La jornada fue intensa pero productiva. La sede de la Gobernación fue este miércoles el epicentro del cónclave que tuvo como protagonistas a Central, Newell’s y fuerza del orden provincial. La reunión de coordinación arrancó a las 9 sin preámbulos. Los leprosos propusieron la realización del banderazo en primer turno, por lo que luego de recibir el visto bueno y de ultimar detalles quedaron en el recinto solamente los canallas con miembros de la Seguridad Deportiva para abocarse de lleno a la organización de cómo será el operativo del clásico en Arroyito. Entre los puntos definidos quedó definido que habrá 675 efectivos policiales abocados al derby, mientras que las puertas del Gigante abrirán el domingo desde las 11 (el partido será a las 14) y el aforo habilitado al estadio será de 39.657 personas. Tras tener todo cocinado se llevó a cabo una especie de asamblea protocolar y de camaradería que tuvo como máximos exponentes a los presidentes de ambos clubes: Rodolfo Di Pollina e Ignacio Astore.
Central es local y por eso el directivo Oscar Zucchio, el gerente Ignacio Bogino, el intendente del Gigante Sergio Quiroga y el jefe de seguridad Mario Ibáñez fueron los encargados de llevar a adelante las gestiones para diagramar junto a las autoridades policiales la logística organizativa del partido más importante que tiene la ciudad: el clásico.
De la vereda leprosa dieron el presente a primera hora Juan Pablo Baiani (prosecretario), Daniel Vallejos (jefe de seguridad) y Fernando Acatto (gerente). La secretaria Sharon Romero se sumó más tarde. Los rojinegros, luego de los saludos de formalidad, pusieron sobre la mesa el tema del banderazo. Desde la Seguridad Deportiva dieron el okey tras dejar sentado que este jueves habrá en el Coloso Marcelo Bielsa 144 agentes del orden destinados a la fiesta reservada para hinchas de Newell’s.
Luego la comitiva de la Lepra dejó el recinto porque los embajadores de Central debían coordinar con el departamento de Seguridad Deportiva, que tiene como director a Marcos Romero, lo esencialmente relacionado al derby. ¿Por qué no hubo nadie de Ñuls en ese instante? “Porque el club local es Rosario Central, por lo cual es el único que está autorizado a permanecer en la sala. Cuando se juega en el Parque es la inversa. Los miembros de Central no pueden participar de la reunión”, le explicó a Ovación una alta fuente auriazul.
La temática giró en varios puntos. Aunque los más salientes son los que marcan que habrá 675 efectivos policiales destinados al derby rosarino cuando en un partido denominado normal son 430 los uniformados convocados por la directiva auriazul.
También se dejó constancia que el sábado desde las 18, cada puerta de los predios canallas se cerrarán por prevención. Con respecto al escenario del clásico, el Gigante quedará bajo custodia con seis policías distribuidos en puntos estratégicos del estadio desde la misma jornada sabatina. Como dato extra hay que destacar que el intendente centralista, Sergio Quiroga, puso sobre la mesa la intención de que los agentes controlen los alrededores de la cancha mundialista desde el viernes a la tarde para evitar cualquier inconveniente.
A su vez, se delineó con las autoridades provinciales que el plantel leproso saldrá del complejo Jorge Griffa el domingo a las 11 con destino a Arroyito. La delegación dirigencial se subirá a un micro y llegará al estadio junto al cuerpo técnico y jugadores.
En tanto, a las 9 será la inspección general del Gigante y desde las 11 se abrirán las puertas del estadio para que la masa societaria vaya llegando con anticipación teniendo en cuenta que el partido comenzará a las 14. La idea de la directivos es que los simpatizantes arriben con tiempo para evitar aglomeraciones. Sobre todo porque el aforo habilitado será de 39657 personas, pese a los 60 mil socios que tiene la institución.
Incluso se determinó que durante toda la clásica jornada se realizarán estrictos controles en la cancha de Newell’s y en otros sectores donde suelen congregarse hinchas. Incluso desde la Municipalidad también aportarán su infraestructura habitual.
Ovación certificó también que el tramo de la calle Recreativa que abarca la costa central llegará en esta ocasión hasta la zona del barquito. Se tomó esta determinación para que los hinchas canallas que provienen de la zona céntrica y del sur puedan tomar por el Túnel Celedonio Escalada hacia la cancha.
Otro dato que constató este medio es que una vez que termine el encuentro, la avenida Avellaneda se convertirá durante una hora en mano única de norte a sur (hacia Carballo) para facilitar y acelerar el paso y flujo de gente.
Una vez que las autoridades provinciales y delegados canallas consensuaron cómo será el operativo de seguridad para el clásico entre Central y Newell’s se llevó a cabo una mini reunión protocolar y de camadería que convocó especialmente para la foto a los presidentes de los dos clubes más convocantes de la ciudad: Rodolfo Di Pollina por el lado auriazul e Ignacio Astore por la Lepra.
Las cartas ya están sobre la mesa. La reunión de coordinación quedó organizada y prolijamente diagramada. Ahora resta que llegue la hora del partido el domingo a las 14 y cada cual haga lo suyo como corresponde. No solo dentro del campo de juego.
Solo abonos a los cuatro partidos que restan
Desde Rosario Central informaron que las plateas individuales que estaban a la venta para el clásico del domingo ante Newell’s se agotaron este miércoles. Eso sí, también destacaron que todavía “quedan disponibles los últimos lugares para aquellos que compren abono a platea por los cuatro partidos restantes” del torneo en el Gigante, es decir Ñuls, Colón, Independiente y Estudiantes. ¿El costo? Hay de 8 mil y 9 mil pesos. Depende qué sector elija el asociado. Como dato extra hay que destacar que las autoridades provinciales de Seguridad Deportiva certificaron formalmente que el aforo del estadio para el derby rosarino en Arroyito será de 39.657 personas. El partido más pasional de la ciudad promete ser una verdadera fiesta a la vera del Paraná.