La intersección de Presidente Roca y el río fue el escenario en el cual cientos de rosarinos se acercaron este lunes a pedir justicia por las muertes de Tania Gandolfi y Agustina García en la tragedia vial del martes pasado.

Cientos de rosarinos se acercaron con velas y carteles a pedir justicia por las muertes de las turistas cordobesas
La intersección de Presidente Roca y el río fue el escenario en el cual cientos de rosarinos se acercaron este lunes a pedir justicia por las muertes de Tania Gandolfi y Agustina García en la tragedia vial del martes pasado.
Entre velas y carteles, organizaciones de familiares de víctimas de siniestros viales y la comunidad en general se reunieron en el lugar donde las dos turistas cordobesas perdiendo la vida al ser atropelladas por Agustín López Gagliasso, quien manejaba a 120 km/h.
En el lugar de la tragedia se rezó en voz alta. Algunos pintaron veredas, otros pegaron velas en el suelo y muchos lloraron en silencio. Imágenes de víctimas que no tuvieron justicia formaron parte de aquella dolorosa postal.
De lo que no quedaron dudas es que la sociedad se solidarizó y sintió en carne propia el dolor que atraviesa hoy la familia cordobesa. "Diego, Rosario está con vos", gritaron repetidas veces haciendo alusión al marido y padre de las víctimas.
Los gritos de "justicia", "perpetua" y "asesino" se entremezclaron con los bocinazos de quienes pasaban y apoyaban la concentración desde sus vehículos. Familiares de víctimas de siniestros viales pintaron las estrellas amarillas con los nombres de las víctimas y decenas de velas fueron puestas en el suelo generando un espacio íntimo en medio de la muchedumbre.
La movilización fue organizada en redes sociales por Jimena, una joven que fue contactada por la familia de las dos mujeres. "Me escribió Abril Benítez por Instagram. Yo uso las redes sociales como parte de mi trabajo. Pero no nos conocíamos. Me pidió si yo podía hacer algo acá como lo que hicieron en Córdoba. Y acá estamos, creo que salió bastante bien", expresó Jimena en diálogo con La Capital.
Lo cierto es que la concentración fue multitudinaria. "Acá hay familiares de muertos por inseguridad, por femicidio, por siniestros viales. Pero esta vez la sociedad tomo conciencia y se acercó. Esto es abrazar un poquito a esas dos almas que no están más", dijo Elsa, quien en 2016 perdió a su hijo cuando fue embestido por un auto. Desde allí comenzó a pintar estrellas amarillas y no dejó de hacerlo nunca más.
Sobre la calle, con letras amarillas, se escribió "perpetua". Lo cierto es que aquella exigencia es una expresión de deseo pero no una posibilidad concreta: desde la fiscalía pidieron entre 8 a 25 años.
"La mayoría de los culpables por siniestros viales quedan libres. No hay justicia vial que los condene. La gente está pidiendo perpetua pero no va a haber. Ojalá le den 25 años y marquen un precedente para que a partir de ahora las condenas sean más altas", remarcó Elsa.
"Hay muchos familiares de víctimas que sentimos que no tuvimos justicia. El sistema penal en lo vial no existe. Por eso estar acá es una caricia que le hacemos a los familiares de las víctimas", relató la mamá de Matías.
"Yo lo único que quiero es que no haya más muertos en Rosario", dice un joven mientras charla con dos mujeres que se conmueven al escuchar el hastío de alguien a tan corta edad.
Lo cierto es que quienes se reunieron esta tarde en Roca y Wheelright lo hicieron por Tania, Agustina y todas aquellas víctimas de siniestros viales, inseguridad y femicidios. Una atmósfera de cansancio sobrevolaba en la movilización.
"Tenemos que apuntar a la educación para que esto no vuelva a pasar. Hay que empezar desde nuestras casas", grita una mujer que deposita sus esperanzas en el plano de lo educativo. Otros piensan que eso no alcanza y que hay que insistir en una justicia sólida. Más allá de las opiniones, todos se reunieron para compartir su dolor ante la tragedia.


Por Mariano D'Arrigo
Por Javier Felcaro
