Buenos Aires.- El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se expresó hoy a
favor de investigar por qué “fallaron los controles” donde el represor Héctor
Febres estaba detenido y fue encontrado envenenado, y calificó el hecho como
“lamentable”.
“Hay que saber claramente por qué ocurrió, cuáles fueron los controles que
evidentemente fallaron y que permitieron que esto ocurra. Teniendo en cuenta que esta persona
estaba detenida con toda la custodia que supone que tienen los detenidos”, señaló
Fernández, en declaraciones a radio Nacional.
Febres murió envenenado en su lugar de detención, aparentemente con cianuro, días antes
de conocerse la sentencia del juicio que se le seguía por crímenes de lesa humanidad.
“Hay que prestarle mucha atención a cómo se desarrolla la investigación judicial
porque esto es una evidencia de lo que siempre hemos dicho que hay una Argentina que se
resiste a morir y que genera este tipo de cosas”, afirmó el funcionario.
Destacó que ese hecho implica que “es una Argentina que no tolera la revisión del
pasado y el castigo a los responsables”.
“Es un hecho realmente lamentable que objetivamente nos priva de poder saber qué fue lo
que pasó. Era un testimonio de privilegio de alguien que ha sido responsable central de
los años de plomo, cuando se torturaba y se secuestraba gente”, precisó
Fernández.
Acotó: “Lo que sí tengo en claro es que es un mensaje para que no se hable, que
no se sepa y que no se juzgue”, destacó que “ese es el mensaje que todos los
argentinos tenemos que enfrentar” y aseguró que “es el mismo mensaje cuando Julio
López fue secuestrado”.
Insistió en que se trata de un sector de la Argentina que “se resiste a enfrenar
en la Justicia la atrocidades que hicieron porque secuestran a los testigos y matan a quienes
podrían contar”.

























