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Un drama social que se refleja en los familiares de una víctima de homicidio

Matías Paredes fue asesinado a balazos el domingo. Su padre pidió que este diario estuviera presente en el sepelio que se hizo en el cementerio La Piedad

Miércoles 16 de Junio de 2021

Las expresiones de dolor de los familiares y amigos de las víctimas de la violencia urbana quedan, al menos durante el sepelio, en la intimidad de ese momento. Así se vivió la mañana de este miércoles en el cementerio La Piedad en ocasión del entierro de Matías Nahuel Paredes, de 32 años, asesinado el domingo pasado en la zona sur. Su padre pidió a La Capital que estuviera en la ceremonia. De ese rito privado solo trasciende, por lo simbólico, el lamento de una madre que no quiere soltar la tumba de su hijo: "Mi corazón está ahí", dice.

Finalizada la ceremonia, Carlos Paredes, un veterano de la Guerra de Malvinas de 59 años, contó a este diario el motivo de la invitación. "Esto se tiene que terminar. Todos los días nos enteramos de algo así. No sé quién tendrá la culpa de esto, no quiero echarle la culpa a nadie pero quiero que no pasen más estas cosas", dijo el hombre. Luego extendió su situación al pleno general que alcanza así a una problemática social: "Esto es lo que queremos todos los padres".

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A Matías Nahuel Paredes lo mataron a tiros a las 20 del domingo pasado en la esquina de Vuelta de Obligado y Savio, un punto de la zona sur que en los últimos años fue escenario de distintos hechos violentos con las mismas características. Lo poco que hasta el momento dio a conocer la Fiscalía en relación a este homicidio es que a Paredes le dispararon desde un auto en movimiento y que una bala también alcanzó a un adolescente de 13 años que no estaba junto a la víctima y quedó fuera de peligro.

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Lo que comunicó el Ministerio Público de la Acusación (MPA) es que, si bien se espera el avance de medidas investigativas, los primeros indicios sugieren que el ataque fue dirigido a Paredes. Sin embargo en el barrio, según el comentario de los vecinos a este diario, dicen que la víctima pudo haber quedado en medio de un ataque con otro objetivo. Si estuvo dirigido a una persona o a alguna vivienda en específico nadie por ahora pudo confirmarlo.

"No lo corrieron a él, corrieron a uno pero a él no. Al nenito le pegaron en la esquina cuando empezaron a tirar desde Lamadrid, pero ellos no estaban juntos", contó un joven vecino de la cuadra de Vuelta de Obligado y Savio. Al padre de la víctima le llegó el mismo comentario. De cualquier manera la noticia de que Matías había sido baleado, y que luego fallecería en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, fue una sorpresa que partió al medio a una familia.

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"Me llama la atención porque nunca me enteré que mi hijo anduviera en algo raro, ni que discutiera o se peleara con alguien. Al contrario, lo querían muchísimo en el barrio", contó Carlos. Sobre lo que ocurrió la noche del domingo por ahora todo es un manto de dudas que no se corre de lo poco que le comentaron los vecinos: que Matías quedó en medio de una balacera. "A mí me contaron eso, pero no puedo asegurar nada", agregó el hombre, quien espera avances de la investigación para saber quién mató a su hijo y por qué motivo.

Volver al hogar

La casa de la familia Paredes, ubicada en Gutiérrez al 1900, señaliza con orgullo que ahí vive un veterano de Malvinas. Incluso a unos metros de la vivienda, sobre una pared, están pintadas las islas con los colores argentinos. Carlos Paredes cruzó a Malvinas el 4 de abril de 1982 y estuvo más de tres meses, hasta el 23 de junio, haciendo guardia en un pozo cercano a una pista de aterrizaje.

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A esa casa en la que Carlos y su pareja criaron a seis hijos había vuelto Matías hace siete meses. El muchacho se había ido a vivir con su pareja y la hija de cuatro años de ambos a una casa del extremo sur de la ciudad, pero hace aproximadamente siete meses se había vuelto a vivir con sus padres.

Matías, según contó su padre, estaba desempleado, hacía changas de albañil y además estaba incursionando en un trabajo a bordo de un barco. Pero para continuar con ese empleo debía sacar una credencial. Su padre cuenta que el lunes pasado tenía agendado un trámite para eso, pero "pasó lo que pasó".

Escenario de un drama

El cementerio La Piedad fue inaugurado en 1886 y actualmente cuenta con unas 40 mil sepulturas en sus 24 hectáreas según la información oficial. En el ingreso del predio ubicado sobre la vereda este de Provincias Unidas al 2700 sobresalen las bóvedas mas antiguas. A más profundidad las tumbas se vuelven más sencillas, hasta llegar al sector en el que las parcelas gratuitas apenas muestran una cruz.

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En ese tramo sobresalen tumbas recientes y muchos de ellos son de víctimas jóvenes de la violencia urbana. En los últimos 10 años hubo aproximadamente 2100 víctimas de homicidios dolosos en el departamento Rosario y la mayoría de ellos son jóvenes de sectores populares.

Gran parte de ese total fueron enterrados en los rincones de ambos predios de La Piedad destinadas a las parcelas gratuitas o económicas a las que pueden acceder las familias de escasos recursos. Entre las pocas tumbas que conservan un nombre y una foto, sumado al testimonio que los seres queridos dejaron pintados en las paredes del cementerio, se encuentran los fragmentos de un pasado aferrado al presente.

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