Newell’s pasó el debut de la Copa Argentina. Con los inconvenientes futbolísticos que se están haciendo costumbre. Estos mismos que le impidieron superar con mayor holgura a Midland, un equipo de la Primera B que fue competitivo hasta donde pudo y que jugó todo un tiempo con uno menos por la expulsión de Franco Meza. Ante este adversario, la Lepra ganó y avanzó a los 16vos de final, instancia en la que se medirá con Deportiva Riestra. Es lo que importa. Lo único.
Nada que sorprendiera sobre el desarrollo del partido desde el pitazo del inicio de Luis Lobo Medina. Newell’s, con la pelota y la iniciativa. Midland, ordenado hacia atrás para cerrarle los espacios. Planteos claros y lógicos. La obligación la tenía el conjunto rojinegro. Por una cuestión de categoría. Pero esta responsabilidad que debió asumir no la plasmó en el juego. Preanunció cada avance. El toqueteo constante a la espera de un desmarque, de encontrar el destinatario para meter un pase profundo, cayó en la intrascendencia.
Carente de juego interior, las escasas y débiles aproximaciones fueron sobre el costado izquierdo. Desde ese costado, cuando el partido recién empezaba, Brian Aguirre llegó hasta el fondo, lanzó el centro y Mayola la tocó con el brazo. Lobo Medina sancionó penal y Ever Banega la pateó al medio, a los 8’, dándole la chance al arquero Mauro Leguiza de frenar con el pie (se adelantó unos centímetros).
Todo lo que se vio antes y después del penal malogrado resultó soporífero. Una liviandad exasperante de la Lepra. La impotencia fue derivando en una imprecisión alarmante, en errores no forzados que causaban una enorme confusión.
Tan flojito fue el fútbol de Newell’s que hubo que esperar hasta los 23’ para que hubiese una acción que se pudiera denominar de peligro. Leguiza salió fuera de su área para cortar un saque largo de Hoyos, Panchito González lo primereó de cabeza y antes de que lograra hacerse de la pelota para empujarla al gol se interpuso un defensor rival. Así de forzado, sin nada de elaboración, fue lo que acercó a la Lepra al tanto de la apertura.
Fue tanta la carencia de fútbol, tantas las dificultades para penetrar con seguridad en el área de Midland que la siguiente ocasión de peligro fue un tiro de Aguirre de media distancia que rozó en un adversario y se fue cerca del palo.
Lo de Newell’s fue muy pobre. El Colo Ramírez pasó desapercibido. May, parado de mediapunta, no la sostuvo nunca. Banega no dio pases punzantes. Méndez y Martino no desbordaron. Panchito y Aguirre no desnivelaron. Todo negativo.
La tarjeta roja a Franco Meza, amonestado dos veces por golpear con el brazo levantado imprudentemente, favoreció a Newell’s. Faltaba que Newell’s se ayude a sí mismo.
La ventaja numérica y de clase, aunque no se notase demasiado, alteró un poco el desempeño del equipo de Mauricio Larriera. Fue llegando mejor por afuera. El ingreso de Misael Jaime por Brian Aguirre le dio algo más de juego a la ofensiva.
Un cabezazo cruzado de Panchito González y otro de Martino a partir de centros de Méndez y Banega, respectivamente, fueron un indicio de que Newell’s era otro.
Midland se sostenía a duras penas. No llegaba a las marcas. Y fallaba. Una pifia de Gamarra y un mal cierre le permitió a Ramírez sacar el centro bajo para que el ingresado Esteban Fernández la empuje al gol.
Demasiado en contra para que Midland fuese capaz de una reacción con el 1 a 0 en contra. Estaba agotado. La perdía y no retrocedía. Newell’s la manejó a su antojo, aunque siguió con el problema de qué hacer con la pelota. Solo resaltó la actitud de Jaime para encarar y la de Esteban Fernández para avanzar con pelota al pie.
Los responsables de maquillar el rostro de la Lepra fueron los encargados de eliminar cualquier fantasma. Jaime se fue por izquierda, la envió al medio por elevación y Fernández conectó de cabeza para hacer doblete en el Brigadier López.
Lástima para Jaime que antes del final del partido falló un mano a mano. Hubiese sido un premio para uno de los poquísimos que aprobaron en la desdibujada tarde de la Lepra en Santa Fe, en la que solo vale la clasificación a los 16vos de final. En el juego, volvió a quedar en deuda.