El ritmo de aceleración de la inflación no bajó en febrero. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 2,9 %, la misma cifra que enero. Las alzas estuvieron encabezadas por los rubros de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (6,8 %) y alimentos (3,3 %).
El aumento del segundo mes del año superó el que estimaron las consultoras privadas y la medición de la ciudad de Buenos Aires (2,6 %). Cuando estacionalmente muchos analistas esperaban una leve desaceleración, el índice de precios se mantuvo en el nivel de enero, que fue el más alto desde marzo de 2025.
Hacia adelante, la preocupación es por el impacto que la guerra en Medio Oriente tendrá en la economía. El petróleo saltó a nivel internacional y ese movimiento ya se tradujo en el valor de los combustibles locales. Pero también tuvo efecto en los costos de sectores productivos, como el agropecuario, por vía de insumos como los fertilizantes.
Los trabajadores
Horas antes, la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (Umet) su índice de precios, conocido como la inflación de los trabajadores de febrero. Subió 2,7 %, igual que en enero, y acumula un 5,5 % en los dos primeros meses del año.
El estudio señala que desde octubre la inflación interanual muestra una leve aceleración, en un contexto en el que los aumentos en servicios y tarifas continúan presionando sobre el costo de vida.
Las divisiones con mayores subas fueron vivienda (7,1 %), impulsada por alzas en electricidad y gas, y alimentos y bebidas no alcohólicas (3,8 %), destacándose las carnes con aumentos superiores al 7 %. Desde el IET alertan sobre el impacto del incremento en los precios del petróleo y las tarifas en la inflación próxima.
El director ejecutivo del Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD), Nicolás Trotta, indicó que “la inflación sigue cómodamente instalada encima del 2,5 % mensual, mientras los salarios públicos y privados crecen por detrás de los índices mensuales de inflación, agravando la caída de los ingresos reales y del consumo".
Efecto guerra e inflación
“El contexto incierto abierto con la guerra en medio oriente augura una nueva aceleración inflacionaria. Dado que los componentes básicos de los precios del gas y la energía están fuertemente atados al dólar, es de esperar que el aumento de los precios internacionales lleve al aumento de las tarifas finales, justamente un factor principal en la dinámica inflacionaria reciente”, precisó el también diputado nacional.
En tanto, el coordinador del Instituto de Estadísticas de los Trabajadores (IET), Fabián Amico, añadió que “desde septiembre pasado, la inflación mensual supera los aumentos nominales de los salarios registrados”. Y agregó: “El problema principal desde marzo pasa a ser el shock de inflación internacional sobre la economía doméstica”.
“Existe una especulación acerca de que esto podría favorecer a la Argentina por su ventaja diferencial del Vaca Muerta, pero esto es un error. Desde comienzos de año, el precio internacional del petróleo aumentó casi 40 % en dólares. Si el precio del crudo se mantiene en esos niveles, habrá una fuerte aceleración inflacionaria interna y eventualmente una caída mayor de los ingresos reales”, resaltó Amico.