Entre croatas se entienden. Esa podría ser la conclusión acerca de cómo Gustavo Soljan logró abrochar un terreno sinigual en Funes para su desembarco junto a MSR, la constructora que lidera Gabriel Redolfi. La historia es así: resulta que Gustavo es descendiente directo de croatas, fue su abuelo quien vino en cerca de 1914 a vivir a Argentina y su relación con ese país nunca se cortó e incluso fue con su padre a conocer su tierra de origen. En esta entrevista con el suplemento Negocios de La Capital cuenta lo mejor de su paso por esas tierras, los cascos antiguos, los mejores destinos. Por otro lado, lo cierto es que Gustavo lleva unos 30 años en el negocio inmobiliario en Rosario, construyendo vínculos y relaciones de confianza, y hace un tiempo le llegó esta oportunidad única. Había un terreno en la mejor zona de Funes que nadie lograba comprar hasta que él se enteró que el dueño era un empresario croata y a partir de allí forjó un buen vínculo que terminó en un gran negocio. Ahora Soljan Inmobiliaria tiene la preventa exclusiva de Modena Funes, el nuevo desarrollo que llega sobre calle Galindo y Gobernador Vera.
“Es el lugar más lindo de Funes, es como conseguir en Rosario un terreno en Oroño y el río”, compara Gustavo, titular de Soljan Inmobiliaria. El desarrollo se hace sobre 6.500 metros cuadrados y es como una gran herradura donde se combinará el uso residencial con departamentos de 1, 2 y 3 dormitorios, más amenities como piscina, solarium, gimnasio, sum y espacios verdes parquizados. Además, el proyecto contempla nueve locales comerciales sobre calle Galindo. Gustavo adelanta que “la preventa de las viviendas empezó hace un mes y viene muy bien, con gran interés de los inversores porque hoy la demanda en Funes supera a la oferta”. Y, en lo que respecta a los locales comerciales, agrega que tienen “el 50% de los espacios colocados por que por calle Galindo pasa todo el mundo, no vas a tener una mejor ubicación en Funes para colocar un local”.
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Así será el corazón de los amenities de Modena Funes, con piscina, solarium, quincho y SUM. Cada departamento tendrá su propia parrilla.
En lo que respecta a los costos, en la preventa las oficinas se están comercializando en u$s50 mil, mientras que los departamentos a u$s200 mil dependiendo de la cantidad de habitaciones y metros cuadrados. Un dato interesante que aporta Gustavo es que para quienes quieran entrar en el negocio, el anticipo es del 30% y luego se accede a 48 cuotas fijas. La presentación oficial del proyecto está pensada para la tarde del viernes 27 de octubre en el salón La Arbolada de Funes.
Para atender de cerca a los inversores del proyecto, la novedad en este mes es que Soljan Inmobiliaria abrirá una oficina propia a metros del terreno. Si bien ellos ya venían atendiendo el mercado inmobiliario de Funes con clientes puntuales, por ejemplo, construyendo casas con el Estudio Ploa, lo cierto es que ahora el desembarco es mucho mayor. La potencialidad para ellos es enorme, explica Gustavo que “Funes te da la particularidad de que te da la misma rentabilidad que una propiedad similar en Estados Unidos o que en Punta del Este, y lo tenés a la vuelta de la esquina, sin complicaciones. Y además es una propiedad que la tenés alquilada todo el año, no como en Uruguay donde la alquilas solo 40 días”. Es claro que esta localidad está creciendo de forma firme y sostenida, donde las empresas de servicios de Rosario han hecho grandes inversiones para responder en tiempo y en forma a la demanda.
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Segunda generación: en Soljan Inmobiliaria trabaja la hija de Gustavo, Selena, que está en el área de marketing y ventas.
Foto: Sebastián Suarez Meccia / La Capital
Ver antes lo que el mercado demanda
A la hora de contar la historia de Soljan Inmobiliaria, Gustavo recuerda algunos hitos. Él nació en Chobet, ciudad con un 80% de su población de descendencia croata. A Rosario llegó para estudiar Ciencias Económicas y recuerda que, años después, su primer trabajo fue en la inmobiliaria de Carlos Beltramone. Le encantó este sector y fue en esa época cuando decidió que el mercado inmobiliario era el que más le interesaba para formarse y crecer. Trabajó en distintas empresas hasta que formó su propia inmobiliaria, recuerda que en sus inicios logró vender casi diez departamentos con la firma de Ulanosvsky en sólo un mes, lo que lo apuntaló para empezar a crecer en este negocio.
A la pregunta de cuál es la fortaleza más grande de Soljan Inmobiliaria, él analiza que “siempre tuvimos la visión de ir viendo lo que el mercado iba a pedir, lo que estaba por venir. Por ejemplo, en el 2001 con la empresa Pacific, que formamos con un socio, fuimos los primeros en Rosario en hacer edificios con pileta y quincho de grandes dimensiones. Eran las épocas del boom de la soja y ahí veíamos lo que el mercado iba a demandar”. En total, hizo ocho edificios en esa época.
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El equipo listo para empezar un nuevo camino en Funes, aunque seguirán teniendo las oficinas del centro de Rosario ubicadas en 3 de febrero al 1700.
Otra de las estrategias fue estar siempre cerca de arquitectos y constructoras reconocidas de Rosario. Un caso que resalta es su vínculo de más de 20 años con el estudio Bressan Aguerreberry, también por supuesto con MSR, y con otros desarrolladores como Obring, Grupo 1, Avis, In Inversores o Pecam. Su apuesta no es abarcar mucho, sino, como lo dice su slogan, ser una inmobiliaria boutique con resultados concretos en sus operaciones. “En la inmobiliaria somos siete, vendemos lo que se vende, lo que es honesto, lo que se termina, junto a gente amiga con la cual tenemos una relación fiel de hace muchos años”, concluye en esta entrevista con Negocios.