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Dictaron prisión al religioso acusado de abusos en el Cottolengo Don Orione

Se lo imputó del delito de abuso sexual agravado en tres casos por su condición de guarda, y doblemente ultrajante en uno de ellos.

Martes 12 de Junio de 2018

El religioso Juan Aveiro, más conocido como el "hermano Juan", acusado de abusar sexualmente de tres internos del Cottolengo Don Orione de General Lagos, quedó ayer en prisión hasta el 6 de julio, imputado de abuso sexual agravado por su condición de guarda de las víctimas, y doblemente ultrajante agravado en uno de los casos.

El imputado deberá cumplir la prisión en un una dependencia carcelaria con servicio de salud, ya que, aunque no se demostró, padecería de una enfermedad crónica que requiere asistencia.

Asimismo, las víctimas podrán declarar antes del juicio en Cámara Gesell a pedido de la Fiscalía, y podrán contar, de requerirlo, con la presencia de un profesional de su confianza.

La fiscal Nora Marull, de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, imputó a Aveiro, de 53 años, por tres hechos que tuvieron como víctimas a tres internos mayores de edad con distintos grados de retraso madurativo en la entidad que funciona en General Lagos. Lo hizo durante una audiencia que se prolongó por más de cuatro horas, en la que la jueza Mónica Lamperti hizo lugar a lo solicitado por Fiscalía.

El "hermano Juan", como se lo conoce, no celebra misa, pero sí es un religioso consagrado, con votos de pobreza, castidad y obediencia, que daba catequesis en el Cottolengo. Ni bien se conoció la primera denuncia, la institución aplicó un protocolo interno de intervención y trasladó al religioso a una entidad de Buenos Aires. Luego se agregaron dos denuncias más, que se sumaron a la acusación y dieron lugar a la medida adoptada ayer por la jueza.

Imputaciones y Cámara Gesell

En diálogo con La Capital la fiscal Marull explicó que "se imputaron tres hechos y se solicitó una Cámara Gesell anticipada por la condiciones de personas vulnerables de las víctimas. Los abusos fueron simples, agravados por la calidad de guardador en los tres casos, y gravemente ultrajante en uno de ellos".

La representante del MPA aclaró que "la comunidad de Don Orione fue solícita a todos nuestros requerimientos, aunque el traslado a Buenos Aires hizo que (el acusado) se nos fuera de la esfera de actuación. Igualmente, tenemos una carga probatoria importante" para seguir adelante con la investigación.

Asimismo, recordó que la defensa puso en duda la discapacidad de una de las personas, que no tenía una declaración oficial de insanía, y que solicitó que para esa persona específicamente no hubiera Cámara Gesell previa. No obstante, la jueza hizo lugar el pedido de la fiscal, quien además solicitó, por el "carácter especial de estas personas" (por las víctimas) tuvieran "un profesional de su confianza" en esa instancia, para que puedan declarar "en forma relajada, en un ambiente amigable, de confianza".

Tras sostener que se le dictó "la prisión efectiva inmediata por el plazo de 30 días", Marull añadió "que en todos los casos se trata de víctimas mayores de edad, todas personas discapacitadas, vulnerables con distintos grados de retrasos madurativos".

A la Fiscalía no le consta que el imputado tenga antecedentes de abuso en otras instituciones. "Sabemos que estuvo en General Lagos, que por un tiempo se fue y luego volvió. Pero no tenemos remitida ninguna denuncia o acción en el período en que se ausentó del lugar", admitió.

Según se ventiló en la audiencia, los hechos fueron denunciados por las víctimas, primero en su entorno más cercano, y luego a las autoridades de la institución, que atiende a 104 internos con diferentes tipos de discapacidades. El responsable del Cottolengo, el Padre Aníbal Quevedo, y la Coordinadora Técnica formalizaron la denuncia ante el Area de Investigación en Violencia de Género, Sexual y Familiar de los tribunales de Rosario.

Si bien la prisión preventiva es por 30 días, la jueza Lamperti fijó el 6 de julio, a las 12, la fecha límite de la medida.

Los tres hechos de abuso sexual hacia se dieron en distintas oportunidades indeterminadas, durante el período comprendido entre 2010 y 2018. La Fiscalía determinó que el "hermano Juan" aprovechaba los momentos en que las víctimas se encontraban a su cargo y abusaba sexualmente de ellas. Sin entrar en detalles, la calificación de abuso doblemente ultrajante agravado para uno de los casos es porque la acción que se le imputa es aun más gravosa que el resto.

Según la investigación, una empleada del lugar, cuyo testimonio fue incorporado a la causa, aseguró: "Yo estoy muy cerca de donde él trabaja y yo lo he visto que estaba manoseando a otro chico". La mujer denunció ante la fiscal que "al chico que yo vi que manoseó es un chico que no se sabe defender y no se sabe expresar".

Del Cottolengo

Ayer, en la puerta de la Sala 7 del Centro de Justicia Penal, donde se realizó la audiencia, dos integrantes de Don Orione aguardaban con un comunicado en el cual la institución fijaba posición frente al caso. "Desde el primer momento hemos obrado conforme las disposiciones legales vigentes y en particular según lo indicado por el «Protocolo para denuncias sobre abuso sexual de menores o de personas vulnerables que involucren a un miembro de la Pequeña Obra de la Divina Providencia», que establecen los pasos que deben darse en el marco de la ley para actuar ante denuncias de esta naturaleza", reza el escrito difundido por la obra.

Así, "una de las primeras medidas que se adoptaron fue disponer el inmediato traslado del religioso, de manera preventiva, para facilitar la investigación" manifiestan desde la obra, donde recuerdan que fueron las mismas autoridades las que radicaron la denuncia en Fiscalía. "Las autoridades del Cottolengo se han colocado desde el primer momento a disposición de la justicia secular, presentando el tema ante la autoridad competente con la finalidad de que actúe dentro de sus potestades en el marco de la ley. Nuestro lugar ante este episodio es continuar poniéndonos a disposición de la justicia en todo aquello que podamos colaborar. Renovamos nuestro compromiso de caminar siempre en la búsqueda de la verdad y la justicia", finaliza el escrito.

Aunque ambos miembros fueron solamente a dejar el comunicado, manifestaron la "profunda tristeza" que generó el caso en la comunidad de la institución.


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