pérdida de la segunda posición de partida por parte del belga Amauri Cordeel y los equipos del Hitech Racing quedaron al frente, con el estonio Paol Aron adelante. Pero en el relanzamiento el argentino empezó a lucirse, ya que superó a Cordeel enseguida y fue achicando la diferencia con Aron. Pero claro, Imola, más angosto y muy difícil de superar, le hacía casi imposible la maniobra.
Una maniobra para el recuerdo de Franco Colapinto
Pero el piloto de la escudería Williams de F-1 lo intentó en la chicana de Tamburello, puso todo por afuera con el DRS y lo superó en una maniobra al límite, inolvidable. En un sector imposible pudieron terminar los dos afuera pero Colapinto lo pasó justo en la zona donde Ayrton Senna perdió la vida hace 30 años.
Lo que siguió fue toda emoción. No solo Colapinto le fue sacando una buena ventaja a Aron, que quedó perplejo y enojado, sino que celebró con mucha alegría y con los ojos cerrados escuchando el himno nacional, en una versión larga, mientras su papá Aníbal lo cantaba entre lágrimas abajo del podio, como los muchos argentinos que empezaron a sacar sus banderas en las pobladas tribunas de Imola.
Es que, si bien fue en el sprint y este domingo será la carrera principal (con parada en boxes obligatoria, largará 9°), la victoria de Colapinto fue la primera de un argentino en la nueva Fórmula 2, la 23 a nivel internacional, de las cuales 22 fueron en autos de Fórmula (una sola en Sport Prototipos), y una de ellas en este mismo circuito en la F-3 en 2022.
Además, Colapinto ganó con una maniobra a lo Traverso, justo cuando lleva su nombre al lado del cockpit en homenaje al inolvidable Flaco que se fue hace una semana. Ya el viernes le dijo a La Capital que había puteado como él cuando se despistó en clasificación pero con su misma magia se recuperó para clasificar bien y largar en primera fila en este sprint.
También, como otro dato, Colapinto venció en la Fórmula 2 el Día de la Escarapela. Todos símbolos de un día único del automovilismo argentino, en su sueño de volver a tener un representante en la Fórmula 1.