Turismo
Domingo 17 de Septiembre de 2017

Minas: el secreto mejor guardado de Uruguay

La ciudad capital del departamento Lavalleja es la puerta de entrada a la naturaleza y a un mundo espiritual.

La ciudad de Minas, capital del departamento Lavalleja, se encuentra ubicada entre las sierras de Minas y Carapé, a 713 kilómetros de Rosario. La zona se caracteriza por tener un paisaje de sierras onduladas, que junto a la verde vegetación, la riqueza de flora y fauna constituyen un ambiente idílico para el disfrute físico y espiritual.
   Pesca, caza, vuelo en ala delta, y navegación por ríos y lagunas forman parte del diverso abanico turístico de esta zona uruguaya. La ciudad que hoy alberga a poco más de 40.000 habitantes fue diagramada siguiendo estrictamente las Leyes del Reino de Indias, y su construcción fue posible gracias al trabajo de funcionarios de la corona y la ayuda de los indios Tapes, que le proporcionaron un encanto único.
   La principal riqueza del departamento Lavalleja es el agro, aunque también se realiza una importante explotación de minerales como dolomita, cal, mármol, cobre, piedra laja y caliza. El agua mineral, producto de sus diversos manantiales, y la madera, producto de las grandes extensiones dedicadas a la forestación, también cumplen un rol preponderante en el departamento.
Plaza Libertad
   En el centro de la ciudad de Minas se encuentra la Plaza Libertad, que dentro de su fuente está la estatua a Juan Antonio Lavalleja. El monumento mira hacia la catedral de la Inmaculada Concepción, que si bien se encuentra frente a la plaza, está al fondo de uno de los cuatro callejones que desembocan en ella. Frente a la plaza se encuentran varios edificios emblemáticos que forman parte de la historia de la ciudad, como el de la Jefatura de Policía y el Club Minas.
Confitería Irisarri
   Ubicada frente a la Plaza Libertad, tiene todo el peso de su historia. Su origen es del año 1898, cuando se cocinaban y vendían panes y masas artesanales. Allí se pueden comprar los típicos serranitos, damasquitos, yemas y alfajores.
Casa de la Cultura
   En su interior aún se conserva la casa natal del héroe Juan Antonio Lavalleja, donde se encuentran documentos históricos, armas y uniformes de la época libertadora. Bajo su misma infraestructura funcionan varios museos, la Biblioteca Municipal, como también salas de exposición y un anfiteatro con capacidad para 300 personas.
Teatro Lavalleja
   Inaugurado en 1909 y restaurado en 1989,el teatro Lavalleja presenta una impactante obra arquitectónica. En su interior funciona el Museo del Humor y la Historieta, dedicado al humor gráfico, e historietas, único en el país. En su sala, con capacidad para 500 personas, desfilan los más variados espectáculos.
Monumento a Artigas
   Es una obra del artista nacional, Setillo Belloni, cuyos. La escultura fue inaugurada el 19 de octubre de 1974 en la cima del Cerro Ventura, el que más tarde pasó a llamarse Cerro Artigas. El monumento está a 280 metros sobre el nivel del mar y su altura es de 10 metros por 9 de ancho, sin contar la base.
   Tiene un peso de 135.000 kilos y fue construido con hormigón armado (al igual que el Cristo Redentor de Río de Janeiro), llevando yeso, y bronce en el sector de la barriga del caballo. Fue declarado Monumento Histórico Nacional, y se afirma que es el monumento ecuestre más alto de Sudamérica, y uno de los más grandes del mundo.
   La figura de Artigas presenta un gesto sereno, mirando a su pueblo, el que le rinde homenaje a sus pies todos los años en la tradicional Noche de los Fogones, con el popular canto "A Don José" en el marco de la Semana de Lavalleja.
La Virgen del Verdún
    A seis kilómetros de Minas por ruta 12, con una altura de 360 metros sobre el nivel del mar se encuentra el Cerro Verdún. Su nombre lo hereda del primer poblador del paraje, Juan Bautista Berdum, por lo que los lugareños lo llamaron Verdún del cerro. Encalvada en su cima se encuentra la estatua de la Virgen de la Inmaculada Concepción, por iniciativa del cura párroco de Minas, José De Luca.
   La inauguración se realizó el domingo 21 de abril de 1901, acompañada por una gran peregrinación de fieles llegados desde todo el país. Han pasado mas de 100 años, pero la Virgen del Verdún continúa todos los 19 de abril, convocando a miles de peregrinos, que le rinden culto y veneran su imagen sobre la cima del cerro.
   En primavera, los atractivos se multiplican en el departamento de Lavalleja. Los amantes de la naturaleza y aquellos que prefieren guardar distancia de las multitudes, tienen varias alternativas para refugiarse y renovar energías.
El Valle del Hilo de la Vida
   Restos arqueológicos, hermosos paisajes serranos y una energía muy peculiar se conjugan en este refugio natural ubicado apenas a 8 kilómetros de Minas. A través de una visita guiada de escasa dificultad, es posible apreciar las mejores panorámicas de la zona como el Templo Budista, el Cerro del Verdún, el Arequita y el Cerro del Cura, entre otros atractivos.
   Una de las marcas más distintivas de la zona son los múltiples montículos de piedra ubicados en puntos energéticos con comportamientos diferentes al resto del valle.Por este motivo, el lugar resulta ideal para quienes cultivan su lado místico. Es común ver a grupos de meditadores o practicantes de tai chi, aprovechando la gran energía del lugar. El valle cuenta con un parador de estilo rústico construido con piedras y con mucha onda en el que se puede almorzar y merendar.
El Parque del Penitente
   Vivir una jornada de aventura, realizando tirolesa o cabalgatas por montes nativos y piscinas naturales en las inmediaciones del Salto del Penitente, es sin duda, una opción altamente recomendable para esta primavera. Los aventureros pueden almorzar en el Parque del Penitente. Los platos principales son las pastas caseras (añolottis, panzottis y trigonis) y las carnes de cordero y jabalí. De postre, son recomendables los "membrillos de la abuela" con salsa inglesa, una delicia.

Villa Serrana
Se accede al lugar por la ruta 8 en dos entradas, una en el km. 139.500 y otra por el Km. 145. Enclavada entre los cerros y los valles de los arroyos Penitente y Marmarajá, esta villa es un lugar mágico, tanto por su ubicación como por su particular urbanización. Callecitas de piedra que circundan las sierras, subiendo y bajando por pendientes entre casas y cabañas construidas con materiales de la zona, invitan a caminar, andar en bicicleta o a caballo, descubriendo el encanto del lugar.
   Proyectada y realizada en 1945 por el arquitecto Julio Villamajó como un sitio de descanso al estilo europeo, su aspecto es realmente el de una postal cargada del verde de la vegetación, los anaranjados de sus caminos y los pintorescos colores de sus viviendas. Se puede visitar el embalse de agua (ideal para la pesca), el baño de la india y el Ventorrillo de la Buena Vista, todo un símbolo de la zona. Hay una buena infraestructura hotelera, que va desde zonas de camping, hostels, y cabañas, hasta posadas con estupendas propuestas gastronómicas.

El Ventorillo de la Buena Vista
   Disfrutar un fin de semana en Villa Serrana alojándose en su emblemático Ventorrillo de la Buena Vista, también construido en 1945 por Julio Villamajó, es otra de las experiencias recomendables para esta temporada. Desde sus amplios ventanales se puede divisar la villa y el lago artificial del embalse. El diseño del edificio estuvo regido por una visión orgánica del paisaje y para su construcción se utilizaron elementos característicos del lugar. El Ventorrillo tiene habitaciones para alojarse, pero quienes simplemente estén de paso, también pueden disfrutar de su restaurante y probar la gastronomía típica de la zona.

Templo Budista
   A unos 400 metros de altura, el Templo Budista ofrece al turista hermosas panorámicas, una arquitectura originaria de tierras lejanas y la posibilidad de descubrir algunos de los principios de la filosofía budista. El establecimiento está edificado a la enseñanza del budismo en español en toda Latinoamérica. Pero el ingreso no es libre, sólo es posible acceder mediante jornadas de visitas que se organizan periódicamente o a través de actividades religiosas o retiros espirituales. En ambos casos, hay que coordinar en forma previa. Los lugareños afirman que Richard Gere suele pasar unos días en el templo.

Cerro Arequita
   Ubicada a 12 kilómetros al noroeste de Minas, esta curiosidad geológica no pasa desapercibida. En el interior del cerro Arequita se formaron numerosas grutas, muy ricas en granito, producto del pasaje de lava en la época en que tenía actividad volcánica. En la base del cerro se encuentra el parador El Mirador, que ofrece servicio de restaurante y visitas guiadas. También es posible emprender cabalgatas, ascender a la cima del cerro en compañía de guías expertos o realizar paseos hasta la Laguna de los Cuervos.

Parque Salus
   Ubicado en el kilómetro 109,500 de la ruta 8, a 10 kilómetros de Minas, se encuentra el Parque Salus, que está compuesto por un bosque repleto de coronillas, arrayanes y pinos que brindan una sombra ideal para la práctica de senderismo. Los helechos y rosales, también son protagonistas en el recorrido.
el que le rinde homenaje a sus pies todos los años en la tradicional Noche de los Fogones, con el popular canto "A Don José" en el marco de la Semana de Lavalleja.
La Virgen del Verdún
    A seis kilómetros de Minas por ruta 12, con una altura de 360 metros sobre el nivel del mar se encuentra el Cerro Verdún. Su nombre lo hereda del primer poblador del paraje, Juan Bautista Berdum, por lo que los lugareños lo llamaron Verdún del cerro. Encalvada en su cima se encuentra la estatua de la Virgen de la Inmaculada Concepción, por iniciativa del cura párroco de Minas, José De Luca.
   La inauguración se realizó el domingo 21 de abril de 1901, acompañada por una gran peregrinación de fieles llegados desde todo el país. Han pasado mas de 100 años, pero la Virgen del Verdún continúa todos los 19 de abril, convocando a miles de peregrinos, que le rinden culto y veneran su imagen sobre la cima del cerro.
   En primavera, los atractivos se multiplican en el departamento de Lavalleja. Los amantes de la naturaleza y aquellos que prefieren guardar distancia de las multitudes, tienen varias alternativas para refugiarse y renovar energías.
El Valle del Hilo de la Vida
   Restos arqueológicos, hermosos paisajes serranos y una energía muy peculiar se conjugan en este refugio natural ubicado apenas a 8 kilómetros de Minas. A través de una visita guiada de escasa dificultad, es posible apreciar las mejores panorámicas de la zona como el Templo Budista, el Cerro del Verdún, el Arequita y el Cerro del Cura, entre otros atractivos.
   Una de las marcas más distintivas de la zona son los múltiples montículos de piedra ubicados en puntos energéticos con comportamientos diferentes al resto del valle.Por este motivo, el lugar resulta ideal para quienes cultivan su lado místico. Es común ver a grupos de meditadores o practicantes de tai chi, aprovechando la gran energía del lugar. El valle cuenta con un parador de estilo rústico construido con piedras y con mucha onda en el que se puede almorzar y merendar.
El Parque del Penitente
   Vivir una jornada de aventura, realizando tirolesa o cabalgatas por montes nativos y piscinas naturales en las inmediaciones del Salto del Penitente, es sin duda, una opción altamente recomendable para esta primavera. Los aventureros pueden almorzar en el Parque del Penitente. Los platos principales son las pastas caseras (añolottis, panzottis y trigonis) y las carnes de cordero y jabalí. De postre, son recomendables los "membrillos de la abuela" con salsa inglesa, una delicia.
Villa Serrana
Se accede al lugar por la ruta 8 en dos entradas, una en el km. 139.500 y otra por el Km. 145. Enclavada entre los cerros y los valles de los arroyos Penitente y Marmarajá, esta villa es un lugar mágico, tanto por su ubicación como por su particular urbanización. Callecitas de piedra que circundan las sierras, subiendo y bajando por pendientes entre casas y cabañas construidas con materiales de la zona, invitan a caminar, andar en bicicleta o a caballo, descubriendo el encanto del lugar.
   Proyectada y realizada en 1945 por el arquitecto Julio Villamajó como un sitio de descanso al estilo europeo, su aspecto es realmente el de una postal cargada del verde de la vegetación, los anaranjados de sus caminos y los pintorescos colores de sus viviendas. Se puede visitar el embalse de agua (ideal para la pesca), el baño de la india y el Ventorrillo de la Buena Vista, todo un símbolo de la zona. Hay una buena infraestructura hotelera, que va desde zonas de camping, hostels, y cabañas, hasta posadas con estupendas propuestas gastronómicas.
El Ventorillo de la Buena Vista
   Disfrutar un fin de semana en Villa Serrana alojándose en su emblemático Ventorrillo de la Buena Vista, también construido en 1945 por Julio Villamajó, es otra de las experiencias recomendables para esta temporada. Desde sus amplios ventanales se puede divisar la villa y el lago artificial del embalse. El diseño del edificio estuvo regido por una visión orgánica del paisaje y para su construcción se utilizaron elementos característicos del lugar. El Ventorrillo tiene habitaciones para alojarse, pero quienes simplemente estén de paso, también pueden disfrutar de su restaurante y probar la gastronomía típica de la zona.
Templo Budista
   A unos 400 metros de altura, el Templo Budista ofrece al turista hermosas panorámicas, una arquitectura originaria de tierras lejanas y la posibilidad de descubrir algunos de los principios de la filosofía budista. El establecimiento está edificado a la enseñanza del budismo en español en toda Latinoamérica. Pero el ingreso no es libre, sólo es posible acceder mediante jornadas de visitas que se organizan periódicamente o a través de actividades religiosas o retiros espirituales. En ambos casos, hay que coordinar en forma previa. Los lugareños afirman que Richard Gere suele pasar unos días en el templo.
Cerro Arequita
   Ubicada a 12 kilómetros al noroeste de Minas, esta curiosidad geológica no pasa desapercibida. En el interior del cerro Arequita se formaron numerosas grutas, muy ricas en granito, producto del pasaje de lava en la época en que tenía actividad volcánica. En la base del cerro se encuentra el parador El Mirador, que ofrece servicio de restaurante y visitas guiadas. También es posible emprender cabalgatas, ascender a la cima del cerro en compañía de guías expertos o realizar paseos hasta la Laguna de los Cuervos.
Parque Salus
   Ubicado en el kilómetro 109,500 de la ruta 8, a 10 kilómetros de Minas, se encuentra el Parque Salus, que está compuesto por un bosque repleto de coronillas, arrayanes y pinos que brindan una sombra ideal para la práctica de senderismo. Los helechos y rosales, también son protagonistas en el recorrido.

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