El asesinato de un hombre de 82 años en una balacera a un supermercado de la zona oeste tiene las características de un ataque al voleo. El objetivo, de acuerdo a lo hallado en la escena del crimen, fue dejar una nota con mención a un preso y referencias a delitos instigados desde la cárcel de Piñero. También pudo tratarse de un acto de intimidación pública, dado que el mensaje incluyó una advertencia a un funcionario.
Roberto Ferrari vivía al lado del supermercado de Sanguinetti al 5200 y este miércoles por la noche estaba en la puerta de ese comercio cuando quedó en medio de un ataque a balazos que no era para él. El comercio parece haber sido un blanco elegido al azar, los vecinos dan cuenta de un vínculo cotidiano con las personas que trabajan allí y aseguraron que no hay un conflicto que pueda vincularse a la balacera.
El papel arrojado por los autores del crimen tiene un texto dirigido principalmente a Gabriel Lencina, un recluso de la cárcel de Piñero preso por dos homicidios y vinculado a una banda criminal. Pero también hace mención a un funcionario, destinatario de una advertencia. La detención inmediata de cuatro sospechosos, que serán imputados en los próximos días, tal vez arroje luz sobre un crimen cometido con la clara intención de elevar un mensaje.
Crimen al voleo
El asesinato de Ferrari ocurrió pasadas las 19 del miércoles, cuando el hombre quedó en medio de una balacera contra un supermercado chino ubicado en Sanguinetti al 5200. Fuentes policiales confirmaron que recibió al menos un disparo en la cabeza que le provocó la muerte de inmediato, confirmada minutos después por los médicos del Sies que llegaron al lugar.
Homicidio Sanguinetti 5200 4
Roberto Ferrari (82) fue asesinado a balazos el miércoles 27 de mayo de 2026 en la puerta de un supermercado chino ubicado sobre Sanguinetti al 5200.
Foto: La Capital/Sebastián Suárez Meccia.
Una versión preliminar indicó que los autores del hecho, al menos dos personas, llegaron caminando al negocio al que dirigieron el ataque. Un reporte policial a minutos del hecho indicó que habían escapado por Sanguinetti hacia el oeste y aportó una descripción: uno con capucha blanca y pantalón negro, otro con pantalón azul y rayas rojas. Poco después, a partir de esos datos y del aporte de otro testigo, la policía detuvo a cuatro sospechosos en Zola al 3600. Desde Fiscalía confirmaron que serán imputados.
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Este jueves el supermercado no abrió, pero en un principio los vecinos desligaron a los comerciantes del ataque. Las características del hecho permiten considerar como principal hipótesis que se trató de una balacera al voleo, modalidad ya conocida en Rosario y generalmente utilizada, como fue en este caso, para dejar mensajes o generar conmoción pública.
Connivencia desde Piñero
Gabriel Lencina tiene 32 años y está preso desde 2013, cuando cayó a los 18 años por un crimen por el que terminó condenado a 10 años y 8 meses de prisión. En 2022 lo volvieron a condenar, en esa ocasión a 11 años y medio, por haber instigado desde la cárcel otro homicidio por el que también fue ligado a la banda narco liderada por otro recluso, Hernán "Lichy" Romero. Este miércoles, en el mensaje arrojado por los autores del crimen de Ferrari, lo ubicaron como capo de un pabellón de Piñero y lo vincularon a la instigación de hechos violentos ocurridos en la zona oeste.
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El mensaje, más allá de su veracidad y que deberá ser puesta bajo investigación, advierte sobre una problemática histórica: la connivencia en el sistema penitenciario que permite que reclusos continúen delinquiendo desde el encierro. A propósito de este asunto, La Capital advirtió el sábado pasado por un mensaje enviado por un preso de Piñero: "Los detenidos les pagan a los directivos y a los guardias entre 300 mil y 1 millón de pesos para pasar celulares y droga".
La connivencia de penitenciarios con Lencina quedó bajo sospecha en diciembre de 2023, cuando fue trasladado al hospital Provincial por un cuadro de tuberculosis y un grupo de personas intentó rescatarlo pero terminó asesinando al policía Leoncio Bermúdez, que trabajaba en un puesto fijo en la puerta del centro de salud. La investigación por ese hecho llegó a celulares secuestrados en los que hay mensajes sobre la planificación de la emboscada: "Hay que rescatar a uno de los jefes", "No hay que matar ni nada, está todo arreglado con la yuta". Esa causa tiene a cuatro imputados, en tanto dos adolescentes que participaron del hecho fueron asesinados. Además hay dos agentes penitenciarios identificados, que custodiaban a Lencina en el hospital.