Flavia Belén Bay, una de las hermanas de Brandon Bay, líder de la banda de Los Gorditos, y Luis Gabriel Saucedo, cuñado de Bay, fueron condenados en procesos abreviados por su pertenencia a la organización surgida en el asentamiento Fuerte Apache en barrio Tiro Suizo y se desplegó sobre la villa Flammarión, el barrio Las Delicias hasta extenderse hasta el departamento San Lorenzo. En un acuerdo de partes entre el fiscal Pablo Socca y el abogado defensor Sebastián Pla, Flavia Bay fue condenada a 4 años y 6 meses mientras que Saucedo, también reconocido por los apodos de “Gordo” o Vita”, a 5 años y 6 meses de prisión.
Ambos fueron sentenciados por ser miembros de una asociación ilícita, liderada por Brandon Bay y su madre Erica Elena Altamirano, y encubrimiento agravado. A estos delitos “Vita” Saucedo le sumó el pago de una coima (cohecho activo) a policías de la comisaría 32ª. Altamirano y Saucedo tienen radicado domicilio en la casa de su suegra, de pasaje Dinamarca al 555 bis, en un pasillo reconocido de barrio Saladillo por diversos hechos de balaceras y homicidios ocurridos en ese lugar.
Según el organigrama de la banda de Los Gorditos expuesto en múltiples acusaciones judiciales, en la punta de la pirámide está Brandon Gabriel Bay, un hombre de 26 años detenido en la cárcel federal de la localidad bonaerense de Marcos Paz donde cumple condena a 10 años de prisión por los delitos perpetrados en los primeros tiempos de la banda. La semana pasada el fiscal de San Lorenzo Aquiles Balbis pidió para él la pena de prisión perpetua por tres homicidios y otros delitos.
Una vez que cayó en desgracia el liderazgo fuera de la prisión fue ejercido por Erica Altamirano, su madre, hasta que fue presa junto a Aldana, otra de las hermanas de Brandon, el 13 de diciembre de 2021 en la casa de Dinamarca al 555 bis. Allanado ese domicilio se encontraron 5 kilos de cocaína y 2.5 kilos de marihuana. En mayo de este año el Tribunal Oral Federal 3 condenó a Altamirano a 5 años y 6 meses de prisión por el delito de tráfico de estupefaciente en modalidad de comercialización. Una pena que le fue unificada en 7 años y 6 meses. Aldana por su parte recibió una condena única de 6 años y 6 meses, que incluyó una condena a dos años que tenía en el fueron provincial.
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En los arrabales del barrio Saladillo, el de Dinamarca al 555 es un pasillo de tres viviendas que se ganó un lugar en varias crónicas policiales en los últimos años. En marzo de 2017 una familia se mudo de la provincia luego de que el lugar fuera atacado a balazos. En abril de 2018 fue asesinado Cristian “Moco” Reynoso, un íntimo amigo de Claudio “Pájaro” Cantero, el asesinado líder de la banda los Monos. El 30 de junio de 2018, mientras Argentina era eliminada por Francia de la Copa del Mundo de fútbol, Gonzalo “Tato” Insaurralde, un hombre de más de 30 años, fue acribillado a balazos. Otros proyectiles alcanzaron a quienes estaban con él: Franco O. recibió una herida en una mano mientras que César L. fue rozado por un tiro en el mentón. En abril de 2020 una ráfaga de plomo contra ese lugar alcanzó en un brazo a una chica de 19 años y a fin de año fue allanado.
Brandon y Los Gorditos
Brandon Bay se perfiló en los últimos años como un violento líder criminal. Colocó a Fuerte Apache en el mapa criminal de la ciudad como la vecindad de la que surgieron “Los Gorditos”, una banda que emergió ante la opinión pública a partir del asesinato de José Eduardo “Cepillo” Fernández, un transero a la antigua de 58 años, ocurrido a las puertas de un quiosco en Margis al 5100 el 5 de diciembre de 2015. Bajo ese liderazgo la banda se desplegó sobre la villa Flammarión, el barrio Las Delicias, La Mandarina, en barrio Saladillo y sus alrededores dedicándose al narcomenudeo, robos, extorsiones y otras tropelías. Pero estando en prisión amplió su territorio hacia las ciudades de San Lorenzo y Puerto San Martín.
En el abreviado, homologado por la jueza María Isabel Más Varela, se hace referencia a Flavia Bay como “encargada de fraccionar cocaína y marihuana” para la venta en una casa de Dinamarca 555 bis. También se la semblanteó como administradora de puntos de venta de droga en distintos puntos de Rosario y San Lorenzo. Además se indicó que se ocupaba de guardar armas de fuego que se utilizaban en balaceras. En sus tareas de cobranza de las bocas de expendio era acompañada por “Vita” Saucedo. Este último es “hombre de confianza” de Altamirano, al ser la pareja de Aldana Bay. Según la descripción que se brinda de él, se encargaba de comprar vehículos con los que la banda cometía distintas tropelías. Estuvo detenido junto a Brandon, en el mismo pabellón, y, según la acusación, le facilitaba su celular para que el líder realizara extorsiones hasta que recuperó la libertad.
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También se indicó que presenta múltiples anotaciones judiciales por robos y encubrimientos. Según un informe del Registro Nacional de Reincidencia, siendo que se encuentra en conflicto con la ley penal desde, al menos, el año 2012, tiene tres condenas. La más pesada, una condena a 5 años por tentativa de robo (dos hechos) y daño, una pena vencida en octubre de 2019. “Vita” y Flavia perdieron la libertad el 9 de septiembre de 2021 cuando circulaban por las inmediaciones de Rouillón y bulevar Seguí en un auto Opel Corsa, con pedido de captura por haber sido robado en jurisdicción de Villa Constitución. Fueron detenidos por efectivos del Comando Radioeléctrico.
La coima
Una vez detenidos Flavia Bay y Saucedo fueron conducidos a la comisaría 32ª, ubicada en Vanzo y Danieri, “Vita” se contactó con Altamirano desde su celular, marca LG, que figuraba en el acta de procedimiento del Comando Radioeléctrico como secuestrado desde su aprensión. “Escuchá, nos trajeron a la 32ª. Dicen que el auto tiene un pedido de captura, qué sé yo. Nos piden 50 y nos largan”, le dijo Saucedo a Altamirano a pesar de que en ese momento debía estar incomunicado. La propuesta era insertar en la documentación policial un boleto de compraventa donde figuraba el nombre del dueño del auto y denunciante del robo como vendedor y Flavia como compradora. De esa manera se podía justificar la tenencia del auto y lograr que el fiscal les concediera la libertad ya que con ese documento no había delito.
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En otra llamada la madre de Brandon relató: “Fui y me estaba esperando el sumariante. Hablamos todo ahí. Me hizo firmar la constatación de domicilio de los dos. Me dice: «Bueno vos trajiste eso, mirá que queda entre vos y yo»”. El trámite a la Fiscalía fue luego cumplido por los policías de modo de que Saucedo y Bay fueran liberados. Pero uno de los fiscales de la Unidad de Balaceras advirtió el apellido Bay en el acta y examinó con más detenimiento el caso.
Con el examen del incidente y las escuchas telefónicas, dado que la línea de la madre de Brandon Bay estaba intervenida, quedó en evidencia la maniobra: insertaron un boleto de compraventa en la documentación del caso para justificar la tenencia de un auto robado, de modo que el fiscal de turno les concediera la libertad sin formación de causa, por falta de delito. Por ello fueron imputados tres policías entre ellos el suboficial Axel Federico Teliz, condenado en un proceso abreviado homologado en abril pasado a tres años de prisión efectiva por los delitos de cohecho pasivo, encubrimiento agravado por ánimo de lucro y por ser funcionario público, incumplimiento de los deberes de funcionario público y falsedad ideológica.
En este paquete de abreviados también fueron condenadas Giuliana, otra hermana de Brandon, y Mabel Noemí Aranda, como integrantes de la asociación ilícita liderada por Brandon y dedicada al polirrubro.