Policiales

Misterioso ataque a tiros contra la casa de Norma Acosta

La mujer es la viuda de Miguel "Japo" Saboldi, quien falleció en abril de 2013 en la ex alcaidía.

Sábado 31 de Marzo de 2018

La vivienda de Norma Acosta, la mujer que se encuentra detenida desde el 25 de febrero luego de que la Cámara Nacional de Casación Penal confirmara la condena a 6 años de prisión por integrar una banda dedicada a comercializar drogas que un tribunal oral federal de Rosario le impuso en agosto de 2013, fue baleada la noche del miércoles en un oscuro episodio.

   La mujer es la viuda de Miguel "Japo" Saboldi, quien falleció en abril de 2013 mientras estaba preso en la ex alcaidía de la Jefatura por la causa conocida como la "Narcochacra" de Alvear, donde con el pretexto de buscar bienes robados en una casa de artículos del hogar, la policía halló 19 kilos de cocaína y se llevó un bolso con dinero que jamás apareció. Desde entonces, Acosta fue una de las principales activistas en denunciar la complicidad de la policía con el tráfico de estupefacientes. Incluso denunció a bandas de Villa Gobernador Gálvez y responsabilizó a algunos de ellos por el crimen de su padre y uno de sus hermanos.

Patadas y tiros

La noche del miércoles, según denunció su hijo Sergio, al menos dos impactos de bala perforaron la puerta de su casa de la zona sur. Visiblemente alterado, el joven aseguró que "el 19 de marzo quitaron la custodia policial dispuesta por la Justicia federal con el argumento de que no hacía falta porque mi madre está detenida y la iban a cuidar. Pero se olvidaron de su vivienda y de nosotros".

   El muchacho aseguró que "quien está detrás del ataque es el nuevo dueño de la provincia, un hombre al que le mataron un hijo en una causa fantasma", en relación a quien estaría manejando el turbio negocio de la droga y que no sería otro que Luis Paz, cuyo hijo fue asesinado el 8 de septiembre de 2012 dando origen a la causa de Los Monos.

   Sobre el hecho en sí, explicó: "Estábamos terminando de cenar cuando sentimos como que nos patearon la puerta y después dos estruendos muy fuertes. En ese momento nos tiramos al piso. Fue algo muy feo. Quisieron entrar y como no pudieron hacerlo se fueron", relato Sergio.


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