Posteriormente, el presidente de la AUF, Sebastián Bauzá, fue el encargado de hacer uso de la
palabra: "Solamente decirle muchas gracias a los jugadores, al cuerpo técnico, a los dirigentes del
fútbol uruguayo, a los dirigentes del fútbol juvenil, a los del interior, del fútbol profesional.
El fútbol uruguayo no tiene bandera, es la celeste. ¡Viva Uruguay!"
Oscar Washington Tabárez fue el siguiente orador. El entrenador se mostró "emocionado" y "muy
agradecido" con todo el pueblo uruguayo por el masivo reconocimiento del que fueron objeto.
"No nos quedemos sólo con los resultados para valorar lo que se hace. El éxito no son sólo
resultados, sino las dificultades que se pasan para obtenerlos y la lucha permanente y el espíritu
de plantearse desafíos, y también la valentía para superarlos, el camino es la recompensa. Gracias,
gracias, muchas gracias. ¡Uruguay noma!", expresó.
Uno de los momentos más esperados, llegó cuando habló el capitán del equipo que finalizó cuarto
en el Mundial de Sudáfrica, Diego Lugano, quien fue largamente ovacionado por la multitud.
"Nunca nos imaginamos esto. Comentamos con los muchachos que esto que nos están regalando es
mucho más de lo que merecemos. Nosotros sólo hicimos lo que cualquier jugador uruguayo que viste la
celeste haría, que es dejar la vida", manifestó para recibir el aplauso de todo el público.
"El Loco" Sebastián Abreu, a pedido de sus compañeros, pasó a oficiar de maestro de ceremonia en
detrimento de Sergio Gorzy y, a partir de allí, se vivieron los momentos más divertidos de la
tarde.
Broma va, broma viene, Abreu pidió aplausos y "olés" para Nicolás Lodeiro, quien se encontraba
sonriente con sus muletas, y Jorge Fucile, a quien levantaron en andas, por ser uno de los mejores
jugadores del campeonato.
Por supuesto, que también llegó el reconocimiento para Luis Suárez y para su famosa mano, la que
nos "salvó" ante Ghana, claro está.
"No es la mano de dios, no es la mano de dios, es la mano de Suárez lalalala", cantaron a coro
todos los jugadores, a los que se les sumó toda la gente.
Finalmente, el "Loco" le agradeció al pueblo y deseó que esto se vuelva a repetir algún día.
Pero si había una voz que el pueblo deseaba escuchar, no era otra que la del "Balón de Oro" de
la FIFA, Diego Forlán, quien fue aclamado largamente por los espectadores presentes en la explanada
del Palacio.
"Lograr unir a todo el país es increíble. Esto era impensado", dijo el goleador celeste.
Forlán hizo referencia al premio otorgado por la FIFA y expresó: "Lo gané gracias a ellos
(jugadores), a la unión en el grupo".
Además, el blondo ariete Uruguay resaltó el proceso del maestro Tabárez al frente de la
selección: "Se hizo un trabajo serio, humilde y con respeto. Por más que seamos un país chico hay
profesionales para creer en nosotros".
El "olé, olé, olé, olé, Diego, Diego" fue atronador.
Para variar, al final del discurse del 10 celeste, Abreu mandó otro de sus divertidos
comentarios: "Ustedes no lo saben, porque acá no llegó esa información, pero yo recibí el premio de
"Mejor suplente del mundo", ya que soy el suplente de Forlán, el mejor jugador del mundo".
Y allí sonó de parte de todos el "olé, olé, olé, olé, Loco, Loco".
Posteriormente, hicieron uso de la palabra el "Ruso" Diego Pérez (también hubo "olé" para él)
quien junto con Abreu, se acordaron de todos los jugadores que formaron parte de este proceso de
selección y que no pudieron estar en el mundial, y Andrés Scotti.
Luego llegó el momento de la entrega de las medallas. Uno a uno los jugadores fueron llamados al
frente y el presidente Mujica fue el encargado de entregarles a cada uno las preseas.
La primera medalla fue para el capitán Diego Lugano, pero sin dudas, uno de los momentos más
divertidos de la premiación fue cuando recibió la presea el "Flaco" Alvaro Fernández, quien
aprovechó para mandarle un saludo a su novia, con la que, en un principio, se iba a casar esta
noche.
"Me iba a casar hoy, pero por suerte pude correr el casamiento para mañana", dijo el volante, a
lo que Lugano contestó: "Sí, y está todo el país invitado", lo que provocó las risas de todos.
De esta forma, uno a uno los jugadores fueron premiados ante las ovaciones del público, que no
dejaba de corear sus nombres.
De los últimos en recibir su medalla fue Forlán, "el mejor jugador del mundo", como afirmó el
maestro de ceremonia Sergio Gorzy.
Así, entre sonrisas y aplausos, finalizó la premiación, no sin antes reunirse todos los
jugadores en el estrado y comenzar a cantar el famoso grito de guerra uruguayo: "Sooooooy celeste,
sooooooy celeste, celeste soooooooy yooooo".
Punto final para un largo día de reconocimientos y emociones.
El pueblo le tributó a la selección su más que merecido homenaje.
Eguren. El único de los jugadores que no se hizo presente en la celebración fue
Sebastián Eguren, quien debió viajar de forma "urgente" a España, según reveló el capitán celeste
Diego Lugano.
Un dato relevante de lo que fue la jornada, es que no se registraron incidentes a lo largo de la
jornada de festejos.
Concentración. Egidio Arévalo Ríos, Álvaro Pereira y el maestro Oscar Washington
Tabárez fueron los primeros en arribar a la concentración uruguaya. Rodeados por fuertes medidas de
seguridad, fueron llegando el resto de los futbolistas y el cuerpo técnico.
Desde tempranas horas de la mañana, una gran cantidad de aficionados-más de 200- se hizo
presente en las puertas del Complejo Celeste, a la espera de la partida del ómnibus que llevó los
jugadores a la explanada del Palacio Legislativo, que también se mostró muy concurrida desde
temprano, a pesar del intenso frío (5°) con el que amaneció Montevideo en la jornada de hoy.
Mucha gente de distintos puntos del país llegó a la capital uruguaya entre la noche de ayer y la
mañana de hoy para tributarle la calurosa bienvenida a la delegación celeste. Incluso, algunos
hinchas que llegaron anoche decidieron acampar en las cercanías del Complejo Celeste para no
perderse ningún detalle del acontecimiento del día.
Caravana. Exactamente a las 11:28 horas, el autobús celeste partió-en medio de una
multitud- desde el Centro de Alto Rendimiento de la AUF.
El trayecto comenzó muy lentamente, ya que decenas de aficionados rodearon al ómnibus alentando
a los jugadores, quienes en un principio saludaron y firmaron autógrafos y luego se dedicaron a
filmar y tomar fotografías.
La caravana fue creciendo paulatinamente, a medida que varios autos y motos se fueron anexando
al recorrido. Un ómnibus "de repuesto", una ambulancia, un camión de bomberos y cuatro móviles
policiales escoltaron al móvil oficial de la selección, que tiene la inscripción "Orgullo Celeste"
en sus costados laterales.
Todos los puntos del trayecto por los que pasó la delegación celeste estuvieron colmados de
hinchas, todos ataviados de color celeste, embanderados y visiblemente emocionados.
En el Palacio Legislativo fueron miles los uruguayos que siguieron la caravana por una pantalla
gigante ubicada sobre el escenario.
En el escenario montado en la explanada del Palacio, miles de hinchas pudieron disfrutar, antes
del arribo de los jugadores, de números musicales a cargo del "Pitufo" Lombardo, el "Zurdo" Bessio,
el dúo Larbanois-Carrero y la murga Falta y Resto, entre otros.
En total, la caravana se extendió por cuatro horas y 24 minutos (llegaron a las 15:52).