Policiales

El fiscal determinó una autopsia especial para el cuerpo de Orellano

Saldutti solicitó que la autopsia siga el protocolo de Minesotta y que no participen efectivos de la policía santafesina.

Jueves 27 de Febrero de 2020

Desde el martes a la mañana, Edgardo, el padre de Carlos Orellano se quejó de lo que llamó las idas y vueltas policiales, de las confusiones respecto a las denuncias y de la falta de atención que recibió por parte de las autoridades judiciales ante la desaparición de su hijo que había sido por última vez en el boliche Ming de La Fluvial. El caso primero fue tomado por la fiscal de Homicidios Culposos Valeria Piazza pero luego recayó en el fiscal Patricio Saldutti quien tomó medidas especiales para hacer la autopsia.

“Lo que más me enoja es que en la seccional 2ª dijeron que no había denuncias sobre la desaparición y sí estaban. Algo quisieron ocultar. Acá no hay negligencia hay otra cosa y sobre todo desobedecieron la orden de la fiscal Valeria Piazza que había ordenado relevar denuncias”. Edgardo lucía asombrado e indignado. “La noche del lunes se hizo otra fiesta en el boliche y baldearon dos veces el local, pero las manchas de sangre quedan. El dueño del boliche dijo que del portón para afuera no es problema de él”, afirmó Edgardo.

Una serie de datos no le cerraban a la fiscal de Homicidios Culposos Valeria Piazza, que tomó el caso en un primer momento. La familia Orellano, ante la ausencia de Orellano, denunció su desaparición en la seccional 20ª de Empalme Graneros, y después de unas horas les explicaron que sobre el tema ya había una denuncia en la seccional 2ª. Esa denuncia la efectuó una empleada policial que cumplía adicionales. Ella declaró que alrededor de las 5 de la mañana observó que un hombre se encontraba detrás de la baranda del muelle 3 y de pronto escuchó como cayó al río.

A la fiscal no la convenció la tardanza con que apareció la denuncia en la 2ª y por eso se focalizó en Ming. El fiscal Gonzalo Fernandez Bussy, de Violencia Institucional, tomó el caso y trabajó con Asuntos Internos. Averiguó a secuestrar el libro de guardia a la comisaría 2ª para determinar quién estaba haciendo adicionales y por qué no tenían para entonces secuestro de imágenes de cámaras. Se secuestraron posteriormente los teléfonos celulares de todos los patovicas y policías.

Los fiscales de Homicidios Dolosos Patricio Saldutti y Adrián Spelta, y de Homicidios Culposos Valeria Piazza Iglesias se mantuvieron en el lugar, pero el caso recayó en Saldutti quien determinó que la autopsia se realice por el protocolo de Minesotta, que es un procedimiento recomendado por la ONU para garantizar transparencia cuando hay presunción de que actores del Estado pueden estar implicados en una muerte violenta. También ordenó que no participara en la investigación ni en las pericias de laboratorios posteriores fuerzas de la policía de la provincia, por lo que la pesquisa la tomaron la Policía Federal y la Prefectura Naval.

“La carátula aún no está determinada y no está participando la policía provincial”, señaló el fiscal Saldutti. “Nos manejamos con el Organismo de Investigaciones (OI), la Dirección de Asuntos Internos y las fuerzas federales. Cautelamos las cámaras de adentro del boliche, que nos dijeron que no grabaron nada, y las cámaras públicas y privadas de la zona.

Además secuestramos los teléfonos de los doce hombres de seguridad y de los dos policías que estaban haciendo adicionales”. El funcionario agregó que “la gente de seguridad desconoce que se hubiera producido algún tipo de hecho violento o un problema de seguridad”.

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