Ovación

El Tolo fue el técnico artífice del título de Newell's de 2004

Américo Gallego armó el equipo que se consagró de la mano de Ariel Ortega, Justo Villar y Rubén Capria.

Sábado 25 de Abril de 2020

A fines de febrero de 2004, tras la renuncia de Héctor Veira, Américo Gallego asumió la dirección técnica de Newell’s. Como entrenador leproso debutó un 29 de febrero de 2004 ante River (L) 2-3 (goles de Julián Vásquez y Gustavo Rodas), en el marco de la tercera fecha del Clausura 2004. Aquel día la Lepra salió a la cancha con: Luciano Palos; Gabriel Ruíz, Jorge Bermúdez, Gastón Aguirre y Edgardo Adinolfi (65’ Héctor Damián Steinert); Jairo Patiño, Javier Ariel Rosada (45’ Guillermo Marino), Ariel Zapata y Javier Morales (46’ Gustavo Rodas); Mauro Rosales y Julián Vásquez.

   En su primera etapa en Newell’s dirigió solamente 36 partidos pero le bastaron para dar la vuelta olímpica. Logró en su estadía 14 triunfos, 14 empates y 8 derrotas, Newell’s hizo 48 goles y recibió 34. Expulsaron 12 jugadores de la Lepra y 14 de los rivales. Los rojinegros tuvieron 4 penales a favor y 3 en contra.

   En el Clausura 2004, Newell’s finalizó en el puesto número 12 con 22 puntos producto de 4 triunfos, 10 empates y 5 derrotas. Pero en el Apertura 2004, los rojinegros lograron salir campeones con 36 puntos (10 victorias, 6 pardas y 3 caídas).

   El equipo del Tolo que dio la vuelta en Avellaneda ante Independiente (V) 0-2, el 12 de diciembre de 2004 formó con: Justo Villar; Luciano Vella, Julián Maidana, Sebastián Domínguez y Germán Ré; Fernando Belluschi (59’ Héctor Damián Steinert), Javier Ariel Rosada (46’ Ariel Zapata), Guillermo Marino y Arnaldo Ariel Ortega; Iván Borghello (46’ Rubén Capria) e Ignacio Scocco.

   Más de una década después, en 2015, volvió al parque como DT. Su primer partido fue el 14 de febrero de 2015 ante Independiente (L) 2-3 en la primera fecha del torneo de ese año. Los goles de la Lepra fueron convertidos por Maximiliano Rodríguez de penal y Víctor Figueroa. Newell’s formó con: Oscar Ustari; Marcos Cáceres, Leandro Fernández, Nehuén Paz y Milton Casco; Raúl Hernán Villalba (46’ Federico Fattori) (81’ Alexis Nicolás Castro), Hernán Bernardello, Víctor Figueroa y Maximiliano Rodríguez; Mauricio Tévez (67’ Martín Tonso) e Ignacio Scocco.

   Aunque su estadía no tuvo los flashes de la primera ya que solamente duró 15 partidos (14 por el torneo y una derrota con Chacarita 0-2 en la Copa Argentina) fue con 5 triunfos, 5 empates y 5 derrotas.

   Su último partido fue el 30 de mayo de 2015 ante Banfield (L) 1-1 (gol de Maxi Rodríguez), en la fecha 14 del campeonato de ese año. El equipo formó con: Pocrnjic; Cáceres, L. Fernández, López y Paz; Bernardello, Mateo y Castro; Tévez (56’ Vieyra), Ignacio Scocco (88’ Francisco Fydriszewski) y Maximiliano Rodríguez.

Enrique Borrelli: “Un maestro para mí”

El Tolo Gallego fue un verdadero maestro para mí en el aspecto deportivo. Porque fue el único entrenador con el cual he sido su ayudante de campo en dos clubes como Independiente y Newell’s. Fue un gran placer haber trabajado con él, seguí aprendiendo como corresponde a cualquier entrenador. Un multicampeón. Una persona sencilla, agradable y bondadosa. Realmente hemos compartido casi tres años de una muy buena amistad y le deseo al Tolo lo mejor en su día de cumpleaños.

Luciano Vella: “Mi padre futbolístico”

Para mí, el Tolo fue el salvador de mi carrera. Yo le voy a estar agradecido toda mi vida y le debo muchísimo de lo que logré. Cuando él llegó a Newell’s estaba en duda mi continuidad en el club por varios motivos. Y al llegar dijo que yo iba a ser su lateral titular y me bancó. Para mí es como mi padre futbolístico. Para el grupo es un genio, un crack, llevaba al grupo de la mejor manera y por eso logró todo lo que consiguió. Sabe cómo se maneja un jugador de fútbol. Nos miraba a la cara y sabía cómo actuar.

Rubén Capria: “Armó un equipazo”

El Tolo tuvo a mí entender un acierto muy importante en el diagnóstico de cómo formar el plantel. Cuando me reuní con él para ir a Newell’s me dijo que tenía jóvenes muy talentosos, pero que necesitaba gente grande para contener y sacarle la mochila de responsabilidades a los chicos. Creo que ahí el DT tuvo el acierto más importante que fue como decía Labruna que los campeonatos se ganan cuando se eligen los planteles. Llegamos jugadores grandes y con los jóvenes que había, en ese mix, se generó un equipazo.

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario