La empresaria textil rosarina Andrea Garrone, co-fundadora de la emblemática marca Melocotón junto a su hermano Federico, fue entrevistada en el programa "Negocios" conducido por María Laura Neffen donde desarrolló la estrategia actual de la compañía, la historia de su marca y su familia más los desafíos actuales.
La historia como emprendedora viene de lejos. Garrone es bisnieta de Miguel Ángel Garrone, quien en 1890 fundó el pueblo de Wenceslao Escalante, en el sur de la provincia de Córdoba, trayendo 50 familias de Italia para colonizar la zona. Además, su madre, a los 22 años, fundó una escuela secundaria técnica agropecuaria, el colegio José Hernández, en Escalante, que hoy sigue funcionando y ha ganado numerosos premios. "Creo que el espíritu emprendedor nace un poco con toda una familia emprendedora", sostuvo Andrea, quien destacó la influencia de su madre, una "gran emprendedora que nos puso el sello de ser emprendedores". Su infancia transcurrió entre Rosario y el campo, una etapa que, según precisó, la "enseñó a ser mejor persona" y a valorar la simpleza.
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El inicio de Melocotón se gestó en un momento de crisis familiar en 1981, cuando Andrea tenía 18 años y Federico 22. La abuela materna de los hermanos, una figura ligada al arte que "siempre nos vistió", fue clave al aportar el capital inicial. Antes de la marca, Andrea ya incursionaba en la moda, pintando remeras a mano y vendiendo gran cantidad, e incluso desfilando desde los 15 años, llegando a ser "princesa de Mis Punta del Este". Los primeros desfiles de Melocotón tuvieron lugar en el ex colegio inglés, actual San Bartolomé, para luego pasar a grandes escenarios como el Teatro del Círculo, donde se vivieron épocas de esplendor. En los años 90, la marca convocó a figuras destacadas como Nicole Neumann (quien desfiló con 12 años para Melocoton), Araceli González, Carola del Bianco, Dolores Barreiro, Raquel Mancini y Karina Rabolini, con el apoyo de Pancho Dotto, a quien Andrea Garrone describió como un "gran amigo mío", forjando una amistad "entrañable" que perdura hasta hoy.
Desafíos actuales y la estrategia "mix" con China
A lo largo de 43 años, Melocotón ha atravesado todas las crisis económicas del país, siendo la de 2001 la más dura, cuando la empresa pasó de tener 80 empleados a solo 10. No obstante, se recuperó en seis meses, "porque la marca tiene una identidad importante, siempre cumplimos con los clientes", señaló Garrone.
Hoy, el gran desafío es la competencia con el "gigante chino" y la apertura de importaciones. Ante este panorama, la empresaria adoptó una estrategia de "mix", produciendo el 50 % en Argentina y el resto en China, pero siempre con un diseño propio. Para ello, se preparó durante seis meses y viajó a la feria de Cantón en Guangzhou, China, y luego a Europa para conocer tendencias.
Andrea Garrone enfatizó que no compran ropa hecha en serie, sino que "nosotros diseñamos y mandamos nuestro diseño a China" buscando allí lo que no se puede fabricar en Argentina. "No vamos a bajar la calidad", aseveró.
La empresaria subrayó la importancia de la innovación y la profesionalización del equipo para "resistir" en el mercado actual. Su hermano Federico se encarga del denim y los suéteres, mientras que Andrea lidera el resto de las colecciones, trabajando codo a codo. La nueva generación ya se integra a la empresa: su sobrino Federico, a quien ve como futuro CEO, y su otro sobrino Francisco, que trabaja en redes e incluso aspira a ser actor. En tanto, su hijo Juan Jacinto, de 24 años, también se prepara para el futuro. "Hay que estudiar y prepararse porque cada vez va a ser más competitivo", sostuvo Andrea, haciendo eco de las enseñanzas de su madre, quien, a sus 92 años, "sigue trabajando" y le inculcó la importancia de la independencia económica.
A pesar de los desafíos y los momentos difíciles, Andrea mantiene una filosofía de optimismo y resistencia. "Ser optimista también es una forma de resistencia", citó en referencia a la frase del artista Julio Le Park. Además, confesó que Melocotón "es mi vida y un gran pulmón" que le permitió reinventarse. También recordó sus viajes, que le permitieron y le permiten ver la evolución de las grandes marcas en Europa. Su postura es clara: "no negocio irme de Rosario y no negocio tampoco producir todo en China. Defiendo la industria nacional, pero hagamos un mix para poder sobrevivir porque va a ser así".